Ésta es la casa de nadie, un rayo de tinta de embuste perdido en el espacio.

domingo, octubre 30

Matador: 3er Microrrelato Psicotrópico Allen Ginsberg-Churumba Cordero

Por Rey Emmanuel Andújar "Sólo queda por decir que la obra de Antonio García no es la obra de un sicópata, sino la de un hombre cuya expresión no tuvo otra salida que la de matar". -Pepe Liboy "Mozo, sírvame en la copa rota". -La versión de Calamaro La encuentro desencaramada de las arrugas que la humedad sostiene con telarañas en el techo. Ronca como obrero en la cama fría y revuelta, a media luz. Muevo las cobijas, despacio, hasta cubrirla. Afuera llueve y es muy tarde. Reparo en la jeringa, los utensilios... En mis bolsillos un sobre y las palabras de su padre, el distingido Sr. Arboleda: Ella es de las que singa sólo por ver la leche correr. Hemos sido reducidos a pinchazos, al recuerdo de su boca aún con dientes palmeándome el brazo, sonriendo, torniqueteando, buscando la ruta... Con falsa ingenuidad, dije: Yo no jodo con químicos; mientras ella susurraba: No te va a doler, no te vas a arrepentir. Me acuesto a su lado y entro en el viaje, cuento el dinero, recuento, pensando en lo fácil que el metal pierde la inocencia de cuhillo o aguja al rozar de la sangre caliente para salir del cuerpo convertido en puñal. Mapa de las rutas del opio en el s. XXI: Les itinéraires majeurs du narcotrafic en Asie en 2000 (Pierre-Arnaud Chouvy, 2002, Olizane)

sábado, octubre 29

Diablillo: 2ndo Microrrelato Psicotrópico Allen Ginsberg-Churumba Cordero

Por Rafael Plazaola ¨Los ponceños nunca nos arrodillamos ni nos arrodillaremos ante ningún mortal". -Churumba. ¨Slam-dance cosmopolis¨ -Allen Ginsberg. La YUPI, 4:30 PM, jueves, 1995. Juanca quiere capear un diego de perico. Llevamos todo el día arrebatados frente al teatro. Hay una yerba roceada con Raid corriendo por Peyton, dicen las malas lenguas. Fuck it, yo tengo una mamona cabrona como quiera, vamos a hacerlo. Juanca y yo caminamos hasta VillaPanty y el tipo que nos atiende se tarda veinte minutos en bajar del piso quince hasta la pared rosita que nos separa. Yo estoy cagado, como siempre. Juanca capea dos sacos, por si aca. Yo no quiero hueler en los baños de Humanidades, me da miedo que me vayan a violar. Juanca sugiere que nos vayamos a la barra del Cojo y yo accedo. De camino me convence de que no huelamos ná, mejor enrolamos un diablillo -y yo accedo. Nos aparcamos frente a Televideo, Juanca anda en el carro de los abuelitos de su novia, la periquera bulímica. Yo me bajo a comprar unas cervezas. Lo último que vi antes de entrar al Cojo fue a Juanca sacándole la guata al fili con un guille cabrón. Cuando regreso, Juanca está hablando con un joven lo más bien parecido. Yo pensaba que el cabrón le estaba ofreciendo fumeta a extraños, lo que representa menos para mí. Resultó que el joven era un encubierto y dos segundos más tarde hay dos patrullas a nuestro alrededor. Juanca y yo les juramos a los guardias que solamente es marijuana lo que tenemos. Ahí es cuando encuentran los dos sacos de cocaína. Juanca y yo balbuceamos al unísono que no somos usuarios, sólo estamos bajo mucha presión por los estudios pero empiezan a registrar el carro y encuentran una variedad impresionante de parafernalia. Juanca empieza a llorar, el carro no es de él, es de los abuelitos de su novia, la periquera bulímica. Los guardias nos confiscan el material pero nos dejan ir (era un jueves como a las cinco y cuarto de la tarde, después de todo). Acción seguida volvemos a VillaPanty, capeamos dos diegos y terminamos fututeándonoslo en un baño de Humanidades.

Asymptote: Ier Microrrelato Psicotrópico Allen Ginsberg-Churumba Cordero

Por Pepe Liboy Mi receta es de 2/1000 gramos. La doctora sube y sin embargo no llega a cero. Dibujo la exponencial en la pizarra. Asíntota positiva en los dos ejes, pero la curva no se refleja. La tecata, en el eje de abajo, tampoco llega.

Ier Certamen de Microrrelatos Psicotrópicos Allen Ginsberg-Churumba Cordero 2005

"psicotrópico, ca. (Según la Real Academia Española) 1. adj. Dicho de una sustancia psicoactiva: Que produce efectos por lo general intensos, hasta el punto de causar cambios profundos de personalidad".

"El microrrelato se presenta como una auténtica propuesta literaria, como el género idóneo para definir, parodiar o volver del revés la rapidez de los nuevos tiempos y la estética posmoderna. Algo que tiene que ver con Italo Calvino y sus "Seis propuestas para el próximo milenio", con sus "hibridaciones multiculturales", como ha señalado Enrique Yepes, uno de los estudiosos de este arte pigmeo. El cuento brevísimo es la arena ideal donde se bate la moda de la destrucción de los géneros, hasta el punto de que resulte imposible -e inútil- tratar de definirlo, distinguirlo o envolverlo de legalidad". -Pedro de Miguel en Ciudad Seva.
La Redacción de Estruendomudo, convoca un certamen de microrrelatos de temas psicotrópicos en memoria del escritor norteamericano Allen Ginsberg, defensor de la legalización de las drogas que ponen a algunos a volar. También, en honor a la memoria del fallecido alcalde del Municipio Autónomo de Ponce del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, firme defensor boricua de la propuesta de la legalización. Los microrrelatos sometidos a mclavell@gmail.com antes del 10 de noviembre de 2005 deben tratar sobre asuntos relacionados con el uso y abuso de sustancias controladas, arrebatos, tripeos, persecuciones policiacas, allanamientos de material. También, pueden rozar experiencias de viajes sicodélicos, programas de rehabilitación, "bad trips", adicciones, transformaciones de la personalidad.
Se exige que los microrrelatos no excedan la extensión de un párrafo y que se atengan a la economía del lenguaje. Además, no se aceptarán colaboraciones que hayan sido publicadas anteriormente o que estén redactadas con otro propósito que no sea publicarlas en primera instancia aquí. Hay excelentes ejemplos ya posteados en el blog colectivo Derivas y Los años de Odradek. Si quiere participar, es necesario que empiece de cero, justo como se empieza a encender un cigarro de mota o una pipa de crack. No se aceptarán confesiones que impliquen a los autores en acciones delictivas reales (admisión de culpa, relevo de prueba). Estruendomudo es un blog dedicado exclusivamente a la ficción -sí Pepe. Así los ayude Dios y la Primera Enmienda de la gran Constitución que nos cobija, que es la que garantiza, a pesar de los pesares, el Patriot Act y todas las censuras, la libertá de expresión.

Los muertos de la patria

Por Virgilio Piñera *Enviado por un lector amigo a la Redacción de Estruendomudo Vamos a ver los muertos de la Patria. En la pradera del silencio los árboles, las aves, los saludos son también muertos que a muertos corresponden. Fusiles, metralletas y las manos empuñadoras son sueños arrugados que soñara un muerto nacido al mundo de los muertos. Vamos a ver los muertos de la Patria. En el montón ilustre nadie espera recompensas, títulos, ni siquiera tierra; podrían recabar monumentos, mármoles, honores, pero eligieron ser muertos de la Patria. Vamos a ver los muertos de la Patria. Verlos con nuestros ojos dilatados por la vida, Hay que tocarlos con nuestras manos. Están como aves posadas en el árbol terrible, donde el viento no suena, y en donde la noche misma se aleja vencida por la Nada. Vamos a ver los muertos de la Patria. ¡Ay! -diría yo a ese muerto en quien quedó un asomo de sonrisa indestructible-: ¿Cómo se muere en el momento en que la bala se funde con la risa? y tú -muerto tirado en esa zanja, con un zapato como casco guerrero en tu cabeza-, ¿qué mago consultaste para estar ahora de cara al Tiempo y con la Patria adentro? Vamos a ver los muertos de la Patria. (Cuba, 1962)

jueves, octubre 27

Nazismo boricua en la Internet: Soy fascia, como liberales crudos y por mis venas corre sangre negra

Atendiendo las cuestiones mesiánicas de la Gran Tribulación que se avecina, un amigo lector de Estruendomudo nos envía los links de dos organizaciones fascistas que trabajan en el seno patrio por la destrucción del mundo tal y lo conocemos. Algunos dirán que es literatura inofensiva, muchos que es paranoia, otros chocarán con lo que somos capaces de hacer por la "nación" -toda la sangre que hay que derramar por ella, bala por bala- y enfrentarán el miedo. Arrepentíos: el fascismo criollo ha vuelto y entre los coleccionistas de libros y lectores hay carne de cañon y carne al pincho (kebab liberal) de a vicio.
http://www.geocities.com/nacionalsindicalismopr/

Nueva profecía de la Gran Tribulación o la extinción de los pacientes escribas

Por Manuel Clavell Carrasquillo De la Redacción de Estruendomudo A todos mis maestros, a las ánimas en pena, a las momias que arqueologicé y a las larvas de mariposas que he visto crecer. Llegarán más tiempos de censuras y de oprobios contra la supuesta libertá de expresión. Llegará la sutileza del mandato celestial para intimidar a incautos que quieren seguir trepando. Eso llegará. Planifico dónde refugiarme ante el hecho mesiánico de la nueva era sosa. Busco escondites para guardar la sal, hago maromas para bregar con la ausencia de lugares seguros. Pienso las cosas bien, no quemo etapas. Pero no hay cueva que me alberge ni palabras que me salven. Presiento holocausto nuclear postguerra fría radiaciones hilos invisibles que transmiten enfermedá. Copio los últimos versos del capitán los versos más tristes de esta noche para que no se me olvide que un día soñé con la materialización de posibilidades de menos barbarie. Reservé a un lado un potecito de tinta china y con él escribí el último fado. Me lo dictó mi consciencia, mi único miembro nostálgico ahora que llama la urgencia preservativa; la práctica de la imbecilidad. Son las inútiles ceremonias de graduación para que pasen de grado las especulaciones votivas. Me niego rotundamente. Apago las velas, desconecto el televisor, desenchufo la laptop: La profecía del eñangotado bufón de la corte al fin se cumplió.

