Ésta es la casa de nadie, un rayo de tinta de embuste perdido en el espacio.

martes, enero 31

Lumens: 14to Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Jocelyn Pimentel Especial para Estruendomudo A él no le importó que sus piernas parecieran alambres de púa. El deseo era congénito al momento y su lengua, una caricia que se redescubría en la viscosidad fenestrada de cada empuje o cada beso. Fálico fue el estruendo de su mirada. A ella no le importó consumirlo a sabiendas que todo eso tenía fecha de expiración. Aduló una sonrisa al saber que al menos en el espejo, sus cuerpos no mentían: se abrazaban, parpadeaban por instantes y justo cuando estaba por vencer algún temblor intermitente, retomaban el aire para prolongar sus estadías. Con luz o sin luz daba igual repetirlo. Sin embargo, ella se cuestionó que si la conjugación de los dos minimizaba el espacio de uso en la cama, cómo clasificarían los estudiosos la cantidad necesaria de lumens por pie cuadrado para una actividad como la de fundición de cuerpos. No quiso volvérselo a cuestionar. Esa noche decidió que la próxima vez sería la última. Mas comenzó a dudar ante la duda: ahora cuestionaba cuántos lumens eran necesarios para cometer un crimen como ese y salir huyendo.
Jocelyn Pimentel, alias "Ojitos", puertorriqueña, se describe a sí misma: Futura arquitecta, capricorniana, bebedora de café con leche, aspirante a poeta, amante de la verdad, detallista, pintora "in the making"... // La revista Letras del periódico El Nuevo Día ha reconocido su obra poética al otorgarle en el 2005 una mención de honor en el Certamen de Poesía para Jóvenes Olga Nolla.

La flor del naranjo: 13er Mircrorrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Juan Dicent

Especial para Estruendomudo

Anoche, antes de la cena, vino tía Carmen y le pidió permiso a Mamatita para que me dejara ir con ella a La Vega. Mamatita no quería, no le gusta que su nietecito viaje por la autopista de noche, y menos con una mujer manejando. Tía Carmen la convenció enfermando a su madre, además le prometió que dormiríamos allá.

Tía Carmen es esposa de tío Rafael. Ella es de La Vega y todavía la familia la mira como a una extraña. Yo creo que eso es porque es muy bonita y no se enferma. Siempre viste a la moda, es la única con bikini en el río Yuna sin importarle las murmuraciones de las celulitis in law. Es un show verla caminando entre las piedras como si estuviera en la pasarela del club donde fue coronada Miss La Vega, diez años atrás. Tío Rafael está en Detroit, antes Pittsburgh. La Falconbridge lo trasladó para allá hace más de dos años. Esperábamos que pudiera venir para las vacaciones de navidad, pero no puede.

El carro huele como ella. Es como si el aire que entra a sus pulmones sale con olor a azahar. Muchas veces he llegado a la casa y me he dado cuenta de que me perdí su visita. Puedo desandar todos sus pasos, donde se sentó, los objetos que sus manos tocaron. Le gusta dormir siestas en mi cama.

—¿Y la novia? —me pregunta. Su mano aparta los cabellos de mis ojos. Aprieta mi nariz al mismo tiempo que toca la bocina, dos veces.

—No tengo —le digo. No hablo de Natalia, de las cabalgatas en la finca de su abuelo que invariablemente terminan en la profundidad del cacaotal con labios pegajosos de pulpa. Chulo me dijo que si algo no soportan las mujeres es un hombre tacaño e indiscreto.

—¿Que no tienes? Será que no tienes una sola, con esos ojos —me dice acariciando mis labios con sus dedos, entra un dedo en mi boca—. Yo supe que te gusta el cacao, no me muerdas duro, deja ver la lengua...

La autopista es una lengua de petróleo. Las luces del carro alumbran por segundos los kilómetros que faltan: La Vega 31 Km, La Vega 20 Km... Yo no quiero llegar, yo quiero seguir hasta Puerto Plata, hasta el mar. El carro sale de la autopista. Tía Carmen me pregunta si tengo hambre, no espera respuesta.

El Viejo Madrid

Hotel Restaurant

Tía Carmen saca el dedo de mi boca y estaciona lejos de la puerta.

Camarones a la mariposa. Vino. Una copa roja hasta el borde, me acerco para no derramarla sobre el mantel rojo. El mozo no tiene cara. En la mesa de la esquina un hombre con sombrero y tres mujeres son voces y risas bajo una luz roja. La silueta viene a mí, toma mi mano, me guía por unos escalones de alfombra roja, paredes de arabescos rojos. La silueta abre la puerta 222.

Una mujer desnuda entre dos leopardos frente a la cama se duplica en el espejo del espaldar. Sábanas y almohadas en terciopelo rojo. El zumbido del aire acondicionado apenas deja espacio para Julio Iglesias. La flor del naranjo es el olor del fin de la pubertad, y el olor, que no supe hasta que leí a Salinger, de la sordidez.

Tía Carmen me llevó de regreso a Mamatita con el sol allá arriba. Me regala cien pesos, no entiendo lo que veo en sus ojos.

—Pórtate bien para que te dejen los reyes.

Entro a la casa sin mirar a nadie, directo para el baño. Me miro en el espejo mucho tiempo. Podría jurar que los bigotes me crecieron de la noche a la mañana.

Juan Dicent escribe desde la República Dominicana para el mundo a través de su bitácora, Blogworkorange. Además, ha sido publicado en en Letras Salvajes, de Puerto Rico. Su cuento "Happy New Year to you" está antologado en "Pequeñas Resistencias 4. Antología del Nuevo Cuento Norteamericano y Caribeño", Editora Páginas de Espuma en España. Fue finalista del "Concurso Hispanoamericano de Poesía" en Argentina. El poemario "Poeta en Animal Planet" será publicado este año por Editorial VOX de Argentina. ¿Qué más? Ah, el libro de cuentos "Summertime" saldrá a finales de este mes. Ya tendré que molestarlo de nuevo para que nos diga dónde.

Para comerte mejor haz silencio: 12mo Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Antonio Salas Especial para Estruendomudo I - Te voy a comer el culo - ¿En un sentido translaticio? - No, en un sentido con aceite de almendras. - ¿Puedo opinar? - Claro. - ¿Puede ser con KY y aceite de coco? - Me gusta cuando KY porque estás como aceite. - Calla… alguien está abriendo la puerta. - ¿Tu marido? - ¿Cómo voy a saberlo? - ¿Quién más puede estar abriendo la puerta? - Un ladrón. - El ladrón eres tú. II ¿Quién carajo es usted?, pregunta el marido, que ha desenfundado su arma de reglamento. Es un ladrón, dice la esposa. ¿Un ladrón desnudo?, exclama incrédulo. Por eso robo, dice el encuerado, no tengo nada. El marido policía lo patea en las bolas. No, no peleen, solicita solícita la mujer. El hombre de azul la mira con odio. Te voy a comer el culo, le grita a la asustada. ¿En un sentido translaticio?, interroga el supuesto ladrón balbuceante. III -¿Puedo opinar? - Cállate, cabrón.
Antonio Salas es cocinero. Estudió en la Liga de Arte. Actualmente busca editor para su primer libro de cuentos: "Yo quiero ser Tarrantino". Foto: "Giant Anus", de Mark Burrows.

lunes, enero 30

Vestido de sombras (boceto para una promesa líquida): 11mo Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Ana María Fuster Lavín Especial para Estruendomudo

No, yo no ligo a ninguna jeva que pasa, menos a mi secretaria, la de las caderas redondas, esa siempre está en celo, entre sus nalgas cabría una caravana de simios. No mi muñeca, tu cuerpito es perfecto. Mamita nos vemos a la noche y prepárate que te voy a dar pa´bajo y bien duro y sabrosito, prepárate para tu macho, que sabes que soy tuyito todito y de nadie más… Siento náuseas, promesas fieles, promesas de pendejo enamorado. Sólo deseo morir o desear que muero o morir deseando que me desee y que ella no me desee. Miro el reloj frente al escritorio, los minutos son torturas que me aguijonean a través de los pantalones, y es que esta mañana los suyos sí que estaban pegaítos, no pude evitar observar cómo se le marcaba el misterio de mis secretos. Los milagros pueden ser reales. Este se reveló en mi computadora, acepto tu invitación, estaré en tu oficina a las doce, esperaba tu llamado. Faltan diez minutos, los que necesito para renacer o para liberarme de palabras ajenas, de las mías y del espejo, del monstruo entre sus piernas, del mío, de masturbaciones mientras lo fantaseo. Quizá me equivoque, quizás como de costumbre no me atreva, o me acuse de mil vergüenzas. El tiempo maulló y su presencia también.