miércoles, octubre 26

Call Me: 23er Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Natalia Amini El muchacho del counter se rió de mí cuando le dije que quería el teléfono más grande que tenían. No me molestó su reacción a mi petición sino la sutil intromisión en mis asuntos con su "¿por qué?", con tono de incredulidad y disgusto. ¿Qué carajos le importa al pendejito ese? Lo he visto un par de veces en La Terraza al mediodía; una vez entró a mi tienda buscando un CD de La Oreja de Van Gogh. El papel de machito le queda bastante grande. Mi nuevo teléfono es un éxito. No tiene cámara, pantalla a color ni acceso al Internet pero tiene una antena fija y su tamaño es perfecto. Anoche lo probé por primera vez. Después de enganchar con Nanny encendí el televisor, apagué la luz y me tiré en la cama. En el 52 estaban pasando uno de los videos de El Father. Como es costumbre a esa hora, estaban tirando los mensajes más nasty: Busco nena pa rebulear pito 6272202; chico con chico grande y duro celso 521 3822; BUSCO UN CANGRI MAN QUE ME AZOTE 780 3497 JELI. Lo pensé por un rato hasta que me decidí. Tiré mi mensaje: Me gustan grandes y abusadores cualquier edad 256 2134 256 2134. Apagué el televisor, cerré la ventana y me acomodé bien. Me quité los pantalones y el brassiere; abrí las piernas, y con mucha calma y cuidado me acomodé el teléfono en la posición exacta para que los panties hicieran presión y me liberaran las manos. Olía un poco a sudor y estaba un poco húmeda pues llevaba un tiempito imaginándome la hazaña. En un par de segundos comenzó a vibrar el teléfono. La sensación de las primeras dos llamadas fue algo extraña pero al cabo de unos pocos minutos sentí que el cosquilleo se convirtió en pequeños corrientazos que me tumbaban los párpados y aceleraban la respiración. En cuestión de segundos me empezaron a bajar lágrimas y apreté las sábanas duro, con los puños bien cerrados. El abanico estaba apuntando al carajo y empecé a sudar. No sé en qué momento solté un grito que aparentemente se escuchó por todo Country Club pues la jauría vecinal estaba alborotada. Pasaron mil imágenes por mi mente, cada una extraña, peligrosa, algunas hasta nauseabundas, todas peludas. No pude más. Luego de 9 missed calls estaba completamente rendida. Apagué el teléfono y me quedé dormida. Ojalá me vuelvan a llamar mañana.

Angelus Domini: 22ndo Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Juanmanuel González Ríos mi perversión… mi más perversa perversión es quedarnos solos cuando tu papá y mi mamá se hayan ido… -Sexta confesión de juanpedro gratitud- Viernes: “ángelus domini…”. Húmeda aún, Mariela sale del baño. Le corresponde a Santiago el turno, un poco ansioso, pues, ya casi empieza “El Chavo del ocho". Y una y otra vez y sin perder el tiempo, Santiago se restrega y vuelve a enjabonarse. El agua sin usura fluye, en un frío y tímido chorro… Ya, por fín, la llave cierra, mientras fricciona su gotereante cuerpo, contra la toalla. Justo entonces, y tras la puerta, escucha una voz, en ligeros y abreviados saltos, que se entrecorta y se quiebra. Curioso, la mirada asoma: es Mariela, frente al espejo, desnuda y sobre la cama. Sí, es Mariela quien, al verlo, sonríe: vertical y traviesa… Como la sorpresiva revelación de un busto o un telón que sin aviso se derrama, frente al espejo…, frente al espejo, se desvaneció la toalla. Ilustración: "Man in his bath", Gustave Caillebotte, 1884.

martes, octubre 25

Los lunes en San Juan o los verbos en la urbe de la solitaria distorsión

Estoy colmado de la esquina. Y sin embargo, ya no paso por allí. -Rafah Acevedo

Ceno ensalada de lechugas en el Ponderosa de la parada 18. No hubiese de coditos con queso, sí comereís coleslaw con pan. Tomaba café double shot en el Starbucks de la avenida Ashford. Cuándo sería que caminé hasta la esquina del Colombo con intenciones de probábamos el mar. Tuvo que llegar con espontaneidad al Malecón más breve del Caribe. Ni que Bugarronería proyectada sobre la acera hubiese hoy, porque es de noche. Nadie asomar por las ventanas de los bonitos edificios para millonarios. ¿Calle fantasma o comunidá especial? Sé un manojo de nervios a la expectativa pero al fin el cuerpo no apareció. Y buscaba y buscará a los otros éste y otro lunes vacío de tanta gente en la capital y queríase llena como el mall y resignaríase él a verla sin na bella y sometiste el afán de conversar al sentírtela juguetona, coño, al tiempo que antisocial. Dando la vuelta sin hayan hablarles a los compatriotas suburbanos ausentes había sido más que fielpudo y gozado ha, su extraña ciudad.

jueves, octubre 20

Confesiones de una escritora post que es diva performera y que canta poptransfolk

Entrevista a Rita Indiana Hernández

Por Manuel Clavell Carrasquillo Redacción de Estruendomudo Foto y apoyo espiritual de Deepak Lamba Nieves
Ha escrito dos novelas que se han publicado en Santo Domingo y San Juan, primero en forma clandestina, entre fotocopias y ediciones piratas, luego en la decencia encuadernada del formato libresco de los sellos Editorial Isla Negra y Ediciones Vértigo. La primera, titulada “La estrategia de Chochueca”, es un recorrido bestial por las calles del Santo Domingo de una juventud desquiciada por las prisiones del insularismo caribeño. Es la novela de la joda empastillada, de las juergas hasta las tantas en las discos de la capital, de los primeros besos bisexuales. Además, cuenta historias de amores perversos y amistades perniciosas, robos, brutalidades políticas, policíacas, hospitalarias y traqueteos. La segunda, que acaba de publicar Ediciones Vértigo para inaugurar su colección de libros de ficción, es otra cosa: tiene carátula rosada. Se trata de “Papi”, el recuento flash (la novela fue escrita en 3 meses de sexo, pudor y lágrimas en la biblioteca de Cornell University en Up-State New York) de la "vie en rose" de una niña a la que su padre todo le da y todo se lo compra. Aquí, el padre imaginado por la narradora infantil no es metrosexual, tecnosexual o über: es el PostPater que creció en los canales enfangados de la mísera villa a la sombra del paternalismo de Balaguer y compañía, pero que logró "superarse". Es el emigré tíguere que está en los cuarenta y tantos, viviendo la vida loca entre los negocios en el barrio y en Miami. Rita Indiana Hernández (n. Santo Domingo, 1977) usa a una niña para presentar un ectocardiograma del espectro del PostPater. Pero la cosa no acaba allí, la chamaca hace performace, escribe poesía, cuento, es madre, vive con una doctora en literatura hispánica con énfasis en el Caribe que es alemana, viaja a Puerto Rico todos los años para atender a su amplia fanaticada (Mayagüez, Cayey, Santurce, Río Piedras, Viejo San Juan…) y ahora le ha dado por cantar en un grupo asociado a la degradación noventosa del tecno y la música electrónica. Casifull se llama. La megadiva, que mide más de seis pies, nos honrará en Puerto Rico con la visita de todas sus pulgadas y sus vainas en estos meses pre-navideños del 2005. La Redacción de Estruendomudo conversó con ella vía Internet sobre este fracasado (las ganas de los lectores) crossover de las bibliotecas a los puti-clubes. Estruendomudo: No te imaginaba como vocalista, ¿va en la línea de la vocación performera? Rita: La maniobra performativa que representa vivir en la peri-periferia demanda ya bastante arte. Lo de vocalista me acerca a la Sophy de maneras menos moisty de las que yo quisiera, así que dime liricista como me diría Tego en un sueño mojado de Guillermo Rebollo Gil. Estoy haciendo cosas que suenan con amigos y sin ellos. Yo no tengo ninguna formación musical, porque haber crecido en una casa con una soprano dando clases de solfeo a proto-baladistas de 3:00 de la tarde a 8:00 de la noche no es una formación, por lo menos fuera del campo de la osteoporosis. Yo quisiera ser una diva folk pero justo cuando el pelo me está creciendo mi novia me lo corta por la noche y acusa a Babalú (nuestro gato) o a Goethe. Estruendomudo: ¿En qué antros de la capital se está presentando el grupo? Rita: Nuestro debut fue en la fiesta de un amigo, sacó la cama de su cuarto para que pudiéramos tocar en la habitación con aire acondicionado, alrededor de 15 personas asistieron al gran parto sicotrónico. Una semana después, tocamos en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo durante la Bienal de Artes Visuales y hace tres días para el cierre del Chocopop, que es un encuentro internacional de performance que se viene realizando desde hace 3 años en Puerto Plata, Sosua y Cabarete (todos destinos turísticos de la costa norte). Estruendomudo: ¿Cómo se da esa interacción con tu público? Rita: Es interesante, la gente siempre ha sentido mis libros como algo más musical que literario y pienso que la transición no ha sido tan rough. Estruendomudo: ¿Estás en la escena por los cuartos ($$$) o por compromiso socio-artístico? Rita: Pues cuartos no hay muchos, estoy viendo cómo le vendo un par de letras al primer Daddy Yankee que se me parquee al lao. Porque tu y todos saben que yo tengo los cassettes oxidao de pra pran que a ti te gutan. Estruendomudo: Estrenas página de Internet, ¿qué es lo que estás mostrando/ocultando? Rita: Pues la paginita es básicamente un espacio para mantener a la gente al día de los shows y de mis estados climáticos. También pueden bajar audio clips y pronto piezas de vídeo. Estruendomudo: Ya sale tu novela Papi en Puerto Rico, ¿cuál es la agenda de presentaciones? ¿En qué camas te vas a estar quedando? Rita: Mis camas son las de Belisa y Deepak, que también se reparten mi corazón y mi estómago cada vez que vengo, tengo que repartirme equitativamente que sino se ponen celosos y me mandan a hacer guanguás con un brujo estruendoso que trabaja para ambos. Estruendomudo: Antes de irte de nuevo a la dimensión desconocida de Quisqueya, please, dinos qué estás leyendo y en qué escrituras cachondas estás trabajando. Rita: Hace mucho que no leo literatura, prefiero los blogspots. Pero lo último que leí fueron los sutras del Mahayanna. Te puedo contar lo que escucho: el disco "The Doldrums" de Ariel's Pink Haunted Grafitti, "Go pets go" de Dat Politiks y "Cripple Crow" de Devendra Banhart. La mayor parte del tiempo me la paso hablando por el messenger con mi novia, dibujando y planificando peregri-naciones. El tiempo que paso con mi hijo me da muchísimo, más que cualquier librito, hacemos animaciones juntos y rituales para que vuelva la luz eléctrica (la energía se va por lo menos 6 horas diarias en mi barrio), él es mucho más experimental que yo, sobre todo en sus creaciones musicales. Algunos links bajo Rita: http://meme.no/ritaindiana/default.php

Golosa de pasiones: 21er Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Julie Andrade Noche golosa de pasiones. Estregando las curvas con espuma. Estar a tiempo para no perder el domingo de mayo. Agua, jabón y champú corren por los senos devorados. Se aliviaban con agua tibia y volvían a desear aquella boca húmeda que los estuvo besando. Noche tormentosa y ellos se desnudaron el alma de inhibiciones. Torrente de amor salieron de los pliegues del alma. Irónica era la vida, cómo jugaba con ellos. A punto de establecer nuevas vidas, flota a superficie la fantasía reprimida. Platicando con detalles, le hizo ella el amor a la perfeccionista. Esa que lo tuvo prestado sólo 2 días y pretendía romper una relación de muchos años. Extraña pretensiosa, a punto de finalizar su placer, quedó al lado, obligada de lejos a sólo verlos. Fantasía que encandilaba a la esposa aún más. El cuerpo de él en sus brazos. Lo besa de los pies a la cabeza muy suave, disfrutándolo lentamente. Lo mordía de a poco, llenándose de él, sin pudor y sin valorizarse como mujer. Agua limpia en su cuerpo sacaba la suciedad y el asco de haberla tenido a ella en la fantasía. Pensamiento de doble filo que la excitaba llenándola de satisfacción. Entra él al baño disimuladamente, procurando darle los últimos vistazos a su mujer de años. Pronto se marchaba con la perfeccionista. Su mujer de caderas anchas, trasero proturberado y cintura pequeña. Ella lo mira muy sonriente . El sospechando su juego en la ducha a solas. Ella lucía su nuevo “look” de cabellos cortos y él, ante el cambio, la inspecciona con la mirada detalladamente. Esta no es la mujer que él creyó conocer, estaba distinta y renovada. El cierra la puerta con llave y la interroga sonriente. El relato de ella en la ducha lo excitó, y él precipitado le baja el pantalón. Tentándola al placer, él corrió su boca hacia el mismo centro, cabalgándola por todo su cuerpo. Uniéndose, sin dejar lugar de penetrar su piel, en pasión y en amor mismo. Después la besó intensamente, quitando el brillo de los labios y dejándolos, al natural, color carmín. Los ojos intactos con su delineador negro, marcando fuerte la almendra de sus ojos. Ojos que en éxtasis de placer candente, lucían enormes. Los ojos de él eran pícaros y de mirada intensa y sincera. El sintió la tranquilidad de tenerla otra vez en sus brazos. Los dos explotaron juntos en éxtasis, ante el placer de la fugaz entrega. Abrazados los dos se besaron tiernamente. Ella se levantó, subió su “thong” transparente a sus caderas y sus pantalones negros de seda fina. Acomodó los senos rosados en la camisa sin manguillos de encaje negro. Se puso un poco de perfume, brillo en los labios y estuvo a tiempo para celebrar su día en familia. No fue la última juntos.
Ilustración: Fernando Botero, "Amantes", 1979.

La danza del amor: 20 mo Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Mares Vicens Para José J., por ti: Estoy sentada en la cama, piernas cruzadas, desnuda. Entras por la puerta, me miras, el calor comienza a surgir, tus ojos me devoran mientras mi cuerpo tiembla anticipando el momento del sabor. Descruzo mis piernas, mostrándote la fruta del sabor, me sigues mirando, tus ojos pícaros me piden más y, por supuesto, más te voy a dar. Mi mano derecha comienza a trabajar, va bajando poco a poco, me pide más. Mi fruta sedienta de ti te va llamando mientras mi jugo mágico se desliza por mis manos. Te acercas a mí, tus labios carnosos comienzan a deleitarse, besan mi piel desnuda, reluciente, el frío y el calor se apoderan de mí. Desapareces entre mis piernas, mis ojos te buscan, pero no; quédate allí, quédate lamiendo la fruta, poséela. Tus manos grandes comienzan a recorrerme, me acorralan, me consumen, me empujan la espalda, me presionas contra ti. Te detienes, me miras a los ojos, sin palabras tus ojos me hablan, me hablan de amor, de deseo, de sueños, de vida. Continúas, besas mis pechos, te detienes en cada uno de ellos, exhalando el olor dulce que sale de ellos, el olor a maternidad dormida que desea ser inaugurada. De momento el control se ha esfumado, tu cuerpo y el mío comienzan la danza del amor, tu cuerpo y el mió se convierten en uno, tu fruta se apodera de la mía, me extirpa, me domina, no sabemos dónde comienza uno, dónde termina el otro, los corazones laten al unísono y nuestras bocas se buscan sin parar, nos decimos mil veces ven con los labios. De momento las sensaciones comienzan a perderse y ahí, cuando mi voz se ha perdido, cuando mis ojos no precisan lo que ven, la explosión se apodera de mí, de ti, y me llenas completa de tus pistilos de agua luz, quemándome entera, sintiendo cómo poco a poco entran en mí, cómo poco a poco tu fruta se va exprimiendo dentro de la mía y es en ese preciso momento que nuestros ojos lloran por la maravillosa danza que acaba de surgir.

Esa silla: 19no Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por Gloria Carrasquillo Padró Para Larry: Fantasía erótica en un tiempo
La moral no reside en la epidermis. -Tradiciones en salsa verde, Ricardo Palma
Tienes que sentarte en esa silla negra de cuero con el espaldarín alto para que estés más cómoda. Es la fantasía más encendida y agradable que he tenido desde que cumpli 55 años. Verte ahí con tus largos y azabachosos cabellos sobre el pecho sudoroso y vestida sólo con esas medias de nylon off black, de esas que llegan hasta más arriba de tus bellas piernas con encajitos franceses en los elásticos y que sólo luces porque te lo pedí. Se me sube un calorcito por el dedito grande del pie sólo de pensarte así, medio desplomada allí sobre el cuero frío y con esos ojos sezgados semicerrados, llenitos de lujuria, y tus labios hambrientos de mí con ese brillito rojito velvet, ese que me gusta tanto y esas uñas de tus pies, rojitas también, ¡apuntando hacia mi mismísimo centro! Ahora que ya noto que abres tus muslos trigueños mientras me acerco al borde del lecho, y que tú te me acercas, empujando la silla giratoria hacia la cama, aprovecho y me echo para atrás. Ya siento tus garras de tigresa caribeña subirse por mis piernas gálicas, acercándose más a mis blanquísimas caderas, un poco desgastadas por el trabajo duro de largos años sobre la silla de madera de escritorio gubernamental, y como que empiezas a arañarme por la ingle primero y, despues, mucho después, a gustar de mi ombligo y a pasarme la lengua por el cuello y el pecho... aún sin levantarte de la silla. Vuelves hacia mi centro más centro mientras me desespero más, me mojo más y me erotizo más. Es entonces que siento cómo se me erizan mis blancos bellos y se me para más el asta y yo te digo: más abajo, más abajo, y tú me dices bien quedito, "qué rico estás, me gusta más el sur...".
Ilustración de Wallace E. Millner.

Revelaciones: 18vo Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Enio Cuadrado Un hilo luminoso desde la entrada. Él no miraba. Se acercaba al otro cuerpo. Contemplaba: “Labios como ningunos”. Vello erizado. Trémula boca. Piel estremecida. Un espacio invadido por la mano… los dedos danzantes de la mano. Hoyo negro. Negro como un beso oscuro. Mente tras la vista adormecida. Espuela en su faena levantada. Enclavada en la carne. Caballos sudorosos que relinchan hablándole saliva a la fusta apasionada del jinete… que sabe. Universo caótico en la cama. Vía láctea histérica, confundida en su errático encuentro con la otra. Un hilo de luz. Desde la puerta, viendo el paño corpóreo de un hombre bajo el sexo moribundo de su esposo, excitada, hedonista, quedaba María. Ilustración: "La confesión del amor", Jean-Honoré Fragonard, 1771.

miércoles, octubre 19

Das Erotik: 17mo Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Yara Liceaga Fechado junio 15 dosmilcuatro Puede también llamarse el deseo diferido. O puteangando. O mi marido me cela hasta de las palabras. O mi hombre es tan inseguro. O el show de leer a otros. O el que usted prefiera. Si fuera tu mujer, el baño sería mi escondite secreto. Esperaría a que lograras el sueño para darte dulcemente un beso en la frente. Aprovecharía a grabarme el olor de tus sienes. Observaría largamente tu pecho al respirar dormido, bajando la mirada por los bíceps tan bonitos que tienen el honor de pertenecerte. Tocaría uno de ellos. Segura de que duermes, me guardaría sobre la punta del dedo gordo del pie. Andaría muy despacio. Delicadamente abriría las puertas que me condujeran al escondite. Me encerraría en él. Encendería una vela. Del cofre en que guardara las toallas sanitarias y los maquillajes abriría el área escondida. Con un hambre descomunal, sacaría a otro hombre: Edgar Ramírez Mella. Me atragantaría su corpus literario. Regresaría, un tanto después, todo a su acostumbrado lugar. Frotándome la barriga con las ideas, devolvería sobre la pantalla del ordenador, que estaría en el cuarto que sería tu escondite a voces. Con la tecla de send limpiaría el desorden. Y me regresaría al cuarto, mas callada aun, con un hambre atroz naciéndome en todas las bocas. Y ahí te jodes. Ilustración: "El beso", Francesco Hayez, 1859.

Volcansismo: 16 Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por HRCS
De primera intención pensó que era un sismo de gran magnitud. Se estremeció al sentir que un cuerpo extraño caía sobre ella con una fuerza inusual. Gritó. Luego comenzó a temblar y a reír y a llorar y a susurrar Dios mío --Dios mío. Mordió aquel cuerpo para deshacerse de él pero se abandonó a su suerte. Una corriente de lava espesa e hirviente la inmovilizó por fin. Qué rica y extraña es la muerte, pensó. Fue entonces cuando se dio cuenta de que se trataba de un verdadero volcán. Y creyó dormirse para siempre.

Por nacer: 15 Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Amed Irizarry Quintero

Me encantaría metértelo esta noche, pero me da miedo. Sabes lo que dicen, que si se le da muy fuerte la cabeza sufre. Sabes que yo quiero que nazca sano. Sabes que me encanta metértelo por el culo, ¿pero si el dolor se convierte en pesadilla para tu hijo? Mejor te la mamo.
Ilustración: "Souvenir. (Pregnant woman looking at a picture of her departed lover)" de Leon Lebegue.