El golpe de la puerta rompió mi engabanada cadena hacia la cautiva desnudez, el arcoiris me llevó su tesoro a mi torre de marfil, o hacia las minas de cobre. Bajo su cuerpo me pude transformar en serpiente emplumada, húmeda, así como sobre su cuerpo lloviznar el polvo eterno, polvo somos y en polvo nos convertimos… Fui tormenta, catarata, sobre un espeso aroma de salitre y especias. Los ojos del gato acompasan el tictac de su rabo marcando el tiempo, treinta y cinco minutos es el tiempo máximo para penetrarlo en su oscuro mundo con fuerza, para abrirme a sus dedos mágicos a su calidez sobre mi cuello y entre sudores venirnos sobre un escritorio empapelado de otredades que lactarán otras mareas, pero eso será otro día, se nos acaba el almuerzo. No quiero vestirme de sombras un día tras otro, amado, no aguanto más, no volveré con ella, seré libre junto a ti, mis palabras cerraron la puerta. Cinco horas para abrirme al otro portal, sí mami, te prometí que estaría pensando en ti, yo nunca te abandonaría, tienes grave a tu macho. Te deseo tanto. Así me gustan las mujeres… Qué buena estás, perra, prepárate que me doy un baño y te haré el amor

Ana María Fuster Lavín es escritora y traductora puertorriqueña. Realiza una labor consecuente de difusión cultural a través del grupo cibernético Borinquenliterario. Ha publicado la colección de relatos "Réquiem" con Isla Negra Editores y tiene gran cantidad de escritos poéticos inéditos.

Infidelidades de una geisha (haiku): 10mo Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Amed Irizarry Quintero Especial para Estruendomudo Polvo en proceso par de tiros al aire muerte erecta

Amed Irizarry Quintero es dramaturgo, músico y matemático. Rinde homenaje al esfuerzo del taller de haikus de la Universidad del Sagrado Corazón ("Haiku para el camino", Colectivo Haiku Puertorriqueño, 2006), con esta pieza, que también se lanza al ciberespacio con motivo de celebración del cumpleaños de Tarantino.

domingo, enero 29

Grillos: 9no Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Yolanda Arroyo Pizarro Especial para Estruendomudo Un grillo entra a la casa, mueve las patas, hace su ruidito y Raquel me llama justo en ese momento. Es de noche y en el departamento hace frío. Contesto el auricular todavía situada a horcajadas sobre Armando, la blusa abierta y la falda subida hasta la cintura. Él aún se mueve debajo y parece disfrutarlo. Yo me aburro desmesuradamente contando las embestidas y esperando la conclusión. Hablo un buen rato con Raquel mientras Armando se menea. Le pido que no joda más. Cabrona Raquel. Si de verdad eres mi hermana mayor, compórtate a la altura y con madurez. De vez en cuando la muy pendanga llama para reclamar y decirme puta al teléfono. No hablamos de nada más. Me entretengo exageradamente escuchándola. A principio le colgaba. Luego, a medida que ha pasado el tiempo, un deseo morboso me exige quedarme a escucharla llorar mientras me dice que no tendré perdón de Dios ni de mi madre. No le tiro el teléfono hoy como otras veces. Le digo suavemente que tendré que dejarla, que me estoy chingando al marido de otra mujer. Me encanta tirarme al cuerpo hombres casados, lo sabes muy bien, Raquel santurrona. Me fascinan sobremanera los que aman a sus esposas más que a la vida misma. Se vuelven irresistibles. Se queda muda, y después de un rato me pregunta a quién. Que soy una enferma y que necesito un psiquiatra, vocifera por la bocina. ¿Cómo te has atrevido a hacerle esto a mamá y a otras mujeres? Ojalá te pudras en el infierno. ¿Que cómo me he atrevido? Fácil, Raquel. A voluntad, Raquel. Cuando quiero y como quiero, bicha Raquel. Me río y según anunciado, cuelgo. El orgasmo llega de inmediato, sin intervención de Armando. Él mira, fuera ya de mi entrepierna. Yo me retuerzo. Mis manos entre los muslos bailan siguiendo el ritmo del volumen bajo de regaeetón en la emisora radial, a lo lejos. En mi cabeza no encuentro a Armando. En mi cabeza me besa mi padrastro. Otro grillo entra a la casa. Yolanda Arroyo Pizarro es Instructora Educativa de Tecnología en varias universidades de Puerto Rico. Ha escrito ensayos para la página de literatura ciudadseva.com, columnas para las revistas virtuales Derivas.net, Letras Salvajes, Letralia Tierra de Letras y Narrativa Puertorriqueña; también para los periódicos El Vocero de Puerto Rico y La Expresión. Sus cuentos confluyen en las páginas de las revistas culturales Preámbulos y Tonguas. Es autora de un libro de cuentos, Origami de letras(2004), y una novela, Los documentados(2005). Participa a menudo en la lectura mensual de cuentos en el Café Berlín del Viejo San Juan.

Oaktown's Greatest Dive: Segundo Microrelato del Certamen (perdonen los problemas técnicos)

Por Tomás Redd™ Especial para Estruendomudo Dwight nunca hubiese estado de acuerdo con que veinte mujeres del vecindario se treparan en sus sillas lounge de vinil rojo y vitorearan desenfrenadamente a un hombre. Tampoco hubiese pensado que su establecimiento, una barra black power de vecindario que sirvió de guarida para los fanáticos más acérrimos de los Oakland Raiders de los setentas, se convertiría en un antro de perdición donde igual se organizaban torneos de spades que reuniones comunitarias y hip-hop nights con bouncers engabanados, velvet ropes y algún show en vivo con un rapero de tercera. El día en que decidimos ir acompañados por primera vez al Bird Cage no nos recibieron los usuales pimps añejados con sus ya deshilachados trajes de satín y sombreros Fedora. Ese día la gerencia había alquilado la pista de baile para que Shaniqua, una prieta preciosa con unas carnes duras y mirada bellaca que nos servía los tragos todos los jueves, celebrara lo que supuestamente sería su última noche de soltería con un séquito de amigas que iban a todas. Con su usual picardía, nuestra mesera predilecta nos invitó a que la acompañásemos y -antes de que pudiésemos rehusar y salir del local sin tener que dar explicaciones- ya tenía a nuestras parejas sentadas en el front row de un one-man-show featuring Tyrone and his sidekick: un prieto tosco y barbú que, dada su genética afro-anything, podía fácilmente contonearse y flagelar con la verga a cualquiera que estuviese a un metro de distancia. A pesar de que tenía una pipa cervecera y le faltaba un diente frontal, aquel macho tenía a todos a sus pies. Manuel, Grady y yo nos miramos algo frustrados y bastante intimidados pues había quedado claro quién era el Bravo de la Llanura. Esa noche nuestras jevas, si es que se animaban a meter mano con nosotros, de seguro iban a mirar nuestros miembros con algún desdén y quizás hasta con pena. Luego de haberse paseado por todo el dance floor dejando que le chuparan, mordiesen y frotasen la verga, el performero anunció que tenía una sorpresa “for all the bitches in da house”. Acto seguido, sacó una manta de plástico translúcido y encendió un strobe light que emitía una luz blanca intermitente a todo tren. El black stallion sacó a Shaniqua de su trono improvisado, tiró el toldo encima de ambos y empezó a desnudar a la homenajeada. El efecto de luz nos dejaba ver fragmentos, lo suficiente para darnos cuenta de que estábamos a punto de presenciar a dos bestias sexuales en acción. En cuestión de segundos ambos estaban fusionados. Ella se metió la manguera de incendios en la boca como queriendo redefinir el término deep throat. Toda la barra, incluyendo a los tecatos que se metían a jugar en las niqueleras electrónicas, estaba enchufada a aquel evento y en silencio, salvo una amiga de la novia, que gritaba cosas como: "Suck that big old dong, girl”. Al ratito estaban chichando full, de pie y en el medio de la pista, justo debajo del disco ball. Ella se enganchó y amarró a aquel hombre con sus piernas gruesas y musculosas mientras subía y bajaba al ritmo de las líricas de Biggie: “To all the ladies in the place with style and grace / allow me to lace these lyrical douches in your bushes / Who rock grooves and make moves with all the mommies / The back of the club, sippin’ Moet is where you’ll find me”. Nadie se miraba, pues ya en ese punto la bellaquera era tanta que al menos yo sentía los botones de la cremallera a presión y era evidente que la caseta estaba montada. Pasó un corto tiempo y tumbaron las luces del negocio. Alguien prendió una bombilla en el baño y logramos ver a Tyrone recogiendo sus cosas y salir por la puerta de atrás. Cuando volvió la luz, me paré cerca del baño de empleados y vi que Shaniqua estaba bañada en sudor, media desorbitada, con el maquillaje regado por todas partes y con sus pezones grandes y negros bien endurecidos. Un cáncer en la próstata se había llevado a quien en vida fue uno de los peores administradores de barras que jamás se ha conocido: Dwight Johnson y con él se fue el poco black pride feeling que alguna vez habitó el recinto. Al otro día, la policía de Oakland se encargó de llevarse lo que quedaba del Bird Cage. La despedida fue por partida doble. No volvimos a salir con las jevitas de esa noche. A veces sueño con volver a aquel gran tugurio en el ghetto. >>Tomás Redd™ es asiduo colaborador de Estruendomudo, donde se puede leer más de su escritura, que él describe vía cibernética con un solo adjetivo: "Detestable". El último rumor sobre su identidad tachada lo ubica con una jeva que está que estilla en las entrañas de la barra sanjuanera llamada El Batey.<<

sábado, enero 28

Derroteros: Del 5to al 8vo Microrrelatos Eróticos Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Rolando Revagliatti Especial para Estruendomudo

Me cuenta mi señora

A mediodía los obreros y los jubilados arrasaban con el menú fijo en el ya derruido barsucho donde él hacía de mozo. Yo iba con frecuencia por mi trabajo, para rellenar planillas, y leer el diario. Ahora es el repartidor de una tintorería. Ayer, casi de noche, fue a mi departamento en misión repartidora. A mi regreso, hoy, después de una gira que me mantuvo alejado por esos caminos polvorientos, me cuenta mi señora, esa falsa e indómita pelirroja suculenta y estéril, que me extrañaba terriblemente, y que el jovencito irrumpió en su anhelo de mí con nuestra colcha lila, y que lo condujo al dormitorio para constatar sobre nuestra cama con baldaquín la correcta limpieza de la colcha, y que una vez situado el pichón de playboy, y asaltado, se entregó a la bacanal que desde mi señora, mi esposa, me estuviera —irremediable, inconteniblemente— dedicada. Se portó bien, muy bien, aseguró; fantasioso e incansable; remató relajada: excelente.