Erotismo: 14 Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Guillermo Rebollo Gil Basta que entre el detective privado al dormitorio y encuentre a la mujer en la cama, el bulto en los caquis del hombre va a requerir de la asistencia de dos ayudantes de producción manteniendo la caseta arriba con hilo de pescar. Basta que la mujer anónima se arrodille para desabrocharle los dockers, el zipper abrirá a otra bragueta, botón y correa. Basta que la mujer logre vencer el cansancio para desnudarlo, el área pélvica del detective aparecerá distorsionada por los censores. Yo no sé si es la influencia de los curas jesuítas —el uso de los stickers de "just say no" tanto para la semana anti-droga como para la semana de educación sexual. No sé si todo parte de mi renuencia a usar palabras como "pubis" o de un temor a que se me pase la mano con la humedad y los personajes terminen ahogados en el cuarto. La cosa es que yo no sé escribir escenas de sexo. A lo más a ella se le salpicaría un poco de saliva cuando él le tuerza el cuello para besarla frente al ventanal con la sutileza de un dentista.
Ilustración: "Shy man admiring woman in the background".

lunes, octubre 17

Una hora de break: 13 Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Yetriz Toal Entre juegos y risas se encontraron sus ojos y se acercaron sus labios. Besos tiernos que desataron ráfagas violentas de respiración. Él la tomó por la cintura y de un tirón la sentó sobre sus piernas. Como leones hambrientos se devoraron y tocaron sus manos con loco desenfreno. Allí donde la ropa estorba bailaban el ritmo de las olas… viene, va, va y viene… subió la marea. Ella enardecida bajó la cremallera, tomó aquella voluptuosidad deliciosa entre sus labios y comenzó a saborearlo. Lengua arriba, lengua abajo… ella hambrienta lo succionaba y él electrizado. Levantó su falda y abrió las piernas en su cara, él apartó sus bragas y furioso comenzó a lamer su manzana. Manzana deliciosa, ardiente y jugosa, hinchada por las caricias ya pedía otra cosa. Apartó su boca y llevó su manzana sobre la roca encumbrada. Suavemente se abrían los pétalos de su flor de manzana y desaparecía dentro de ella la suculenta carne jugosa y empapada. Vaivén de olas, desaparecía y se asomaba. Estallaron en volcanada de pasión en la parte trasera de la guagua… sólo faltaban dos minutos para que ella regresara al trabajo.
Ilustración: "Lovers 2", Schiele.

Un beso contra la puerta: 12mo Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por Yolanda Arroyo Para Marcos Una lluvia de perseidas se me filtra bajo la falda. Salen meneando la colita como en una danza de salsa por arriba del escote. Me besa incesante. Me toma del cabello y a veces del rostro. Con su lengua embiste la humedad de mi boca, acaricia mi cuello. Las estrellas se prenden en su tez, en su sonrisa, en los jadeos que acompañan los míos. No le permito que hable. Sólo quiero quedarme allí, cerca de él, segura dentro de sus roces. Lo muevo con pericia hasta la puerta, dando pasos hacia mi frente y su atrás con el deseo caído de las fauces. Un umbral cerrado que permite recostarlo a mi antojo. Una puerta de nogal, con olor a esencias de pino, a campo de sentimientos, a margaritas apostadas en el vientre parido, a nomeolvides sin alzheimer, a meimportastanto. Presiono su espalda contra el marco, abro con una de mis piernas las suyas, entro hasta el medio. Subo para tantearlo con mi muslo. Me pegué, me sintió, lo sentí. Saqué su camisa del pantalón. Metí las manos en su dorso, las moví corriendo por su costillar, luego al tórax, tenté sus tetillas. Lo he presionado a otras puertas. He descubierto en el envés de los portales su arritmia. Su lomo raspa detrás de alguna de ellas y se crea la alquimia; Teseo y Ariadna. Su reverso forma un plano simétrico entre la puerta y mi seducción. Mi humedad lo traspasa delirante hasta el pórtico de turno. Puerta de oficina, puerta de la casa, puerta del desván, puerta del despacho, puerta de restaurante, puerta de patio, de salones de clases, de baños de Coamo, de duchas de playa, puertas de plateas de ensenada, de muelles, de puertos, de ferrys y de abertura a la bahía, de motel citadino, y de terrazas frente al río. Puertas. Puertas de aduanas, puertas de avión, puertas del cine, del teatro, del automóvil, puertas de balcón. Mis puertas. Sus puertas. Todas saborean su cuerpo al mismo ritmo que lo hago yo. Pegado a la puerta es un minotauro. Tampoco se defiende. Me muero por sus besos contra la puerta.
Ilustración: "Ariadna y Teseo", Ivana Barazi

25 minutos de insomnio: 11mo Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por Pablo Maldonado

Luego de dar varias vueltas en la cama, no podía evitar lo que su cuerpo le pedía y se aferró a dominar a su otro ser. Había pasado demasiado tiempo, pues seis semanas es demasiado tiempo en el calor caribeño y sus figuras, desde que compartió una cama por última vez. El referente real era tan lejano como las agridulces fotos de internet. No quiso levantarse para ver cuáles eran las ofertas del porno fresita de Cinemax. Quería hacerlo como cuando era adolescente, cuando no hacía falta nada más que rozar con la colcha y pensar en cualquier amiguita mientras le subía la linda faldita de cuadritos del uniforme de escuelita, cuando la fuerza del cuerpo era tan incontrolable e insoportable como la verdad. Pero ahora, todas las mujeres con las que había estado, todas las portadoras de la ropa interior que él quería desvelar, no eran más que sombras asmáticas, pasaban en ráfagas sus cuerpos de cinco en diez. Buscando entre sus archivos, pasaban nombres con sus respectivos labios, cuellos, muslos, con ropa y desnudos. Al llegar a por lo menos cincuenta y tres imágenes vueltas a repasar en cada uno de sus ángulos posibles, por fin encontró la que le haría las mejores cosquillas esa noche, la que estaba dispuesta a hacer todo lo que a él le gustaba y como le gustaba. Le hizo el amor como sólo se puede hacer solo, hizo que lo amara mientras le golpeaba las pestañas con sus senos. La agarró fuertemente por las nalgas y se dejó llevar, no sin antes cambiarle el rostro, nombre, labios, muslos, pechos y posiciones varias veces más. Cuando pensó que había acabado, lo único mojado eran sus ojos. Qué mierda --pensó. Desde la primera vez que realmente se descubrió a sí mismo en la ducha cuando tenía doce años, nunca había podido pensar en quien realmente quería que lo abrazara después del derrame, luego de la función.

La venganza de Justine: 10mo Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por Luis Andrade ¡Maldito frío! La exclamación del marqués fue tan directa como inesperada. Se irguió de la cama, desnudo pero cubierto con algunas de las pocas mantas que poseía y fue a buscar algo que añadir a un hogar en el que la combustión agonizaba. Justine levantó la vista de la sucia hoja de papel en la que escribía, describía, y tachaba de continuo las escenas de dolor y placer, humillación y exaltación, que vivía como aprendiz de meretriz al lado de su maestro y le miró con desaprobación y reproche por cortarle el hilo con el que su imaginaria musa tejía el texto. El olor a sexo, esencia inconfundible de animal sudoroso y deseo a punta de nariz, permeaba el aire frío de una habitación iluminada sólo por la vela de su pequeño escritorio y el brillo rojizo de unas pocas brasas que resistían valientemente una conversión irreversible al polvo gris de las cenizas. --Ven, Justine, acércate, dijo una voz suave que la llamaba desde debajo de la única manta que quedaba en la cama. —Necesito tu calor; algo que me entibiezca. --Voy, Marie, déjame terminar estas líneas antes que el maestro nos ocupe otra vez—contestó Justine. --Ven; lo puedes escribir en la mañana; necesito tu boca en mi sexo y tus manos en mis pechos; algo que por unos momentos me haga olvidar el invierno, dijo Marie con una mezcla de suspiro y titiriteo.--¿Por qué esperar al maestro si el verdadero fuego está en nosotras? Además, el maestro tiene imaginación pero lo que en verano apenas puede usar, en invierno casi está de adorno. Sin embargo nosotras… --¡Cállate, Marie! —exclamó Justine— Sin el marqués somos nada, sólo unas putas que en lugar de estar bajo techo estuviéramos en la calle suplicando que nos dejen abrir las piernas por un par de monedas. Techo, Marie, techo. --Vamos, Justine, tanto el marqués como yo, sabemos muy bien quién sustenta este lugar, susurró Marie con una voz que delataba complicidad. --Con más razón, Marie, déjame trabajar y describir el encanto de tu sexo en palabras que no se olviden fácilmente. Sólo tal pensamiento me mantiene tibia, contestó Justine con la cara encendida por lo que acababa de escribir. --Te deseo y tengo frío, Justine, suplicó Marie, déjame besarte; bésame, poséeme, caliéntame. --Voy, Marie…
Ilustración: "Justine", de Veronese.

Perreo: 9no Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Juan Carlos Quintero Herencia El aburrimiento de la tarde lo había rematado la lluvia. La luz, en aquel tiempo, se iba con regularidad y una vieja radio, invisible hasta esos instantes, continuaba la transmisión de las carreras de caballos que nadie escucharía a la hora de la siesta. Los insectos de la piel ya se le asomaban a los sentidos. Por allí no se acostumbraba salir de paseo y sólo Françoise, una poodle que sabía presentir tronadas, le seguía las meditaciones. De camino a la cocina una mano ya palpaba la membrana indistinta entre sus huevos y el culo: cierto aceitillo demasiado personal para desairarlo. La perra movía su cola. En la nevera abierta buscó un poco de crema con su dedo, se sentó en el piso, abrió sus piernas y se untó la crema en el ojo mismo. Estuvo friísima por unos segundos. Françoise se acercó y comenzó a lamerlo mientras le ofrecía su cuarto trasero. No parecían cisnes copulando con toros.
Ilustración: Kipling West, "The Civilized Werewolf".

domingo, octubre 16

Rajas: 8vo Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por j. a. bonilla

Yo estaba pasando por una de esas facetas faciales silvestres y la barba espesa me crecía casi desde los ojos: una sombra densa ocultándome de las cosas y de la gente. Me habían desconectado el cable por mala paga y se fueron disolviendo los pocos vínculos que conservaba con mi precaria metrosexualidad, al no poder seguirle la pista a los consejos de las loquitas tardomodernas de Queer Eye for the Straight Guy. La mancha negra de los pelos llevaba poco más de un mes creciendo descontroladamente y yo no encontraba la manera de salir de mi depresión poscable. Deambulando por el Viejo San Juan esta decadencia poco trabajada, tuve un instante de revelación efímera desde un balcón en la calle San Sebastián que funcionó como coca erótica para mi voluntad disminuida, una epifanía diría Severo Sarduy. Una nena me flasheaba su entrepierna sin pantis. Era temprano en la mañana. Los adoquines estaban mojados con lluvia reciente y chorros de luz opaca chocaban con las ventanas de cristal. Apestaba a mierda de gato por todas partes. Desde este ángulo la perspectiva es muy buena, dije. Hay ángulos mucho mejores que ese, nene, me dijo y me tiró las llaves. Ya en la madriguera, las vulvas se multiplicaban ad infinitum, y te devolvían todas tus miradas de esa manera en que te miran los chisqueik con ganas de que te los comas. Algunas vulvas dejaban asomar una especie de almíbar blanco, otras tenían los labios hinchados como si hubieran sido víctimas de una succión reciente y feroz, más allá, desperdigadas por la sala, había vulvas pulcras como nalgas de bebé, depiladas y brillosas que casi invitaban a patinar sobre ellas, otras estaban arrugadas, mapas de carne que figuraban llagas desatendidas durante la cicatrización, más acá, en una de las paredes de la cocina, había una serie de vulvas hostiles, o, mejor, radicales en posturas de ataque, close ups, detalles interiores y gotas de sangre te observaban sin pestañear y ostentaban una extraña belleza sin referentes, una soledad única y potente como abismos sedientos que se resisten a cualquier descenso, atisbando hacia el cuarto logré ver las vulvas montunas, pura negritud peluda que parecían erizos tristes anhelando el mar, un documento espeso que invitaba a la lectura cuidadosa de una declaración de derechos sexuales escrita en un idioma extinto, en la pared que daba al balcón se encontraban las vulvas horizontales y húmedas, párpados en reposo llorando lubricaciones profusas o leves, labios goteando lágrimas casi gimiendo en silencio un placer secreto, las babas de las grietas sonrientes convocándome desde los pliegues de la piel aumentada. Agarra la cámara y tómame algunas fotos, me dijo. Sólo tenía una camisilla blanca que le llegaba a media cadera. Su pelo castaño y un poco rizo apenas le llegaba a los hombros. La piel blanquísima se confundía con un lienzo, o una pantalla de cine. Se sentó en una butaca y subió su pierna derecha en uno de los brazos del mueble. Con la pierna izquierda se impulsó un poco y los labios se le separaron dejando al descubierto un clítoris carnoso y de apariencia viscosa. Pasé un dedo por el clítoris que, efectivamente, estaba cubierto por una saliva claroscura, un espacio de penumbra tenue y pegajosa y tuve un súbito arranque de enajenación filosófica: la posibilidad de escribir una Historia de las hendiduras resbaladizas. Probé mi dedo untado con la baba blanquecina y noté un distintivo sabor rancio, un abolengo gelatinoso que sugería alcurnia sexual, una vastedad callejera que facilitó que descubriera mi pequeñez, apenas llegaría a hacer lo que estaba haciendo con la cámara: ojear. Hice un zoom en la cámara digital y descubrí que las vulvas eran ésa en diferentes estados, todas las imágenes brotaban de una sola raja. Tomé varias fotos sin variar mucho los ángulos, ella tampoco se movió mucho. Yo estaba fascinado con el regalo de este pequeño vistazo, me despedí besándole esa raja húmeda que tan generosa había sido conmigo, le metí la lengua en sus blandas paredes y bebí un poco de sus sombras condensadas. Al final de la escalera de su apartamento, tuve un pensamiento de último momento, me volteé y ella todavía no había cerrado la puerta completamente. Entonces, dónde me toca a mí. Ella se asomó y pareció no pensarlo mucho, en el balcón, por supuesto, en el balcón.

Ilustración: Tamara Wyndham, "Vulva print using her menstrual blood".

La presentación: 7mo Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por José Oquendo No te creo nada..., le dije a Jairo, cuando me llamó para decirme que había empleado a Walter y que se lo había tirado en el receso del lonche y que tenía unas piernas y una verga como para rendirse a sus pies y ante sus güevos, y que se lo había hecho mucho más sabroso que Harry, su marido. Callé ante lo inescuchable. (Quien me gustó tanto desde que le conocí, como para pajearme a su nombre interminablemente con tremor mareable en la bañera, ebrio sobre el combado sofá, patiabierto en la esperadora cama de almohadas desamadas, y tendido sobre la alfombra manchada con gotas sementales añejas, se había acostado con la loquita.) ¿Qué le podía decir? ¿Que Walter me había gustado demasiado antes de presentárselo y lo suficiente como para tomar con calma lo que quién sabe podría pasar entre nosotros? ¿Que me pulsaba intermitente el esfínter, pensándolo? Estaba por decirle éstas y otras cosas de golpe y porrazo a la Jairina, cuando me entró una llamada salvadora, seguida de otra. Me despedí disculpándome. Horas después lo llamé para contarle con quién había estado. —No te creo nada, locaemierda. Él duerme a mi lado..., me dijo, colgando de sopetón. Me volteé y entre almohadas ya no tan solitarias, se la mamé una vez más a Walter mientras me bautizaban la espalda los chorros calientes de los jugos lechosos de Harry. En la mañana lo de tomarlo con calma se había esfumado. Las almohadas olían rico. Desde mi cama, vi cómo la alfombra sonreía agradecida.

sábado, octubre 15

Celebración del arte moderno 1 (NC-17) / 6to Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por Edgardo Nieves Mieles
En una estrecha habitación del motel El Tike son las 2 y 13 de la madrugada. Sentada en el borde de la cama, control remoto en mano, ella cambia de canal, saltándose una y otra vez las monótonas y vulgares escenas porno. A su lado, él acaba de desenfundar su masculinidad inverosímil, la cual ahora trae bordada con un tatuaje críptico. Entre la maraña de arabescos que rodea esa especie de castillo rojo cubierto de jeroglíficos, ella alcanza a leer RENOPLA. Con una simpatía radiante, él le explica que en breves instantes podrá entender la inscripción. A la memoria de ella acude el recuerdo del “Qué bárbaro” que, muy asustada, pronunció al confirmar desde aquella primera vez lo bien equipado que el muchacho estaba para la vida. Recuerda, además, la fogosa y atrevida película que hace unos meses vieron juntos y que enfatiza nuestros instintos básicos. Al detective de volátil carácter y a la novelista y asesina con el apetito sexual de los conejos. Imitando a la protagonista, descruza sus piernas y, por unos instantes, le regala el espeso parpadeo de la flor de carne que esconde entre sus muslos. Tras leer la inscripción RECUERDOS DE UNA LOCA NOCHE DE VERANO EN CONSTANTINOPLA, ella deja escapar una explosiva carcajada y espanta a una parejita de palomas que dormía en el quenepo plantado junto al balcón de la habitación. Él se recuesta en la cama procurando con ello reponerse de la fatiga que conlleva el esfuerzo de acorralar tanta sangre en un solo punto de su humanidad para mantener en pie ese portento de la naturaleza que le palpita entre las piernas. Se distrae contemplando las quemaduras de cigarrillo que afean la mesita de noche del empobrecido lugar. Repentinamente, sin alcanzar a entender la magnitud de la desesperación que lleva a un enamorado a hacer público su dolor, recuerda el mensaje escrito en una pared a orillas de la autopista: TE AMO PERDÓNAME MATEO 18:30-35. Ella continúa empeñada en sintonizar Cartoon Network o Nickelodeon. Al cabo de un rato, a regañadientes y sólo por complacerla, él se apresta a calzarse el profiláctico color y sabor fresa. Poco a poco, con notable dificultad, convierte su miembro en un espinoso embutido. Ella deja a un lado el control de la tele y, con los labios entreabiertos y los sentidos hechizados por tan preciado tesoro, le escucha decir: --Mis abogados me aconsejan que demande a ese tipejo que anda por el mundo haciendo esto mismo sin mi autorización, sólo que a una escala un poco más grande… También dicen que el muy infeliz tiene un nombre ridículo. Creo que se llama Christo. Entonces, con una sonrisa pícara a flor de labios, Pilar Ternera ve venir a José Arcadio Buendía dispuesto a colocarle entre los lechosos muslos ese descomunal trozo de carne viva.
Ilustración: "Western Motel", Edward Hopper.

La cajita feliz: 5to Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por Jocelyn Pimentel

Accedió fácilente a la petición, $29.95 era el precio de venta. Vestía un silk chemise de tiritas finas tipo Victoria's Secret. Sus senos, a punto de ebullición, sonreían para la camarita. Con la mirada juguetona, como quien no quiere la cosa, llevó el dedo índice a su boca, lo humedeció y y fue dibujando un rastro de saliva por su cuello, cartografiando un caminito hacia el deleite de sus herviduras resbalosas al compás que acarciaba feroz -casi arrancando- la tela de la camisilla. En ese límite molestoso entre la piel y su mano, se adivinaban sus pezones. Migrando al sur, desaparecieron sus dedos del marco de la pantalla del monitor. Echó la cabeza hacia atrás y miró de soslayo. Sonrió seductora y se mordió el labio inferior, como si un dolor profundo la hiciera fruncir el ceño y soltar algún gemido casi ahogado.

Despojóse entonces de la camisilla: primero bajó la tirita derecha con una sutileza cual bailarina en plena función. A estas alturas y con tanta práctica, la coreografía estaba bien estudiada. Quedó expuesta. Modeló para su público poses que había aprendido en las películas porno que robaba a su padre de adolescente: decidió apropiadas las piruetas de las modelos bombón de azúcar que se movían tipo trapecistas de circo en aquellos filme-escuela.

El cliente había escogido del menú de opciones la oferta de la cajita feliz y como el amor en los tiempos cibernéticos está cronometrado, buscó la cajita de madera tallada para concluir su sesión. Sacó el aparato: fálico, azul, delicioso. Tenía baterías recién cambiadas y su nombre de pila era Bob, en honor al primer cliente que había ayudado a bautizarlo en aguas menos sacras. Luego de pretender que se lo comía como paleta, procedió a montarlo. Nunca el arte vibratorio había sido tan sagrado, nunca el juguete de la cajita feliz había hecho a otro tan feliz.

Ilustración: "Wet Dream?", por Norman Rockwell.

Envergadura: 4to Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por Baldo Ulloa Estoy sentado en la parte más oscura del bar tomando lentamente la cerveza. No estoy solo. Frente a mí, en el extremo opuesto, una pareja ensimismada. No pasarán de veinte años y ya conocen la asfixia de comerse en un furioso acto de canibalismo. Yo los miro. Y son ambos, en uno sólo, un conjunto de labios dinamitados. Carne desatada en un intenso bloque de respiración viva. Yo los miro. Y la mirada me devuelve una estela de sexo brutal y silvestre. ¡Oh, lentitud de bar con una esquina rota! Yo permanezco vagamente estúpido. En las manos quedan excedentes de una roca activada en el desierto.

viernes, octubre 14

Carnaval: 3er Microrrelato Erótico Acogido a la Primera Enmienda

Por Gabriel Lavín Jorge deambulaba por el carnaval, observaba desde lejos a un muchacho joven, sus miradas se entrecruzaban frugalmente, se acercaron, obviaron el escándalo, se juntaron. Jorge devoraba con impaciencia los labios del joven y poco a poco penetraron las sombras del callejón de la esquina. Jorge se impacientaba, quería tenerlo, tomó su miembro entre el mahón, se excitaba; el joven no aguantaba más y desabrochó su camisa. Jorge lamía su pecho desbocado, ambos intercambiaban fluidos, se lamían los cuellos, cabalgaba uno sobre el otro. El joven se bajó por completo los pantalones y Jorge se deslizaba por su cintura con premura, el tiempo se acababa... Por fin, ambos lograron recostarse sin pudor entre la basura y pudieron relamer sus miembros, erectos y latentes. Se chupaban rozándose los labios, volvían a lamer, succionaban… Jorge se levantó y se dieron cuenta de que un oficial de la policía los observaba, ambos petrificados se miraron. El oficial se les acercó, los olió, les lamió, comió sus labios e introdujo su lengua en sus bocas sedientas… Luego bajó su cierre de cremallera...
Ilustración: Detalle de "Scene de Carnaval ou Le Menuet", c. 1754 by Giandomenico Tiepolo (1727-1804) - Louvre Museum, Paris, France.