Sé absorber los más impresionantes uppercuts del destino. Pocos, sí, pocos como yo. Este servidor. Estoy hecho de una extraña pasta.

Señorita

Sí que tuvo novios la señorita Calistri: cuantiosas simpatías. Pero, a menudo, cuando le atraía el fondo humanitario del candidato, no se sentía conmovida por lo físico o lo facial. Y, si llegado el caso, el pretendiente respondía a mis cánones de presencia varonil, aparecíanle desdibujadas las facetas espirituales. Enamoradísima de Juan Mateo Ovalle, resistía sus ímpetus pasionales, el vigor de sus instintos. La señorita Calistri valoriza sin énfasis: Nadie obtuvo lo que tantos ansiaban. Ella es hoy la fraseología con la que rememora: Yo no carecía de una límpida mirada; Mis atributos no pasaban inadvertidos; Papá vaticinó mi futuro; Me consagré a mis arraigadas convicciones; Destilé coraje en los tiempos duros, en la tiranía; Nunca estimé en Nené sus propensiones afectivas; Es que todo ha sido tan fugaz...

Algún día, próxima a expirar, quizá consigne: En aquella desfloración infausta de mil novecientos cincuenta y uno, otoño, creí morir: repugnante, bajo, indigno: única vez, última vez.

Confieso

En marzo evalué el veraneo de febrero. En junio, en el mismo junio, el crimen. En septiembre me torné sombrío. Y en pleno diciembre treinta y uno, intento recapacitar. En abril le di forma al plan que ejecuté en junio. En septiembre encontraron el cadáver. Que no me agredas, me desconcierta: ella no te era indiferente. Además, te amaba. No toleré que no se quedase conmigo quedándose a mi lado. Se reía. Todos sabían en el barrio. De mí, de mi inocuidad. Habrá un feliz año nuevo. Porque confieso: la estrangulé. Le pegué después de muerta, lo hice. La desnudé y le pegué. Se termina, viejo. Hoy, por fin, me siento equidistante, sincero.

Derroteros

La fresca y pimpante criatura unióse en matrimonio a Feliciatti tres largos años antes de prendarse de Valentina. Con él tuvo gemelos robustos. Dejóse destinar para Feliciatti por su padre, a quien también su esposa había sido destinada por el suegro. De blanco frente al altar, con todos los permisos y plácemes familiares recibidos, sociales y religiosos otorgados, regodeóse por vez primera imaginándose a solas con Feliciatti. Feliciatti, de exactamente el doble de su edad.

Espléndida ella por simple existencia, sin artificios, casi sin poses. Feliciatti, barnizado comerciante en comestibles, en cambio, ampuloso y plagado de latiguillos. Amante ponderable después de todo, lograba estremecerla. Los gemelos, como dije, robustos, nacieron sin dificultad.

El flechazo entre Valentina y la fresca y pimpante criatura prodújose en la fiesta donde descubrieron que la progenitora de Valentina, en su condición de obstétrica, había asistido a la progenitora de la progenitora de los gemelos en el parto en el que vio la luz.

Cuando la obstétrica enviudó, Feliciatti, por despecho, enterado de la incidencia de Valentina en su cónyuge, decide seducir a la obstétrica. Empieza la noche misma del velatorio del marido, y redondea la entusiasmante tarea, semanas después. Valentina y la destinada a Feliciatti festejaron el salpimentado romance.

Cristalizadas perduran más o menos así las cosas. Socios y barnizados comerciantes, habiendo adoptado con naturalidad los latiguillos alocutivos de su padre, los gemelos, hombres de bien, se mantienen indeclinablemente robustos y ampulosos.

Rolando Revagliatti es un escritor argentino experto en micronarrativa y micropoesía. Para (des)conocerlo mejor se puede visitar su espacio en la cibergalaxia.

Repeticiones: 4to Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Rey Emmanuel Andújar Especial para Estruendomudo
>>No alteza serenísima, no es para ti la dicha de esta carne que te pareció tener ya entre tus brazos. << -Álvaro Mutis.
Encontrarla mirando fijamente el televisor apagado no es una buena señal, así que me preparo para lo peor: El hecho de haber visto toda la pornografía en mi computadora no era lo más chocante. Según ella lo era: a) La cantidad b) todas las fotos mostraban un plano que favorecía más a los portentosos morenos de Bangbross c) en una gran cantidad de fotos había sustituido la cara del protagonista por la de mi cuñado. Esa noche, contrario a mi costumbre, tuve un sueño: Una bestia con el falo de plata penetraba a una muchacha flaca en un parque nublado y colonial, mientras el novio lloraba de felicidad. Deseé ser penetrado por esa fuerza terrenal. Eyaculé masivamente. Las cosas se decidieron inmediatamente y opté por mudarme a la Isla, no lo pensé dos veces. Allí unos amigos me consiguieron trabajo como profesor y con el tiempo tuve relaciones con varios estudiantes. Una tarde una muchacha me esperaba afuera del departamento, la invité a un café y me confesó que estaba embarazada: acababa de abortar. No encontró consuelo en mí… quizás en otros tiempos. Ya yo no era aquél. Esa tarde me la pasé en el sauna del gimnasio. Otro hombre me dedicó una tremenda mirada, si así se le puede llamar a la llamarada floja de sus ojos. Me invitó a unos tragos más tarde. Un garabato de alegría se apoderó de mi estómago: confieso que cuando se tienen 33 años y uno no ha decidido si morir o matar, el hecho de que un instructor del gimnasio te invite a salir es una buena señal. Rey Emmanuel Andújar es un escritor y performero dominicano que sobrevive en California. Ha publicado dos libros en Puerto Rico: la novela "El hombre triángulo" y la colección de relatos "El factor carne", ambos con Isla Negra Editores. Ahora mismo reescribe su próxima novela, un maratón erótico para echar chispas titulado "Candela".

El cuento de Calita: 3er Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Pepe Liboy Especial para Estruendomudo Estaba con una amiga en su apartamento, buscando a mi exmujer, a quien quería perdirle un hijo para mi amiga, cuando me encontré en un bar a Calita. No pasaron tres días cuando aterrizó en la cama de mi amiga. Yo apenas me di cuenta de que estaba con ella porque era de noche y la vi de espaldas. Noté que tenía arañazos en los muslos y leves moretones de mordidas, pero no le dije nada. No le dije: “Calita, estás mordisqueada, debieras curarte antes de aterrizar en la cama de mi amiga”. No vino de nuevo. Durante seis meses, mi amiga me golpeó con rudeza. Y me dijo: “Estuviste con otra en mi cama”. Me encontré a una americana que me dijo: “Da la impresión de que estás trabajando. ¿Por qué no me dejas hablar con ella?” Y a la semana de hablar con la americana, mi amiga llegó a la cama algo molesta y me dijo: “Estoy en cinta”. José Manuel Liboy Erba, mejor conocido como "Pepe", ha publicado en San Juan de Puerto Rico el libro de relatos "Cada vez te despides mejor" (Isla Negra Editores). Su escritura experimenta con la despedida de los significados, la ciencia ficción, la manipulación genética y los bordes de la sanidad y la cordura. La extrañeza radical de los sujetos de la ciudad de Río Piedras y la desolación de los pueblos costeros del sur de la isla son sólo algunos de sus pies forzados.

viernes, enero 27

Venirse: Ier Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Rita Indiana Hernández Especial para Estruendomudo

en falditas de teniente retirado y pezones color boooberrie, las boricuas me lo mojan. Culito punk tatuaje jim jones y un macuto en el que llevan un tupperware de yerba ponceña, me lo mojan. En un asensor camino a hato rey, mascando vouchers como si fueran chicle y punchando los botones de mi calculadora con el tacón de sus stilettos, me lo mojan. Tienda arriba y tienda abajo de artículos musicales, dándose botox en el bongo y silicona empujada en el sampler, me lo mojan. En playa sucia vestidas de monjas, mientras los tigres que pescan con un hilo y un dedo las desnudan, me lo mojan. Estudiantiles pajeándose en la grama mojada del morro, ya tú sabes. Ya sean doñas repartiendo channel falsificado en miramar o prietas locas porque un camarero dominicano les parta un brazo, yo me dejo. Sean gurgusias gambás con los dientes lleno e hierros o pollos de granja incubados en un Audi, yo me dejo. Melestrepo a la azotea y las paso por la piedra, les enseño el un dos tres de mi soberanía, que no es mía después de que me dicen NENA la primera vez. Porque cuandome dicen nena, y nena me dicen todo el tiempo, me confundo con la guagua que me chocó frente a un walgreens, porque un señor de kansas city le pidió la hora al chofer, fucking elders. Pero el asunto no es morirse, sino venirse y las boricuas no necesitan visa y a mí me la sacan de diez años con una carta del instituto del ciego, que me invita a participar en un concurso, y yo me presento en el consulado y allí frente a la cónsul boricua que tiene treinta y cinco años pareciéndose a marilín pupo me doy cuenta de que ningún federal de mierda va hacer nada por impedír que me venga como una yola con 345 ilegales deshidratados, alucinando con poner los dos pies en la tienda puma de plaza las américas.

Rita Indiana Hernández nació hace poco en la República Dominicana y es publicista, performera, cantante y escritora. Ha publicado en Puerto Rico dos novelas bestiales para relamerse las pezuñas: "La estrategia de Chochueca" (Isla Negra Editores) y "Papi" (Ediciones Vértigo). "Papi" fue elegida por la revista Letras del periódico El Nuevo Día como uno de los 10 mejores libros publicados en la isla durante el 2005.

jueves, enero 26

Como un delfín en un banco de ostras: Henry Miller introduce el 2ndo Certamen de Microrrelatos Eróticos de Estruendomudo

“En fin, todo esto es simplemente una introducción a la confusión sexual que predominaba en aquella época. Era como instalarte en un apartamento en el País de la Chichaera. Por ejemplo, la muchacha del apartamento de arriba solía bajar a veces, cuando mi esposa estaba dando un recital, para cuidar de la niña. Era una bobalicona tan evidente, que al principio no le presté la menor atención. Pero también tenía una chocha, como las demás, una especie de personal chocha impersonal, de la que tenía conciencia inconscientemente. Cuanto más frecuentemente bajaba, más conciencia tomaba a su modo inconsciente. Una noche, estando ella en el baño, después de que hubiera permanecido en él un rato sospechosamente largo, me puse a pensar bellaquerías. Decidí espiar por el ojo de la cerradura y ver por mí mismo qué pasaba. Y para mi sorpresa la putita estaba delante del espejo acariciándose la almejita. Casi hablándole podría decirse. Me excité tanto que no supe qué hacer. Volví al salón, apagué la luz, y me tumbé en el sofá a esperar a que saliera. Mientras estaba tendido, seguía viendo aquella peluda tota que tenía refugiada entres sus piernas, como araña al acecho, y la seguía viendo rasguñándola. Me abrí la bragueta para permitir al canario estremecerse al fresco y a oscuras, intenté hipnotizarla desde el sofá, o, al menos, intenté dejar que mi canario la hipnotizara. “Ven aquí, bellaca”, decía una y otra vez para mis adentros, “ven aquí y úntame esa chocha encima”. Debió captar el mensaje inmediatamente, pues en un santiamén ya había abierto la puerta y estaba buscando a tientas el sofá en la oscuridad. No dije ni palabra, ni hice el menor movimiento. Me limité a mantener la mente fija en su chocha moviéndose silenciosamente en la oscuridad como un cangrejo. Por fin llegó hasta el sofá y allí se quedó de pie. Tampoco dijo una palabra. Se limitó a permanecer allí de pie en silencio, y, cuando le deslicé la mano por las piernas, movió ligeramente un pie para abrirlas un poco más. Creo que en toda mi vida he puesto las manos sobre unas piernas más jugosas. Era como engrudo corriéndole piernas abajo, y, si hubiera tenido carteles a mano, habría podido pegar una docena o más. Un momento después, con la misma naturalidad de una vaca que baja su cabeza para pastar, se inclinó y se la metió en la boca. Yo tenía nada menos que cuatro dedos dentro de ella, con los que la estimulaba hasta hacer espuma. Tenía la boca llena hasta rebosar y el jugo le corría piernas abajo. Como digo, no pronunciamos ni palabra. Éramos un par de maniacos mudos trabajando sin parar en la oscuridad como sepultureros. Era un paraíso de la chingaera y yo lo sabía, y estaba dispuesto a chichar hasta perder el juicio, si fuera necesario. Probablemente fuese la mujer con la que mejores polvos he echado en mi vida. No abrió el pico ni una sola vez: ni aquella noche, ni la siguiente, ni ninguna. Bajaba así, sigilosamente, en la oscuridad, tan pronto como se olía que estaba solo, y me cubría completamente con la crika. Además, era una crika enorme, ahora que lo pienso de nuevo. Un laberinto oscuro y subterráneo, provisto de divanes y rincones acogedores y hojas de morera. Solía meterme en él como el gusano solitario y esconderme en una pequeña hendidura donde reinaba un silencio sepulcral: era tan apacible y tranquila, que me tendía como un delfín en un banco de ostras.”
-Tomado de Henry Miller, Trópico de Capricornio, p. 178 y 179, versión de j.a. bonilla. Foto del autor por Harry Redl.

miércoles, enero 25

2ndo Certamen de Microrrelatos Eróticos, esta vez en honor a Nuestra Señora de la Infidelidad, Patrona de los Inconformes

Maestros de la sumisión al enorme poder de los secretos eróticos, fallamos en las lecciones de moral y sucumbimos a la bella tentación de las infidelidades. Ya en el terreno de la ilegalidad y la caída de las reglas de un primer acuerdo tan débil como la carne, entramos en convenios también frágiles pero excitantes por sus ficciones transgresoras atadas a promesas de renovación bellaca. Entonces llegan las punzadas de la culpa y el rush de las caricias profanas, urgentes, siempre dispuestas al contagio. La traición se vuelve contra todos y uno mismo: los pilares de una identidad que tira hacia la solidez pero que siempre permanece en crisis. El beso de Judas, ¿qué relación tiene con el de la Mujer Araña? La violencia viene a añadir ponzoñas e intrigas posesivas al pretender balance reivindicativo de propiedades embargadas por el insaciable deseo del otro. "Eres mía, eres mío". Oscurece el panorama y los anillos de oro que sellan uniones utópicas se empiezan a llenar de manchas. Las palabras se debaten entre la tarea de pronunciarlas o borrarlas. La Redacción de Estruendomudo convoca a sus lectores a un 2ndo Certamen de Microrrelatos Eróticos, esta vez en honor a Nuestra Señora Infidelidad, Patrona de los Inconformes. Los escritos deberán ser brevísimos y enviados a mclavell@gmail.com antes del 14 de febrero de 2006. Los mejores serán publicados en este espacio. Ilustración: "Fiesta de la Orden de Cuckoldry ante el trono de Su Majestad Infidelidad", grabado satírico francés a color, ca. 1815.

martes, enero 24

De Puerto Rico: Primera Hora, Adria Cruz y Firuzeh Shokooh Valle nominadas a los premios GLAAD

LOS ÁNGELES, Lunes 23 de enero de 2006 - La Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación (GLAAD) anunció hoy los nominados para su décimo séptima entrega anual de los Premios GLAAD a los medios de comunicación presentada por Absolut Vodka. Entre los nominados se encuentran: La Tormenta (Telemundo), Las Noticias por Adela (Galavisión), Primera Hora, El Show de Rocío (Telemundo), La Opinión y La Academia USA - Camino a la Fama.

Además de las 114 nominaciones que están compitiendo en 25 categorías en inglés y 15 en español, GLAAD presentará un reconocimiento especial a "La Hora Gay" El Mañanero con El Gordo y Gerardo de KTNQ 1020 AM de Univision Radio.

Los Premios GLAAD a los medios de comunicación reconocen lo mejor de las imágenes veraces, objetivas e inclusivas de la comunidad lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT) y los asuntos que afectan las vidas de estas personas. Una lista completa de los Premios GLAAD a los medios de comunicación se puede encontrar al final de este comunicado.

Por segundo año consecutivo, los Premios GLAAD serán televisados. El canal de cable de la cadena MTV, LOGO, estará encargada de transmitir el evento el sábado, 15 de abril de 2006 a las 9 PM. Este año por primera vez, VH1 también transmitará el evento el 16 de abril de 2006 a las 11 PM.

GLAAD también anunció que este año le presentará el Premio Barbara Gittings a las cadenas LGBT Logo, here! y Q Television. En el 2001, GLAAD incluyó este premio para homenajear a individuos, grupos y a medios de comunicación dentro de la comunidad LGBT que han apoyado significativamente el desarrollo de la cobertura de la comunidad lésbica, gay, bisexual y transgénero. El primer reconocimiento le fue concedido a Barbara Gittings, la editora de The Ladder, una publicación que ayudó a cimentar el camino para la actual prensa LGBT y por su visibilidad en los medios durante la década de los setentas y ochentas. Otros ganadores del Premio Barbara Gittings incluyen: The Advocate (2003), In The Life (2004) y PlanetOut (2005).

Las ceremonias de Los Premios GLAAD se llevarán a cabo en Nueva York el 27 de marzo del 2006 en el Marriott Marquis; el 8 de abril en el Kodak Theatre de Los ángeles; el 25 de mayo en el Ritz Carlton de Miami; y en San Francisco el 10 de junio en el Westin St. Francis.