Amor bajo el espejo: 2ndo Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Ana María Fuster-Lavín amfuster@prtc.net Miré cada gota de sudor rosado en mi vientre dudando que fuese mía. Erotizar mis sentidos siempre le pareció confuso, por eso ella sólo reía cuando yo reía, o lloraba sólo sobre mí. Esta dependencia surgió desde que me encontré aquel gran espejo en el basurero tras el Hotel Miramar, lo coloqué como dosel sobre la cama y los cielos nos revelaron un nuevo mundo horizontal. Uno siempre puede ser su mejor amante, le dije y ambas nos reímos. Creo que mis locuras le divertían. El sudor puede cambiar de color en los momentos menos oportunos, ahora va enrojeciéndose más bien purpureando, quizás coagulando nuestros cuerpos, pero me preocupa eso, sino su ausencia y esos fragmentos de recuerdos sobre la cama. Los cementerios están llenos de malos amantes, había dicho una amiga antes de matar a su novio y dejar frío su lado de la almohada. Nuestro sexo duraba toda la noche, porque al dormir desnudas siempre sentía su calor y humedad en mis muslos un vaivén que terminaba con el despertador y un bello cuerpo de mujer bajo el espejo. ¿Sería por la música de la vellonera que nos arrullaba las madrugadas? Sigo sudando, pero ella no está. No creo que el hecho de que ambas fuéramos mujeres le preocupara, era la primera vez para las dos. Acepto que el espejo ayudó. Anoche antes de que hiciéramos el amor como dos lobas, sí nos dimos cuenta de que las cadenas que aguantaban el cristal rechinaban, pero el deseo pudo más que nuestra preocupación. Debí repararlo de inmediato, cómo pensarlo mientras sus dedos penetraban mi laberinto, si al lamer sus pezones podía encontrar la fuente de la energía universal, sus manos en mí, las mías ya penetraban en sus orgasmos luego de lactar su guarida, abrazándonos acompasadamente en el roce de nuestras oscuridades gimiendo bajo el reflejo clandestino. Hasta quedar rendidas boca a boca y sueño a sueño. Ahora, el sudor aumenta y se hace espeso así como la mañana. No la veo, ¿se habrá desprendido de mí?, nunca estuve ajena a que ella fuese sólo un espejismo en mi vida, pero ahora el espejo roto desgarrando mi cuerpo, me quedé sola sin reflejo, pronto exangüe y sin ella, ni mi reflejo.
Ilustración: "Venus y Cupido" de Artemisia Gentileschi (italiana, 1593-1652/3)

Primero fue el verbo: Ier Microrrelato Erótico Acogido a Primera Enmienda

Por Rafael Acevedo Me vine, dijo él. Pues me voy, dijo ella.

Ilustración: "Farewell to the Artifacts" por Jack Gaughan, 1972.

Tres flashes eróticos de Cuba y convocatoria a certamen de microrrelatos

Le llega a Estruendomudo desde Cuba un libro de "los de adentro y contrabando" titulado "Poco antes del 2000: Jóvenes cuentistas cubanos en las puertas del nuevo siglo". Selección y presentación de Alberto Garrandés. Editorial Letras Cubanas. Aquí tres muestras -gay y straight, para los gustos los orificios y los colores- del cuento "El retrato", de Pedro De Jesús López, maestro de la escritura lujuriosa:

Héctor no puede conciliar el sueño, suda, enciende la luz del escritorio, deambula por el cuarto. Gabriel lo vigila con los ojos semicerrados, la sábana tensa, atrapada por los talones y los dedos de las manos. Héctor sale del cuarto, camina por el pasillo, se detiene ante la puerta de la otra habitación. Se enardece. Piensa en Gabriel pero en verdad no piensa en Gabriel. Se enardece. No puede salir para la calle, caminar, buscar en la oscuridad. Piensa en Gabriel, se lo dice muchas veces para creerlo. Retrocede, abre la puerta, se le aproxima con furia, le arrebata la sábana, le baja el calzoncillo, intenta succionarlo. Gabriel está yerto, aterrorizado. Los ojos se le han hecho dos globos enormes, el pene es una arruga gruesa inatrapable. Héctor se le sienta encima, frota su ano contra la arruga, que va dejando de existir. Se estruja contra lo que ya no existe. Procura los labios de Gabriel, que apenas se entreabren. Los lame, la lengua toda afuera. Gabriel tirita. El aire acondicionado está muy frío. Gabriel no habla, Héctor recobra la lucidez, se desmonta, quita el aire, apaga la luz, se tiende, Gabriel se cubre. Héctor le dice que tuvo una pesadilla.
Jorge caminó desnudo hasta Ana, eterna sobre el trípode. Le puso la verga erecta sobre la espalda, la acomodó a lo largo de las vértebras, luego pegó su cuerpo al de ella y pudo abrazarla por detrás. Con las manos le atrapó los senos. Ella se erizará. Sin embargo, no dejará de maniobrar con el pincel para besar a Jorge. No le hablará. No lo mirará. El le respiró el fogaje de su aliento en el oído de ella. Ana estará todo el tiempo enhebrada por espasmos, pisando la insistencia de un borde. El se exacerba más. Ella hará un levísimo ademán para separarse. Sin comprenderla, él acató la distancia súbita. Retrocedió tambaleante y enseguida volvió a acercársele, tratando de situarse entre el cuadro y ella, pero el brazo de Ana se lo impedirá. Con su mano gruesa Jorge inmovilizó aquel brazo. Ella reaccionará al fin, sabrá que él estaba ahí, que la destrucción estuvo a unos centímetros de su boca. Cerrará los ojos, molesta, y los abrirá, violenta casi, cuando sienta esa enorme cosa latiéndole en los labios. Con los pies impulsará el resto del cuerpo hacia atrás y el trípode caerá. El la sujetó más fuerte aún por el brazo y la obligó a erguirse. Los dedos de Ana habrán dejado libre el pincel, que imprimirá una mancha azul sobre el piso.
De pie, Héctor observa las líneas múltiples del cuerpo de Jorge. Sinuosas, nítidas, alcanzables. Héctor pondera la nube magnífica que emergía de la cintura de Jorge y le pide concentrarse en la integridad del paisaje. Jorge no existió más. Sólo hay esa nube, sin horizonte, sin espacio real o imaginario para apoyarse o flotar. Sólo hay ese impulso, esa fe, esas rodillas sobre el piso, esa boca famélica que se va tragando la nube, esa lengua como un relámpago, esa lluvia, esa acidez triunfal hasta el estómago.
La Redacción de Estruendomudo convoca a un certamen de microrrelatos de tema erótico que serán publicados en este espacio: Concurso de Microrrelatos Eróticos Me Acojo a la Primera Enmienda. Los microrrelatos deben tener la extensión de un párrafo que no debe ser extenso. Los interesados deben someter los escritos a mclavell@gmail.com en o antes del 20 de octubre de 2005.

jueves, octubre 13

Spam Recovery: Un poema prefabricado de mi Inbox que incluye al Shaddai y la Alianza Francesa

giorgiotaverniti@ libero.it Mail Delivery (failure maclavell@yahoo.com) vie 07-10 42k Res. Las Hortensias La mejor opcion para invertir!! jue 06-10 5k casadisquera.com Casadisquera.com new music jue 06-10 6k Periodista Digital Boletin de Periodistadigital jue 06-10 57k Molly Mcdonald Re [10] jue 06-10 17k info@accua.com Mail Delivery (failure maclavell@yahoo.com) jue 06-10 42k euclidesalonzo@ hotmail.com [Ver detalles del documento adjunto ] Hi jue 06-10 41k Alianza Francesa de Puerto Rico Aprende Frances! Matricula abierta hasta el 11 de octubre jue 06-10 10k shaddai@teleline.es Mail Delivery (failure maclavell@yahoo.com) jue 06-10 42k info@rcnet.com.ar [Ver detalles del documento adjunto ] Re: Request jue 06-10 41k Periodista Digital Boletin de Periodistadigital mié 05-10 57k 139i1o1@ smtp20.sms.ac [Ver detalles del documento adjunto ] Is that your password? mié 05-10 41k COTIZAME Buscando Computadoras? mié 05-10 7k eBay EBAY: PLEASE CONFIRM YOUR INFORMATION mié 05-10 20k Lessie Britton forget weight management, eat mié 05-10 43k Metro Tours Metro Cliente mié 05-10 8k Laurie Pagan [Ver detalles del documento adjunto ] Invitación mié 05-10 892k matt@mattkruse.com [Ver detalles del documento adjunto ] Re: approved mié 05-10 41k centroemmaus@ libero.it Mail Delivery (failure maclavell@yahoo.com) mié 05-10 42k Periodista Digital Boletin de Periodistadigital mar 04-10 56k Carlene Ott improve your quality of life mar 04-10 43k Kristina Howard brilliant health discovery made mar 04-10 2k

miércoles, octubre 12

Entre otros: pastillas ilegales para dejar de fumar, hociquitos de puerco y estampitas de Santa Bárbara