Este año Telemundo logró 9 nominaciones, Univision y Azteca América obtuvieron 4 cada una y tanto los periódicos Hoy (Nueva York), Primera Hora (Puerto Rico) Rumbo (Texas) fueron nominados en la categoría de Mejor Cobertura de Periódico. Por su parte en los medios en inglés, la programación de cable logró 20 nominaciones y los canales de acceso general (broadcast) lograron 13. Para estadísticas específicas y fotos de los nominados, visite: http://www.glaad.org/mediaawards.

"Las imágenes justas y veraces en los medios ayudan a erradicar la homofobia y la discriminación", dijo Neil G. Giuliano, el presidente de GLAAD. El público aprendió el año pasado sobre el trabajo de "El Show de Cristina," La Heredera (Azteca América) y el trabajo de Daniel Shoer Roth de El Nuevo Herald como mejor columnista. Es obvio que los nominados de los Premios GLAAD están cambiando la forma en como la comunidad Latina piensa acerca de la comunidad LGBT y es un privilegio el reconocerlos".

Los nominados de esta edición de los Premios GLAAD fueron publicados, exhibidos o salieron al mercado entre el 1 de enero de 2005 y el 31 de diciembre de 2005. Alrededor de 1,000 proyectos fueron considerados en 25 categorías en inglés y 15 categorías en español.

Este año, GLAAD espera más de 5,000 asistentes a las cuatro ceremonias que recaudarán mas de $3.3 millones de dólares para el trabajo de la organización. GLAAD, la cual fue fundada en 1985, es la organización lésbica, gay, bisexual y transgénero en los Estados Unidos que aboga por imágenes veraces e inclusivas - con un personal de 52 empleados y un presupuesto anual de $8 millones de dólares y con oficinas en Los ángeles y Nueva York.

Con el apoyo de más de 100 patrocinadores corporativos, incluyendo a Absolut Vodka que regresa como nuestro auspiciador especial de Los Premios GLAAD, nuestra organización se enorgullece en reconocer los 17 años que Absolut ha apoyado estos eventos y ha ayudado a la diseminación de imágenes veraces de la comunidad LGBT.

GLAAD también se complace en agradecer a sus otros patrocinadores: IBM en la categoría de Auspiciador Nivel Platino. Allstate Insurance Company, American Airlines (la aerolínea oficial de GLAAD), Anheuser-Busch, Inc., Bud Light, Coors Brewing Company, Hilton Hotels Corporation, Lehman Brothers, Motorola, The Terry K. Watanabe Charitable Trust, Time Warner and Wells Fargo apoyan el evento en el nivel "Underwriter". Para más información de como auspiciar Los Premios GLAAD, para comprar boletos para las ceremonias o para colocar un anuncio en el programa del evento, visite: http://www.glaad.org/mediaawards o llame (877) 252-7814.

La Alianza Gay y Lésbica Contra la Difamación (GLAAD) se dedica a promover imágenes veraces y objetivas de la comunidad lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT) en los medios de comunicación Hispano parlantes y en los medios en inglés para eliminar la homofobia y la discriminación en contra de la identidad del género y la orientación sexual.

Logo es la cadena de televisión de MTV Networks que se enfoca en la comunidad lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT). La cadena comenzó a transmitir el 30 de junio de 2005 con mas de mil horas del contenido. Actualmente, la cadena tiene más de 18 millones de suscriptores en los Estados Unidos y provee al público una mezcla de programación original y adquirida la cual es elegante e inclusiva de todos los segmentos de la comunidad LGBT.

VH1 conecta a los tele-espectadores con la música, los artistas y la cultura musical que se mezcla con series especiales, acontecimientos actuales, contenido exclusivo en Internet e iniciativas de conciencia social. VH1 está disponible en 87 millones de casas en los Estados Unidos. VH1 también tiene un arsenal de servicios digitales que incluyen: VH1 Classic, VH1 Soul, VH Uno y VH1 Country. Para visitar su portal puede ir a: http://www.VH1.com.

NOMINADOS DE LA DÉCIMO SÉPTIMA ENTREGA DE LOS PREMIOS GLAAD NOMINADOS DE LOS MEDIOS EN ESPAÑOL

MEJOR NOVELA [OUTSTANDING NOVELA]

Los Sánchez (Azteca América) Señora del Destino (Telemundo) La Tormenta (Telemundo)

MEJOR SEGMENTO EN UN PROGRAMA DE VARIEDADES [OUTSTANDING VARIETY PROGRAM SEGMENT]

"Entrevista con Cachita" Don Francisco Presenta (Univision) "Mi hijo es gay, ahora qué?" Cada Día con María Antonieta (Telemundo)

MEJOR EPISODIO INDIVIDUAL (en una serie sin un personaje gay) [OUTSTANDING INDIVIDUAL EPISODE (in a series without a regular gay character)]

"Los Colores del Arcoiris" Lo Que Callamos las Mujeres (Azteca América) "Identidad Sexual" Mujer Casos de la Vida Real (Univision) "La Reina de la Noche" Decisiones (Telemundo) "La Soledad de Soledad" Lo Que Callamos las Mujeres (Azteca América) "Todo sea por..." Decisiones (Telemundo)

MEJOR PROGRAMA "REALITY" [OUTSTANDING REALITY PROGRAM]

La Academia USA/Camino a La Fama (Azteca América)

MEJOR SEGMENTO EN UN SHOW DE CHISMES [OUTSTANDING CELEBRITY GOSSIP SHOW SEGMENT]

"Entrevista con Cachita" El Gordo y la Flaca (Univision)

MEJOR EPISODIO DE "TALK SHOW" [OUTSTANDING TALK SHOW EPISODE]

"Bisexualidad" El Show de Rocío (Telemundo) "Creo que mi hijo es gay" Laura (Telemundo) "Creo que mi novio es gay" El Show de Cristina (Univision) "Matrimonio de parejas del mismo sexo" El Show de Rocío (Telemundo)

MEJOR SEGMENTO PERIODÍSTICO [OUTSTANDING TV JOURNALISM SEGMENT]

"Comunidad gay y lésbica" Las Noticias por Adela (Galavision) "Gwen Araujo" Sin Fronteras (Telemundo) "Transgenerismo" Noticias 14 (Univision) "El Vaticano y los gays" Noticiero Univision (Univision)

MEJOR ARTíCULO DE PERIÓDICO [OUTSTANDING NEWSPAPER ARTICLE]

"Dejando de vivir en silencio" por Josefina Villicana (¡Ahora Sí! [Austin, Texas]) "Lucha por enterrar al hombre que fue" por Firuzeh Shokooh Valle (Primera Hora [San Juan, Puerto Rico]) "Mamá por partida doble" por Edwin Andrés Martínez Tutek (Hoy [Nueva York]) "Soy diferente porque soy gay, pero merezco el mismo respeto que cualquier otro hombre" por Lupita Figuereiro (El Mensajero [San Francisco]) "La vida dentro y fuera del closet" por Silvina Sterin Pensel (El Diario/La Prensa [Nueva York])

MEJOR COLUMNISTA DE PERIÓDICO [OUTSTANDING NEWSPAPER COLUMNIST]

Luis Barrios (El Diario/La Prensa [Nueva York]) Adria Cruz (Primera Hora [San Juan, Puerto Rico]) Gabriel Lerner (La Opinión [Los ángeles]) Daniel Shoer Roth (El Nuevo Herald [Miami]) Dulce Torres (La Estrella [Fort Worth, Texas])

MEJOR COBERTURA DE PERIÓDICO [OUTSTANDING NEWSPAPER OVERALL COVERAGE]

Hoy [Nueva York] Primera Hora [San Juan, Puerto Rico] Rumbo [Austin, Texas]

MEJOR ARTíCULO DE REVISTA [OUTSTANDING MAGAZINE ARTICLE]

"Entrevista con Cachita" por María Andrea Fridmann (TV Notas) "Libertad, una grata sorpresa en la telenovela Los Sánchez: se lleva un '10' por su espontaneidad." por Matilde Obregón (TV Notas) "Sólo TV Notas acompañó a Cachita a someterse a una triple cirugía: de naríz, implante de senos y cambio de sexo!" por María Andrea Fridmann (TV Notas) "Univision Radio pagará 270 mil dólares a un gay que demandó a la empresa por sacarlo del clóset en uno de sus programas en vivo!" por Gustavo Rodas (TV Notas)

MEJOR COLUMNA DE CONSEJOS [OUTSTANDING ADVICE COLUMN]

Aconséjame Jai (People en Español) Consultorio de Rubén Carbajal (TV Notas)

MEJOR COBERTURA DE REVISTA [OUTSTANDING MAGAZINE OVERALL COVERAGE]

People en Español TV Notas USA

MEJOR ARTíCULO DIGITAL [OUTSTANDING DIGITAL JOURNALISM ARTICLE]

"El amor gay en la pantalla" por Ernesto A. Sánchez (Univision.com) "Homofobia: un mal de nuestro tiempo" por Ricardo Rocha (TVAzteca.com.mx) "Lo que se ve, no se pregunta" por Isis Servín (Univision.com)

PREMIO ESPECIAL [SPECIAL RECOGNITION]

"La Hora Gay" El Mañanero con El Gordo y Gerardo (KTNQ 1020 AM)

domingo, enero 22

Fui

Por C. P. Cavafis No me até. Me abandoné del todo y fui. Hacia placeres, ya reales, o que me rondaban por el alma, fui a través de la noche iluminada. Y bebí vinos fuertes como los que beben los bravos del placer. (1902, aprox.) Pintura de Peter Hocking

sábado, enero 21

Esos ratitos gay

Por Manuel Clavell Carrasquillo

[Publicado originalmente en la Revista Domingo del periódico El Nuevo Día]

¿Qué sería de la supuesta grandeza de la ciudad de San Juan -ombligo del mundo- sin esos ratitos gay, que muy bien pueden comenzar con un brunch “vegetariano” bufé en el Café Berlín del Viejo San Juan, a donde acuden algunos turistas homosexuales chic con sus laptops para comunicarse mientras alimentan la pupila y prueban platillos a base de salmón ahumado, alcaparras y tofú?

No mucho podría decirse de ese supuesto espíritu cosmopolita y tolerante de nuestro villorrio capital sin reconocer que la movida rosa podría continuar con unos 45 minutos de entrenamiento en el gimnasio, o una escapada vespertina hacia las playas de Condado u Ocean Park. En el gimnasio se pulen los bíceps que luego se van a mostrar en público en el mall y sus pasarelas, acentuados por el último modelo de Armani, Dolce & Gabbana o Zara. Allí se cruzan las miradas de la fauna masculina en plena faena de embellecimiento y vanidad, independientemente de las categorías de orientación sexual.

En la orilla del mar se tuestan los cuerpos masculinos exhibidos a la europea: sólo con bikini, gafas y bronceador. Nótese que en referencia a las democráticas playas sanjuaneras existen -para desgracia de los fundamentalistas puritanos- áreas delimitadas como zonas gay. Frente a los hotelitos Atlantic Beach y el Ocean Park Beach Inn, por ejemplo, se extienden sendas manchas de hombres en bikini que no tienen problemas con socializar con sus vecinos en bermudas straights, precisamente porque tanto al lado izquierdo como al derecho de la ruidosa masa queer lo que hay es gente igual de “civilizada”, “disfrutando sanamente y en familia”. En la poquita explanada de arena tapiada por los condominios no hay más remedio que bregar con el blending entre la humanidad de la “loquita” y la humanidad del “macharrán”. ¿Cuál de las dos vale más?

Pero esas categorías humanistas tan supuestamente distantes una de la otra se van difuminando en interacciones urbanas como las que ocurren los miércoles en la discoteca santurcina Eros The Club. Ésa es la noche en que la capital de la Isla del Encanto se da el lujo de que los ciudadanos “raros” bailen hasta las tantas el “peor” de los ritmos del pentagrama nacional: “Rácata”. ¿Qué pasa cuando hay dos hombres o dos mujeres bailando el obsceno reggaetón? Pues que las fronteras de los 500 y pico de años de estereotipos y relajitos crueles no aplican para entender los códigos de vestimenta menos gay que se hayan visto sobre la Tierra: no hay posibilidades de identificar la orientación sexual de los que se sacan las cejas, usan mahones abombachados hasta más no poder, camisetas distintivas de equipos de pelota, tenis blancas, gorras y cadenotas con medallas de San Judas Tadeo o el Arcángel San Miguel.

Esa noche, igual que la del carnaval “homosexual” que se improvisa todos los años para Halloween en la avenida Ponce de León, o el junte de un viernes cualquiera en pleno cruce de la avenida Eleonor Roosevelt y la calle 12 de octubre, nadie sabe quién es quién. Entonces, se instalan las vallas policíacas y tiemblan las organizaciones moralistas ante el supuesto fraude que supone que un hombre se vista de mujer, que una mujer se vista de hombre o que un transexual se enamore del ser que más le guste a él. Tiemblan ante la posibilidad de que un rapero homosexual de Villa Carolina tenga una conversación en El Paraíso con un rapero straight de Villa España, porque eso no puede ser: el straight se va a “contaminar”, se va a “partir” o se va cambiar “pal otro lao”. Tiemblan porque censuran que una mujer lesbiana de Levittown tenga un affair con una chica femme en Cups. Tiemblan porque los ciudadanos de carne y hueso les han cambiado los muñequitos de lo que significa ser “puritita” hembra o varón de “inamovibles” cromosomas XY: Puerto Rico hace tiempo que explora alternativas de género más allá de las que diseñó Mattel para Barbie y para Ken.

Otra ciudad de San Juan, que no aparece en la prensa -ni contextualizada, ni en macro, ni en la justa perspectiva de su potencial- se construye ante la vista de todos, no al margen, como pretenden algunos, sino en pleno centro de la geografía municipal. Contacto, contacto, contacto, pide a gritos el rapero Yaviah, y contacto es lo que hay en cada salón de belleza sanjuanero en el que un “amanerado” pone bellas a nuestras mujeres: el “tesoro nacional”, según la orquesta PVC. Contacto hay en el San Juan Fashion Week entre la “alta sociedad” y sus modistos, entre el wedding planner y los novios, en el Festival de Cine Gay de Ballajá. Contacto underground en el paseo de los enamorados de Puerta de Tierra, entre los homosexuales dominicanos y boricuas que bailan merengue y bachata en Junior’s Bar. Contacto en las escuelas intermedias entre “el patito del salón” y los “machitos abusadores”, entre él y las nenas, entre él y sus vecinitos, que algún día serán papás de más hombres y mujeres diferentes como él.

Otra ciudad de San Juan, que no es precisamente la soñada por el triunvirato Rashcke-Arzobispo-Acevedovilá, queda habitada por un número indeterminado de ciudadanos de “segunda clase” que votan cada cuatro años y consumen todos los días reclamando esos ratitos gay que en precario o en abundancia -depende del mood y el escándalo- le roban a la “verdadera” ciudad. Préstamos hipotecarios firmados por parejas del mismo sexo, llantos en la Puerto Rico Memorial por el compañero amado que ha muerto, comedias de enredos en el Centro de Bellas Artes, jangueos a pie por la ruta del ligue en la avenida Ashford y mucho miedo de declararse como se es en una solicitud de empleo de la Guardia Municipal van determinando los roces, las miradas, las palabras y la relación con los demás objetos y los demás humanos de un sanjuanero homosexual.

¿Qué sería sin ellos la supuesta grandeza de la tolerante y cosmopolita aldea, que tanto se jacta de ser tan hombruna antes de presentarse al resto del globo y anunciar con orgullo homofóbico: “Pueblos del mundo, soy hetero-toda y me llamo San Juan?”.

miércoles, enero 18

Gaika espantada por las indicaciones eróticas del Libro rojo

Por Manuel Clavell Carrasquillo De la Redacción de Estruendomudo

Ahora bien, en la China de Mao estos gestos del hombre que anda con un libro en la mano son el aspecto más vistoso y más desconcertante de la Revolución Cultural. El hombre, en este caso, es todo chino que se sienta ciudadano antes aún que individuo; el libro es el librito rojo de las citas de Mao. […] El intelectual se limita a leer un libro, pero el hombre de fe se lo lleva consigo.

Y, realmente, he aquí las más importantes entre las actitudes que se pueden adoptar ante un libro y que desde hace seis meses han transformado a los chinos en otros tantos escolares dedicados al ipse dixit: se lleva el libro de paseo para demostrar que se le tiene, y entonces tenemos la señal, y asimismo la ostentación. Se agita al aire en las asambleas, en los desfiles, en las reuniones, y entonces tenemos la exaltación del libro, o bien la amenaza y la provocación por medio del libro. Se le abre y se hace correr la mirada por él, y entonces tenemos la consulta. Se lee en alta voz en contestación a alguno y entonces tenemos la cita, la comunicación. Se acaricia cerrado con la mano y se oprime contra el corazón, y entonces tenemos el afecto. Se tiene en la mano durante los bailes, los cantos y las funciones de propaganda, y entonces tenemos la simbolización… Es increíble, en resumen, lo que puede influir en el comportamiento humano un librito como el de Mao.

-Alberto Moravia, "La revolución cultural en China", junio de 1969.

Gaika no entendió por qué me decidí por el Libro rojo de Mao Quiso indagar mis razones para la elección de una reliquia comunista en tiempos de glamour globalizado Le dije, Gaika, perra bella, dime, ¿cómo puede meterle mano a un chino alguien que no ama a Mao? Sentí su ladrido-respuesta como un sopapo Gaika me regañaba por boquisucio Quise explicarle que pasaba por una de esas etapas de fijación erótica con pornografía nacionalizada -Hoy sólo me excitan los orientales. Quise abandonarla en el cuarto de los huéspedes y escapar hasta el sauna público quise desvincularme de su mirada juzgadora para probar piel amarilla en paz y sin juicios de resoluciones de la ONU Recordé un antiguo encuentro cercano -del tercer tipo- con un chinito absolutamente lampiño que tenía el six pack abdominal dibujado perfectamente encima del ombligo Me cortejaba con pasos tímidos ataviado sólo con toalla exhibiendo ojos como horizontes semiabiertos y pelos lacios recortados Esperó a que los viejos desalojaran el cuarto oscuro: ellos lo molestaban con sus insinuaciones frescas. Pero a las penumbras se le escapaban varias luces y -al verme a través de esa claridad escasa- me invitó a su esquina soliraria Permaneció sentado y patiabierto la orden consistía en que me le sentara encima nos besamos con intensidad nos tocamos brevemente Era un chino musculoso, con labios cortos, y estaba decidido a no decir ni pío No me dio oportunidad de enamorarme de su acento Tampoco estaba dispuesto a cambiar de posición Disipó el peligro de contagios Sólo permanecimos abrazados Bien cerquita de los calores mutuos Gaika se dio cuenta de todos los detalles de mi viaje mental a la gran muralla y empezó a exigir que la sacara al patio Mi vida, quise decirle, no te pongas celosa, please, estoy de mente bellacosa y no tolero escenas La dejé Que muriera loca que se consumiera en su bilis xenófoba Chilló como si yo abusara y la encerré por prospasada Sólo al fin recordé con lujuria contenida hasta ahora la expresión chinesca del orgasmo de Li Chu el más extraño de todos. El indicado según los preceptos del Libro rojo.