Por Manuel Clavell Carrasquillo Redacción de Estruendomudo Negocio pastillas genéricas para dejar de fumar en el bajo mundo y una doctora desaforada del Colegio de Médicos de Puerto Rico me dice (que conste que las palabras le salen de entre los dientes manchados de nicotina) que es la mejor decisión que he tomado en mi vida. Organizo excursiones al Valle de Lajas que queda en el sur para explicar la intervención extraterrestre en la isla desde el punto de vista de la ciencia ficción producida aquí por varios escritores de la Secta de los Perros. Participo en una convocatoria de literatura gay chic, donde no se hará referencia al remalazo de semen (un verso sepulto del escritor montañez Edgardo Nieves Mieles). Aún así y luego de firmar los papeles de inscripción, no logro escoger los "mejores textos". Observo la persistencia de la lluvia sobre el barro y los muchachitos que nadan en las inundaciones de Loíza. Analizo la gesta gubernamental del alcalde de Canóvanas, Chemo Soto, incluyendo sus acciones performáticas en contra de la desidia oficial; la charada "ya mismo ponemos al pueblo primero" con sello del ELA a la que se enfrascó teatralizando a la administración pasada. Teorizo que llegar a la Mansión Ejecutiva, a pie o en caballo, vestido de traje blanco con los reclamos de sus conciudadanos escritos con magic marker sobre la tela es su mayor contribución a las artes políticas puertorriqueñas. Entiendo que su incultura y falta de discurso elevado es inversamente proporcional a su maña escénica y que, gracias a ella, el agua fluye por los grifos de los barrios más altos de Canóvanas. ¿Qué otro hombre ilustre del neoprocerato criollo ha alcanzado la portada de la revista Time y ha estado a segundos de atrapar al Chupacabras? Sueño que desaparece la gente de los alrededores de la central eléctrica de Palo Seco y que Tito Kayak se trepa en la chimenea más alta para colocar una bandera pirata en señal de protesta. El sindicato de la UTIER, desaparecido de las primeras planas misteriosamente, no lo respalda. Como salmón de alaska marinado en cítricos acompañado con panqueque de papas y caviar. Mientras separo unos huevos negros del beluga de unos cilindros viscosos rojos del pescado de menor calidad, pienso en una fiesta de cupleaños multitudinaria para celebrar mis 30 frente a la playa, de madrugada, y con la música del Trío los Panchos en versión tecno como telón de fondo. Mis amigos me susurran al oído que soy una loca ochentosa, charra y perversa pero mi mente está allí ocupada, dibujando el concepto de las latas de cerveza descansando sobre la arena sólo unas horas. Al amanecer, vendrán los recogedores de chatarra. Investigo en la Internet el precio de los pasajes para París este fin de semana, están a cuatrocientos y pico de dólares. Qué pena, mis antojitos de natillas de la Boulangerie Pied Noire tendrá que esperar varias semanas. No es nada, en el ínterin, me llama al celular un ex amante que estudia filosofía en la Universidad de Sevilla para pedirme que le devuelva un libro de relatos "policiacos" de la Roma clásica que olvidó en casa. Eso fue lo que me calmó y me devolvió a la cruda realidad de mi oficio: bibliotecario no-unionado. Claro que te lo devuelvo, le dije, pero ven acá, dime una vaina: ¿Cómo se puede estudiar filosofía en la Universidad de Sevilla con tanto gitano? La agresión verbal me hizo la boca agua y escuché cómo colgaba sin invitarme a pasarme unos días con él el próximo verano. Superado el desorden momentáneo post-conversación "amena", organicé los periódicos en orden de fechas, de julio hasta septiembre, y decidí, una vez más, no tirarlos. En vez de eso los miraré apilados en la esquina hasta que la tinta se desembarace de su complejo de negra apestosa y exiliada. Agarro la cartera, las llaves, las ganas o sin ellas, y salgo del penthouse que me merezco hacia la Plaza del Mercado de Río Piedras. Aterrizo forzosamente entre las legumbres y las papayas. No pierdo el sentido. Al contrario, saco provecho de este desliz: la papaya es buena para el cutis y las legumbres afinan la vista. Ya están en la mochila. Me incorporo, piso una cáscara de ñame y acto seguido ruedo hacia la vitrina de la carnicería "El último boricua" (por Dios y su Santo Nombre que así se llama). Mi afro cultivado hace dos años al estilo antirastafari sufre la intervención de una pata de gallina mal puesta y no tan congelada. Los "placeros" se ríen de mí y una anciana que vende billetes de la lotería anuncia por su megáfono que ha caído del parnaso un crítico literario con guille de gallinazo. La pluma, la mota, la movida y el traqueteo, pregúntenle a las ex directoras del Seminario de Estudios Hispánicos. The Horror!, The Horror!, hociquitos de puerco se me vienen encima, mondonguitos crudos, estampitas de Santa Bárbara, cadenitas de ajos.

La institución cultural puertorriqueña vista desde arriba: El fin de los silencios

Dr. José Luis Vega: En reflexión para replantear el ICP Por: Jorge Rodríguez Redactor ESCENARIO/ Periódico El Vocero de Puerto Rico El nuevo director del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), el poeta, catedrático y presidente de la Academia de la Lengua Española en Puerto Rico, Dr. José Luis Vega, quiere subrayar desde su nueva gestión que viene con una visión general en la que incluye a la cultura como centro de la vida social puertorriqueña, para de ahí repensar a Puerto Rico desde la cultura. Vega ve a la cultura como elemento importante en la actividad económica del país, así como un espacio de involucración desde los empleados clericales y programáticos del ICP hasta el público para que participen en la concepción de proyectos. "Veo a la cultura como un campo que debe proyectar a Puerto Rico internacionalmente porque creo que Puerto Rico cuenta con la infraestructura necesaria en el Caribe para proyectarse así y con ello, desarrollar un campo para crear a nuevos públicos. Todo eso, de alguna manera, debe dar vida a las unidades programáticas del Instituto. Yo me considero un instigador en todo esto; y la idea es crear un entramado con la apropiada sinergia para estimular la dimensión participativa de la cultura en todos los órdenes.", dijo. El verano pasado, fue el Dr. Vega, como presidente de la Junta de Política Cultural de Puerto Rico, quien presentó al gobernador Aníbal Acevedo Vilá un Informe con un nuevo proyecto de política cultural para Puerto Rico para recorrer un nuevo camino en la cultura. ¿Es posible que el Informe de la Junta de Política Cultural de Puerto Rico entregado al Gobernador, y que usted presidió, entre en conflicto con la programación actual del ICP? —Dos cosas importantes de la estructura programática del ICP y el Informe de la Junta de Política Cultural de Puerto Rico, que yo presidí, es que ese informe, aparte de sus detalles y recomendaciones, contiene unos planteamientos generales de política cultural que me parecen, un poco, constituyen mis ideas y que trataré, por lo menos, que sirvan de marco inspirador y de guía a la obra programática del Instituto. ¿Se pueden conciliar el documento y la ley actual del ICP? —Eso se puede conciliar porque ahí hay una visión de que la política cultural puertorriqueña debe privilegiar aquellos productos que alcancen los niveles de calidad que se exigen del producto cultural puertorriqueño. Esto es para, un poco, ir cambiando una especie de horizontalidad que hay en el quehacer cultural donde no se discierne por niveles. Tan importante es la obra de un aficionado como la obra de un artista profesional, clásico, consagrado. De modo que, una y otra, merecen apoyo y políticas diferente. Esas son preguntas de política cultural que hay que contestar a nivel teórico, pero también a nivel de la práctica de los programas. ¿Cómo se plantea esta estrategia el Dr. Vega en términos de comunicación? —Yo voy a hacer una labor de comunicación e involucración de las personas; y a base de ese dialogo y de concebir un proyecto en conjunto, entonces, que eso sirva de motivo inspirador en la obra que van a hacer. No obstante, conociendo sus ejecutorias como poeta, académico, intelectual y presidente de la Academia de la Lengua local, seguramente, ya usted tiene hecha su mente del ICP que desea. ¿Cómo es, entonces? —Por ejemplo, un área muy cercana a mí, el de la publicaciones. Yo creo que las editoriales públicas, en parte, debieran ser el modelo de una editorial, no para competir sino para servir de modelo de política editorial. Yo veo que la editorial del ICP aunque ha publicado libros importantes en los últimos años, carece de identidad. Y eso tiene que ver con el diseño de colecciones, con ver qué deben atender y cuáles deben crearse, con la necesidad de establecer niveles altos de publicación, de modo que los escritores y los investigadores de mayor calibre, se sientan orgullosos de publicar con el ICP. Amén de los otros problemas de mercadeo, que es de otra naturaleza. ¿Habrá cambios en esa división? —Yo quiero reconceptualizar. Ahora mismo hay libros muy importantes, en proceso, que se van a publicar. Ya hablé con la persona a cargo del área de revistas para redefinir qué revista vamos a tener y para qué público van. La revista del ICP debe ser de gran calibre local e internacional. Es la mensajera de la presencia impresa del ICP para los ministerios de cultura, las secretarías y embajadas culturales. ¿Qué impide que esa revistas circulen en las farmacias y los supermercados? —Nada. Tenemos varias publicaciones: desde la revista del ICP que sería la emblemática; la revista "Cultura" dirigida a la promoción cultural; y los ICP cómics, un proyecto que vale la pena dedicarle esfuerzos y mejorarlos. ¿Convocaría el director del ICP a muchos intelectuales y artistas que están y cuya labor hace falta? —En el momento apropiado, convocaré a los talentos para invitarlos a colaborar con el Instituto. Me propongo hacer unos certámenes de literatura —unos premios importantes—; y con esa obra premiada, constituir algunas colecciones. Esto incluye investigación cultural, un gran Premio de poesía para iniciar esa colección, un premio de narrativa para ir creando e incentivar la creación de manuscritos de calidad. ¿Qué trae con relación a los museos, una división que tiene que ver tanto con el público? Antes, en su nombramiento, mi primera pregunta iba dirigida a si tenían un sitio para mudar la gente del ICP a otro sitio; y hoy, día de tormenta, es más que evidente. ¿Qué piensan hacer con las edificaciones históricas tan en deterioro como esta sede? —La verdad, no estaba muy consciente. Pero, este edificio es prioridad. Ya me reuní con las personas apropiadas, que salgan las subastas; porque, por ejemplo, el área de la terraza inhabilita a media sede y el problema de los aires acondicionados son fundamentales para las áreas de trabajo. Esto es piedra fundamental. Ahora mismo, el Programa de Promoción Cultural está repartido en tres oficinas, sin acceso a equipo con áreas donde los empleados están hacinados; y la sede prácticamente fuera de uso. Tenemos un llamado de que el Ejecutivo, los legisladores, entiendan la riqueza enorme del patrimonio edificado puertorriqueño de enorme potencial económico, cultural e informativo. Una vez se restaura, el mantenimiento preventivo representa una economía e inversión. Hay que hacer un programa de situaciones a corto plazo, mediano y largo para las edificaciones. He visto, además, el mal estado en que se encuentra Casa Blanca porque allí conviven museos, oficinas, los jardines: todo en enorme deterioro. ¿Qué pasó con el edificio del Archivo Histórico y la Biblioteca Nacional? —Esos edificios, por fin, ya se han entregado, y en medio de las dificultades, está empezando la mudanza. Para enero, esperamos que estén ocupados y se desalojen los sitios donde estaban. ¿Se les dará participación a las alcaldías, a los centros culturales y otros grupos a que participen en la conservación de estos edificios? —La relación del Instituto con las alcaldías, en muchas ocasiones, ha sido adversarial. Empero, se va a Barranquitas, o Caguas o Carolina, y ahí se ven los diálogos de los municipios con la cultura. ¿Es lo que se busca? —Sí; y otro buen ejemplo es Guayama y la conservación de la Casa Cautiño. Sobre todo, los municipios autónomos que se están convirtiendo en sus propios emporios culturales con sus oficinas, centros de bellas artes, museos; y entonces pienso, que los responsables primarios en las regiones son los que están cerca de ellas. El Instituto tiene que verse más como facilitador, adiestrador, colaborador con el municipio, que ellos atiendan sus espacios; y que el Instituto provea el "expertise" y la normativa. ¿Cree que desde la creación de los centros culturales para acá —columna vertebral del ICP— ha cambiado la visión del ICP? —Hay que repensar a la luz de las circunstancias actuales, buscar alianzas y no tratar de seguir conservando lo que fue ni tratar de imponer cosas para una región que no está preparada. La cultura es múltiple, de modo, que hay que tener una visión multisectorial de la expresión cultural. Un logro de la administración pasada, sin duda, lo fue el programa cultural hacia las barriadas y las comunidades más pobres. ¿Se atenderá este programa con la urgencia que amerita? —En el ICP se ha creado por ley, el programa ExpresArte que está dirigido a atender las necesidades culturales de las llamadas comunidades especiales. Ese programa representa un brazo de justicia social y la capacidad que tiene el Instituto de llegar a unos sectores que se han quedado al margen de la oferta cultural. Este programa lo vamos a estar evaluando, estar cerca de él, precisamente por ser tan importante. La intención es fortalecerlo y que establezca alianza con otros sectores para que se mueva hacia la verdadera autogestión cultural. ¿Es eso así ahora? —A veces sí; a veces no. Incluso, si hay que añadirle un componente de iniciativa empresarial y que junto con el artesano, músico, teatrista van a producir una experiencia cultural, es bueno que vaya un experto en estrategia empresarial. ¿No han concebido que el movimiento cooperativo arrope a estos artistas y a los artistas del ICP? —Sí, sí. Cuando presidí el Informe de Política Cultural, recibí una visita de una cooperativa de cantautores. Pasaron mucho trabajo, pero tiene sus discos. Vi un ejemplo claro, con ellos, de cooperativas culturales que muy bien podrían constituirse en brazos de ExpresArte y los centros culturales. ¿Invitaría el ICP a los cooperativistas? —Por supuesto; y habría que explorar los planes que tiene el Gobierno para favorecer a las pequeñas empresas. ¿Qué va a pasar con las artes de la representación? —Tenemos una comisión de teatro que asesora el programa. Al margen de eso, quisiera hacer una convocatoria para analizar cuál debe ser la política cultural que rija las artes de la representación en el ICP, en su momento. ¿Habrá que seguir los festivales y ayudar a los productores; o debe el ICP reconceptualizar esta política económica y el enfoque hacia el teatro en todos los sentidos, incluyendo las salas del ICP? ¿Es verdad que el CBA le va a quitar al ICP el Teatro Arriví? —No. Definitivamente, no. ¿No tiene un gran reto con el área de la música, tanto popular, de la costa, de la montaña, la clásica? —Incluso el Instituto tiene una revista de música, "Resonancias". He sentido que hay buen reclamo de que se reactive el programa de grabaciones; también se ha lamentado que el ICP haya abandonada la impresión de partituras. ¿Y en las Artes Plásticas? —Tenemos intención de culminar los trabajos de la Galería Nacional en el Convento de los Dominicos donde se exhibe la colección del ICP y también la Trienal ha quedado establecida por Ley con una asignación legislativa. A la luz de la pasada Trienal Poligráfica estaremos celebrando la próxima nutriéndonos de los aciertos y las pasadas experiencias. El trabajo de recuperación de la primera planta del Convento de los Dominicos continúa. Se va a inaugurar lo antes posible, pero cuando esté en condiciones adecuadas.