-mcc

sábado, enero 14

Inercia intelectual y chistecitos mongos: el camino homofóbico a Brokeback Mountain

Por: Tomás Redd™ Especial para Estruendomudo El pasado jueves, luego de varios meses llenos de expectativas, llegó a la isla la última entrega del aclamado director taiwanés Ang Lee: Brokeback Mountain. A pesar de los múltiples reconocimientos y galardones que ha merecido la película en el circuito de premios pre-Oscar, la cinta estelarizada por Heath Ledger y Jake Gyllenhall parece no estar en el radar taquillero del oligopolio cinematográfico local pues su única sede es la sala principal del Fine Arts Cinema en el sector de Miramar. Se presume que la decisión de limitar su difusión ha tenido que ver, en parte, con el hecho de que es una película sobre dos hombres homosexuales que ha levantado roncha en distintos enclaves del bible-thumping y vaqueril heartland norteamericano. Aunque esta teoría puede aparentar ser muy simplona y clichosa a la luz del clamor y buzz generado por otros fenómenos cinematográficos que trabajaron el tema gay como Boys Don’t Cry y Monster, creo que en este caso la hipótesis fácil se ha fortalecido por la ignorancia de críticos cinematográficos que se han dado a la tarea de simplificar y ridiculizar las propuestas de este filme. En nuestra ínsula hirsuta el rol de juglar y esbirro de las hordas retrógradas lo ha asumido hábilmente Alexis Sebastián Méndez de Primera Hora en un artículo titulado: “Brokeback Mountain” polémica historia de un amor homosexual. Lejos de redactar una crítica sesuda que abundara sobre las actuaciones de un elenco compuesto por actores muy dotados que se “tiran pa’l monte”(como suelen decir algunos artistas locales para referirse a trabajos magistrales) o comentar algo en torno al arte y los chorros de sensibilidad que demuestra Ang Lee, Sebatián utiliza un espacio preciado en las páginas de espectáculos para practicar su rutina de payaso mediático. El también autor de una de las columnas de opinión semanales más charras de este país, intenta infructuosamente elevar su discurso a un juego de palabras al enunciar que el término Brokeback “se puede traducir como ‘rompió trasero’, facilitando el trabajo de quienes desean bromear con la película”. Gran parte de las líneas iniciales en su nota se dedican al set-up de este supuesto punchline que no es chistoso y denota ignorancia de su parte. Para Alexis Sebastián lo único que vale la pena de esta película es su título, pues sirve para hablar de culos y penes, dos temas de singular importancia en el ideario macharrán boricua. Su limitado conocimiento le impide considerar otra definición para un término que aduce (casi forzosamente pues en el filme se trae a colación este punto) al broken back de los vaqueros roughnecks, y a la topografía del sistema montañoso de la región donde se lleva a cabo la historia. La incapacidad de cumplir con sus responsabilidades como crítico son aún más patentes al leer la excelente crítica de su contraparte en El Nuevo Día, Juanma Fernández-Paris en el artículo titulado: Romance revolucionario. Según Juanma, “celebrar Brokeback Mountain […] por presentar la complejidad de una relación homosexual sin recurrir a caricaturas o estereotipos sería minimizar el peso artístico de esta producción”. Luego continúa: “el valor de esta producción reside en la delicadeza con que el director y sus actores han capturado el dolor de un amor frustrado por obstáculos sociales invisibles. La veracidad emocional que llega a la pantalla con este filme le provee un pulso dramático que va más allá de cualquier orientación sexual.” Irónicamente, el comentario banal de Alexis Sebastián intenta combatir la intención del director de presentarnos una ternura e intimidad que sobrepasa la parodia de la loquita pícara y amanerada, el cuento de Corín Tellado y el closeteo de Tom Selleck y Kevin Kline en In and Out. Su intención es volver a la mofa, tripearse al patito de la clase para luego curarse en salud al hablar sobre la polémica en Utah donde un cine decidió no pasar la película: “El filme trata de la infelicidad causada al prójimo por la intolerancia. Ahora, resulta que no hay tolerancia para presentar historias de intolerancia.” Volviendo a recurrir a una redacción chapucera intenta traer un poco de seriedad a la ecuación, ejercicio que se traduce en el siguiente axioma popular: “yo no aplaudo el comportamiento de los patos pero no podemos tolerar el discrimen”. El esfuerzo vago por traer un argumento politically correct logra desenmascarar al farsante que se hace pasar por sensible utilizando la bandera de la comprensión. El reclamo por la tolerancia así porque sí es sumamente iluso y bastante blandengue. Escoger es discriminar y viceversa. El terreno de la aceptación es igual de yermo en el mundo de los gays que el de los straights. Definitivamente ese no es el tema central de la película. La historia de Annie Proulx que nos traduce Ang Lee en la pantalla grande trasciende el abanderamiento tribal del gueto glam y hotspots costeros. La geografía de Brokeback Mountain es más o menos la misma donde asesinaron a Matthew Shepard: un lugar donde los closets son de acero y el amor es mediado por la moral. Aquí, donde un travesti no puede despojarse de la clasificación como masculino o femenino y los gays salen del cine diciendo, “ay, los protagonistas no eran patos…ellos estaban casados” hace falta mucho más que un reclamo por la tolerancia. La inercia intelectual que impera en los escritos de Sebastián es la misma que dificulta que dos patos en situación similar a los protagonistas sientan y padezcan como les da la gana. Quizás sea hora de acumular argumentos en vez de carcajadas.

jueves, enero 12

Gaika de fan, en la plaza de las estrellas

Por Manuel Clavell Carrasquillo

La perra se maravillaba al observar la solidaridad de los habitantes de la ciudad vieja.

A la derecha de la mansión del banquero Richard Carrión, en los bajos de la sandwichera El Mesón y Algo Más que hace la esquina de la calle San José y la San Francisco, Stella Nolasco le confeccionaba un traje verdecito menta en una seda semitransparente a la novia eterna de Robi Rosa.

De repente, la modista se pinchó el dedo pulgar de la mano izquierda, enhebrando la aguja por quinta vez, y una gotita de su sangre de diseñadora fina fue a parar a la boca de la novelista Mayra Santos, su ayudanta, que la recogió entre sus labios con gesto erótico de negra sandunguera, saboreó la densidad agridulce del líquido y la escupió arrebatada.

Gaika ladró con gemidos cortos al ver a través de la vitrina cómo la saliva enrojecida sacré de las jóvenes emprendedoras contagió con un sida (de nueva cepa engañosa contraído en el Garnment District) a la perra de Sila Calderón, que por allí paseaba un gardaespaldas. La poodle, de carácter fuerte como su dueña ex gobernadora, arrepechó con todo y risitos negros para el edificio militar del Departamento de Estado. Primero convulsó en el piso de mármol de la dependencia de las proclamas oficiales sobre inútiles relaciones diplomáticas con el CARICOM y luego regresó a la normalidad, ataviada de blanco. El sida no era tal. Era la enfermedad de los encajes. La de Sila le contestó a mi amada con ladridos cariñosos y, en ese proceso vocal entre jutías postmodernas, le advirtió sobre las caries de Cantero Frau.

Entonces apareció el dentista de Ricky Martin, que tomaba un café negro en el espacio reducido de la Fuente de las Tres Estaciones de la Plaza de Armas del Viejo San Juan. De lejos, desde la puerta de la Farmacia Puerto Rico, Gaika notó, asustadísima, que el médico reflexionaba sobre la posibilidad de que los “golden showers” que le suministraba su atlético novio le afectaran al astro boricua la cavidad bucal. Gaika, mamita, pero cómo vas a pensar eso... bobolona, Ricky lo que quiere es que le orinen encima, no que le meen la boca. Eso se me ocurrió decirle para engañarla.

No funcionó, los orines de la tecata de turno, la que vela la entrada de la Alcaldía de la municipalidad, le mojaron las patitas y Gaika se me descontroló. ¿Tú viste, tú viste? Virgen santísima, en esta ciudad ya no se puede ni salir a caminar. Esas fueron como palabras mágicas. De inmediato vinieron al rescate los profesores Eduardo Lalo y Mara Negrón con el mapa de París bajo el brazo. Gaika se los arrebató y, sacando fuerzas de no sé donde, se lo llevó a la tecata entre los colmillos para humillarla. Mira, so inculta, para que lo sepas y no pases más pasmes, en las escaleras de la Academie Francaise no se puede mear. Eso le dijo a la pobre infeliz la engreída esa, tortura de mis caminatas de despeje mental.

Gracias a Dios que en ese momento todo se fue aclarando debido a la presencia agitada de dos turistas alemanes treintones cuyo crucero hizo escala hace unos días en el muelle catorce. Iban derechito para el sauna turco del gimnasio de Steamworks y Gaika les preguntó que por qué tanta prisa para hacer ejercicios. Mere, frankfura sin sourkraut, esta isla es pa vacacional. Con esa advertencia intentó que cambiaran rumbo perdido para que se enderezaran y se enteraran de que hay una santa muerta a la que le crece el pelo unos milímetros todos los días en una urna funeraria de la Catedral. No se le dio el desengaño a mi querida perrita beata. No se le dio.

Glenn Monroig lo escuchó todo desde los teléfonos públicos de la plaza a pesar de revoloteo incesante de las ratas voladoras llamadas por los nativos palomas y Gaika suspiró cuando se dio por enterada de su presencia angelical; a pesar de la barba hirsuta y el apellido cortavenas. No todos los días uno se encuentra con Glenn Monroig. Hasta allá fue a tener la perra mía, mi queridísima Gaika de la Caridad, y no me quedó más remedio que poner cara de yo no fui frente al primer damo de la canción romántica pop. Glenn de mi vida, le dijo, belleza, olvídate de esa llamada perdida y fírmame aquí. El baladista "destronado" por Daddy Yankee siguió de largo. Sólo atendía los ladridos que escuchaba en sus pesadillas recurrentes con Camille Carrión.

En la foto, traje en encaje francés de Stella Nolasco. En el texto, sólo ficción con figuras públicas; ficción pura.

martes, enero 10

Gaika en misión etnicida con énfasis en prender y apagar las luces de hanukkah y frustrar un viaje de hajj

Por Manuel Clavell Carrasquillo

Gaika se tiró un ladrido inesperado cuando pasó frente al maricón tecato que pide pesos frente a Walgreens. Querida, no seas maleducada, le espeté desde arriba para que entendiera mi posición al respecto. Me explicó que el tipo la tiene cansada con las peticiones recurrentes de un pesito, por fa, un pesito. Le indiqué que debe tener paciencia con los menos afortunados, traté de exponerle con calma las posibles razones del desamparo, pero me ignoró como perra faldera acomodada.

No entraba en razones y no pidió perdón hasta que se encontró de frente con la nueva extensión del Centro Comunitario Judío de Miramar. Calló de rodillas ante el monumento yiddish y prometió que durante un mes sólo comería hot dogs kosher. De un ladrido me comentó la enorme desproporción entre el imperio semita que se construye frente a la laguna del Condado y las malascrianzas del marica enganchado de por vida a la manteca.

En el ínterin, pasa que un chancletero malo y un zefardita se encuentran en la avenida Ponce de León, a la altura de la Parada 15. Ambos entran cogidos de las manos a comprar Lestoil limpia pisos y lavamanos en Todo a Peso. La dependienta se asusta y reparte los numeritos de los turnos. Llama primero al musulmán que recuesta la barba contra la góndola de las velas de olor y los otros dos personajes del triángulo comienzan las protestas. ¿De dónde salió ese moro?

De inmediato, la dependienta pone orden demandando a gritos que le indiquen cuál de todos los caballeros allí presentes está circuncidado. El zefardita esconde la bemba y da tres saltos. La loquita yonqui agarra un pote de King Pine limpia pisos y lavamanos y se lo derrama encima al musulmán, que en esos momentos se inclinaba para saludar a los peregrinos del hajj que le dan siete vueltas a la piedra negra de la Mecca. Límpiate, cabrón, que apestas a té de chai con exceso de clavo. Esa frasezota hiriente le dijo.

Gaika se huelió los incidentes etnicidas antes reseñados e interrumpió la disertación sobre los futuros usos del gran anfiteatro kabalístico, los hot dogs y la conveniencia de prender siete velas en acto sustitutivo de los lechones que se sacrifican en las cristmas. Y allá, al meollo de la trifulca, fue a parar con su rabo erecto, en posición de radar oculto de la KGB en plena función transmisora de chismes políticos.

Yo se lo advertí como pude, llamándola suavecito para no contradecirla en su arrebato místico: Gaika, ven inmediatamente para acá y no te metas en lo que no te importa.

Mi reclamo fue inútil.

A lo lejos escuché la sirena de la ambulancia y el corre y corre de los paramédicos.

Resulta que las autoridades hospitalizaban de la rabia a un profeta de Alá encadenado a la punta del pene de un hijo de Yaveh que nunca pudo recuperarse de las mordidas de una loca pesetera y un amasijo de pelos Chow-Chow que le brincaron encima a dentelladas.

Luego de la transubstanciación de canina chic a superhéroe desquiciada, Gaika regresó a mis brazos como si nada. A los demás los tienen hace par de noches con suero y a base de sopitas ralas en el Centro de Diágnostico y Tratamiento del Municipio de San Juan, sito estratégicamente al final de la Calle Hoare.

lunes, enero 9

"Inmanencia" de Pedro Pietri o las bienaventuranzas del chatarrero, yonqui de "algunas tendencias poéticas más recientes"

Puertorrican Obituary (Fragment) By Pedro Pietri blessed are those who smoke pot they are who are busy being born to dethrone tailormade cemeteries produced by the demons that will sink with the ship that never saw the sea for trying to monopolize the wind blessed are those who do not follow or lead or beleive in the hereafter they will survive when history does inventory on the planet earth their breath will never age every day is their day of birth

jueves, enero 5

Polémica sobre la identidad de Tomás Redd, asiduo colaborador de Estruendomudo

Por j.a. bonilla

Permítaseme adelantar la suguiente hipótesis: Tomás Redd es un heterónimo de Manuel Clavell. Más bien casi un seudónimo porque las personalidades literarias no se distinguen mucho, pero les voy a conceder el beneficio de la duda por si se descubre un juego identitario que ahora se nos escapa. Los giros semánticos, las inferencias, los posicionamientos discursivos, la irreverencia a marronazos, apuntan a una identidad bloguera inventada ante el espejo de Clavell; es Manuel con whip cream. Dejo a los expertos a lo elucidación de este acertijo.
De la Redacción de Estruendomudo Nota aclaratoria: Tomás Redd es un colaborador asiduo de Estruendomudo que no conocemos personalmente, valga la redundancia. No lo tiraremos al medio por ética periodística y por desconocimiento de sus señas. Ambas cosas. Sólo posteamos aquí las colaboraciones suyas que nos parecen pertinentes. Ese es el caso sobre sus reflexiones -más abajo- sobre el rapero Residente Calle 13 y su pacto de gobernabilidad del Estado Libre Asociado de Puerto Rico con el gobernador de la ínsula, Aníbal Acevedo Vilá. Aclaratum est, pero ello no impide que continúen las especulaciones. Lo del whip cream me alegraría, así sería más dulce chuparlo todo.

miércoles, enero 4

El ocaso del Sundance Channel

De la Redacción de Estruendomudo

El Sundance Channel, canal de televisión fundado por el actor norteamericano Robert Redford que transmite películas independientes, ya no se puede sintonizar en Puerto Rico a través de la empresa de cable Adelphia. Ahora sólo está disponible por Direct TV. Es una pena.

En días recientes se repartió en algunas residencias del área metro la nueva alineación de canales de dicha compañía. Allí queda registrado el cambio: un canal de programación alternativa excelente, que incluye documentales, películas y series exclusivas sin la interrupción de anuncios comerciales ha sido sustituido por canales de programación musical y entretenimiento para niños.

La Redacción de Estruendomudo se comunicó con las oficinas administrativas de Adelphia en la mañana de hoy para investigar el asunto y presentar una queja.

La señorita Jiménez atendió nuestra llamada y contestó que la razón de la desconexión está relacionada con la “reestructuración de la alineación de canales y la poca audiencia del canal”.

De otra parte, mencionó que los televidentes que no estén de acuerdo con el ocaso del Sundance Channel pueden dirigir sus comentarios al Sr. Ángel Roca, que recibe correspondencia cibernética en angel.roca@adelphia.net y postal en el PO Box 192296 San Juan PR 00919-2296.

La desaparición del Sundance Channel supone la desaparición de la única vía que nos conecta con los judíos homosexuales de todas partes del mundo y sus historias, con el museo del Hermitage en Rusia y sus historias, con la Intifada palestina y sus historias, con los sobrevivientes de las masacres de Bosnia y sus historias, con los traficantes de opio y sus historias, con la internacionalización de la cultura y sus historias, con las artes extrañas y sus historias, con la red de imágenes de alto contenido crítico, sexual, artístico, filosófico, histórico y experimental no censuradas. Y sus historias.

Estruendomudo le hace un llamado al Sr. Ángel Roca desde este medio: Sr. Roca, quizás deba reconsiderar su posición cancelatoria. No todos podemos soportar un programa más de Anda Pal Cará, Cultura Viva o La madrastra. Por eso nos refugiábamos en Sundance. Recapacite, los refugiados puertorriqueños en Sundance lo necesitamos.