viernes, octubre 7

Banalidades

La falta de sueño no me permite observar detalles. Sólo a grandes razgos reconozco las orillas. Generalizo, trato de no generalizar, pero generalizo. Siempre me topo con gente cabal que intenta no esplayarse en la comunicación de los lugares comunes. Pelean con uno y su visión periodística sintética, inquisitiva, develadora de verdades a medias. No hay otras verdades, pero se insiste en la purificación de la Calle del Cristo luego de que la caguen las palomas. Así que salen en la prensa y en las conversaciones de restaurantes de comida típica todas esas aberraciones hijas balbuceantes aún de balbuceos. Diatribas, paquí payá, disparates. Entonces celebramos la conformidad con lo primero que se dice y nos comemos el cuento. Hay que tragar y la epiglotis que revienta para que todo lo banal entre y pase como bolo alimenticio. Esta última frase, bolo alimenticio, me la enseñó en el contexto postsecundario una amiga amiga de esas pocas que cuestionan todo, inclusive la amistad que tenemos hace más de una década y pico entre ambos. ¿Aunque no nos llamemos para saber si diferimos o si sí acordamos, seguiremos siendo amigos?

No permitirán ningún regionalismo

La feria de Frankfurt exige "diversidad" a la representación catalana MARC BASSETS - 07/10/2005Corresponsal BERLÍN La Vanguardia La cultura catalana deberá presentarse en la Feria del Libro de Frankfurt del 2007, en que será la invitada de honor, en toda su diversidad, según consta en el contrato que las partes deben firmar en la próxima edición del certamen, los días 20 o 21 de octubre. "Hemos hablado con el Institut Ramon Llull y queremos mostrar la diversidad, el espectro más amplio de lo que se hace en Catulunya", explicó ayer, en un encuentro con corresponsales en Berlín, Juergen Boos, director de la feria desde el pasado abril. "En el contrato saldrá la palabra diversidad", añadió. La insistencia en la diversidad responde a la intención de los organizadores de la feria, la primera del sector editorial, de que en nombre de la cultura catalana asistan a Frankfurt autores que escriben en catalán y en castellano. En la pasada primavera, tras una resolución del Parlament sobre la presencia catalana en Frankfurt, se abrió un debate en Catalunya sobre la conveniencia de que a la feria acudiesen exclusivamente escritores en catalán o también los escritores catalanes que escriben en castellano. Frankfurt se pronunció ya entonces en contra de cualquier tipo de exclusión y señaló que las actitudes discriminatorias se contradicen con el espíritu dialogante del certamen. Esta posición quedará ahora fijada por escrito en el contrato que los representantes catalanes y los responsables de la feria tienen previsto firmar en el marco de la próxima edición, que se celebra entre el 19 y el 23 de octubre. Corea es el país invitado en la edición de este año, e India, un país con 27 lenguas oficiales, el próximo. Boos recordó que la feria sólo ofrece una plataforma "en la que Catalunya como país" se mostrará. Corresponde pues a la cultura invitada llenarla de contenidos. Sin embargo, precisó: "No permitiremos ningún regionalismo". "No habrá cuotas - remachó-. Estarán representadas todas las opiniones, en libertad y sin ningún tipo de censura".

miércoles, octubre 5

Bellos amaneceres que opacan estiércol

De la Redacción de Estruendomudo Converso con ella sobre las fotografías. Ella se va. Quedamos en otra cita. Como ahora estoy solo, aprovecho para pensar en olores prohibidos y en opciones de menú para la cena. Queso camambert estilo fondue decorado con palitos de manzana y mucho pan negro. Decido emprender la marcha por la avenida Ponce de León hasta la Plaza de la Convalecencia. Camino sin prisas. Me interrumpe el dominicano del negocio. Esta noche es de buena mesa y ya se perfila el traqueteo. James Dean se llama, y no precisamente en honor al bello muerto.

martes, octubre 4

Califas (Segunda entrega)

Especial para Estruendomudo De Tomás Redd II. Caminé diez pasos antes de que un afroamericano me quitara una de las maletas de la mano y me dijera "where are you headed, sir?" Me tomó un tiempo responder. La dirección y las llaves estaban en la valija que había cedido y todavía estaba acostumbrándome a la sensación de estar perdido y no tener rumbo. Se me hizo difícil registrar que aquí nadie me espera. Me senté solo en la tercera hilera de la van y me puse cómodo pues Darnell me explicó que llegué para presenciar el "rush hour". No hablamos mucho. Cuando le dicté la dirección del apartamento de la hermana de mi ex novia, me hizo un par de preguntas sobre la salida en la 580 y, como no pude contestarle, entendió que igual podía dar un par de vueltas antes de llegar al destino final. Si no fuese por el agua al lado izquierdo de la carretera y los letreros que decían Richmond, no hubiese sabido a dónde iba. Aquí los expresos no revelan mucho. Entrar en una casa ajena sin alguien que te guíe es una experiencia totalmente reveladora. Tienes a tu disposición el espacio íntimo que forma a y es formado por alguien a quien quizás conoces, pero no tan bien como ahora. En esos momentos te concentras en verificar lo esencial: qué libros leen, a qué huele el apartamento y qué hay en la nevera. Entre el polvo y la madera de los estantes me topé con Franz Fanon, Cien años de soledad y Yoga for Dummies. En la nevera algo similar: Tofú, leche de soya y una botella de vino a medias. Había fotos por todos lados y pude reconocer a unos cuantos amigos comunes y a par de personas que parecían conocidos. El olor a incienso que se había apoderado de los almohadones del sofá me tenía aturdido. Alguien se había dedicado a ambientar la sala con una explosión de artefactos que demostraban algún grado de militancia globalizada, muy mal gusto, o ambas pues nunca había visto una bandera de Ghana y otra del Municipio de Vieques en paredes opuestas y rodeadas de fotos de Bob Marley, Mumia Abu Jamal y Albizu Campos. Al despertar de una larga siesta caí en cuenta de que había viajado no sé cuantas miles de millas para encontrarme no muy lejos del ghetto isleño que había prometido dejar atrás. Mi corta estadía en aquel recinto me reveló una lección importante: el nacionalismo y el exilio son perfectos complementos y rara vez se practican con mesura. Una noche de tertulias, bajo la influencia de un supuesto pitorro curado con higos y entre bocanadas con olor a tierra, me senté atentamente a escuchar a mis compatriotas en tribuna. Me explicaron el rol de la juventud revolucionaria en los tiempos del neoliberalismo globalizado y cómo la lucha de Vieques "nos" había dado la razón. Entre discursos, se escuchaban tonadas de plena, bomba y descargas guturales de instrumentos artesanales que se mezclaban con el sonido de una bonga en pleno uso y el paso de los carros por la avenida principal. Al pasar las horas, y luego de varios shots de Hennessy, las conversaciones se tornaron nostálgicas y afloraron recuerdos de abuelos y casitas en el barrio Mameyes que sólo conocían a través de fotografías gastadas. Sólo uno de los compañeros había ido a Puerto Rico, de camino a Quisqueya. Esa noche comencé a odiar al tambor. Al otro día salí temprano en busca de un apartamento.

lunes, octubre 3

Correspondencia con un crítico literario puertorriqueño y homosexual

Queridos amigos: Acabo de recibir este correo de un Doctor en Filosofía y Letras del Sistema Universitario Ana G. Méndez. Así habla un profesor que difiere en no sé qué, porque no lo dice, con este servidor.

Peter Rivera. Ph.D. <privera@suagm.edu> to me More options 4:51 pm (41 minutes ago) Te cuento mijo. Mira lo que te pasa a ti es que no has superado em impacto de un padre abusador que hizo de ti un desarraigado, un amargado y, además, homosexual por rebeldía y no por vocación. Aprovecha el break de El Nuevo Día porque no en realidad, no tienes mucho que decir y menos que proponer. Dios te libere. Pitirre