Ésta es la casa de nadie, un rayo de tinta de embuste perdido en el espacio.

domingo, marzo 19

Nueva dirección de Estruendomudo

Por Manuel Clavell Carrasquillo Estruendomudo se mudó a esta nueva dirección: http://www.carnadas.org/blog San Miguel Arcángel protegerá este chorro de tinta de embuste, que queda aquí, perdido en el espacio.

sábado, febrero 25

Cerrado por mejoras in(n)ecesarias

De la Redacción de Estruendomudo Este blog permanecerá inactivo por una temporada, temporada de remodelación (in)necesaria. Jacques Lacan explica el cambio: El alma -es preciso leer a Aristóteles- es, desde luego, a lo que conduce el pensamiento del mago. Es algo necesario -es decir, que no cesa de escribirse- en la medida misma en que lo elaborado allí por el pensamiento en cuestión, son pensamientos sobre el cuerpo. El cuerpo es algo que debería causar pasmo. De hecho, deja pasmada a la ciencia clásica: ¿cómo puede funcionar así? Un cuerpo, el vuestro, cualquiera, un cuerpo andarín, ha de bastarse a sí mismo. Algo me lo recordó, un pequeño síndrome que vi salir de mi ignorancia, y que me señalaron: si llegaran a secarse las lágrimas, el ojo dejaría de funcionar bien. A eso llamo yo milagros del cuerpo. Se siente de inmediato. Supongan que la glándula lacrimal deja de llorar, de secretar, pues se fastidian. Y por otra parte, el hecho es que lloriquea; ¿y por qué diablos?, en cuanto le pisan el pie corporal, imaginaria o simbólicamente. Lo afectan a uno, así le dicen a eso. ¿Qué relación hay entre ese lloriqueo y el hecho de precaverse contra lo imprevisto, es decir, de desaparecerse, esfumarse, tacharse (se barrer)? La expresión es un poco forzada, pero este "tacharse" dice bien lo que quiere decir, porque enlaza exactamente con el sujeto tachado, del cual han oído aquí alguna consonancia. El sujeto se tacha, en efecto, lo he dicho, y más a menudo de lo que se cree.

Entrevista con la transformista de vanguardia Nina Flowers

Por Manuel Clavell Carrasquillo Primera Hora Foto Por David Villafañe

Yo no he querido dar ningún cambio para Nina Flowers, el cambio mío es para sentirme bien conmigo mismo. Meterme en un gimnasio, los tatuajes…, esto yo lo hago por mí mismo. Mi inclinación es hacia lo andrógeno, al futuro, a esa mezcla de mujer y hombre y de hombre y mujer sin tener que tocar o cambiar mi sexualidad. Eso es lo que yo quise enfatizar ahora. Mi regreso trae un cambio, un cambio que tiene que ver con la evolución del ser humano", dice.

Y abunda: "Ahora mismo no hay andrógenos, no hay gente que tenga este look en Puerto Rico. En el mundo sí, y Nina Flowers siempre fue única y siempre busca ir en contra de la corriente. Tal vez ahora nadie lo entienda, pero quizás dentro de tres años todo el mundo lo va a entender", dice la diva extravagante, que se ha presentado de forma consistente en tarimas gay desde Mayagüez hasta Fajardo y que, por ello, y por sus encantos como hostess y stand up comedian, cuenta con un público fiel y numeroso.

Para leer la entrevista completa, pase a Primera Hora

viernes, febrero 24

Respuesta a crítica de cine de Tomás Redd sobre North Country

Por Miguel Angel Siña Neyra Desde Lima, Perú Especial para Estruendomudo Soy un extraño para ud., pero el hecho de que me haya topado, por esas circunstancias que nos impone la web cuando uno está buscando algo interesante para leer, con un texto en su blog, me hace dejar de lado mi resistencia habitual a comunicarme con un desconocido para compartir algo. Si estoy siendo impertinente, por favor deje de leer y acepte mis disculpas. La razón por la que le escribo es que ante el texto de Tomás Redd que usted publica en su blog me doy cuenta de que es muy fácil indignarse ante lo que la mayoría está dispuesta a hacerlo, es muy sencillo y muy común en estos días atacar al MACHISMO, hermanando subliminalmente, (no sé si adrede o por falta de reflexión) la masculinidad con la ignorancia, la violencia y todo lo concerniente a ese estereotipo del hombre abusivo que no puede aceptar que una mujer haga lo mismo que él o lo supere. Le pido que observe a su alrededor, vea analíticamente los programas de t.v. que nos envía gringolandia, que escuche atentamente lo que dice la gente sobre ser hombre o ser mujer; es muy fácil reconocer "la heroicidad" de las mujeres que se enfrentan ante los machos de la especie para demostrar que ellas también pueden; si como en la reseña de Redd usted también cree que hay que indignarse ante los comentarios sexistas, entonces también le pido que se indigne por la configuración social a la que hemos sido sometidos, que nos dice que los hombres somos unos seres irracionales y violentos y las mujeres unas heroínas que se han liberado del yugo patriarcal para al fin ocupar el verdadero lugar que les corresponde en la historia de la humanidad. Por favor, lo que ahora estamos viviendo es un espejismo que nos quiere hacer creer que hombres y mujeres son iguales, lo cual, a parte de ser falso, es estúpido. Solamente porque en estos tiempos es políticamente incorrecto decir que los hombres somos mejores en ciertas cosas en las que las mujeres por naturaleza no lo son y viceversa, no es honorable callar el daño que estos tiempos de afanes igualitarios están ocasionando: la desintegración de la familia, la falta de revolucionarios, la apatía y la miseria emocional que son los rasgos característicos de las nuevas generaciones; tal vez le parezca exagerado achacar todo esto a lo que seguramente muchos pensarán que es el justo y divino derecho de las mujeres a hacer lo que les plazca, pero el problema es que se está vejando lo que significa ser varón para lograr una falsa sensación de libertad feminista. No sé si ha sido una mente diabólica o la dinámica autodestructiva del ser humano la causa de toda esta huachafada de la "liberación femenina" pero lo que sí sé es que se destruye la familia diciéndole a la mujer que ella merece su espacio, que el esposo la usa, y que el sexo es malo, sucio y peligroso, si las madres les dicen a sus hijos e hijas que su padre es un desgraciado abusivo, si se le enseña a los niños varones que ser hombre significa ser violento, inútil y peligroso, obtendremos las familias disfuncionales que tenemos, las jovencitas que quieren ser como la chica de alias o como Xena la vaca guerrera, todo esto es injusto. Indignémonos.
Este texto ha sido publicado luego de haber recibido la autorización escrita del autor.

lunes, febrero 20

La importancia de indignarse (comentario mínimo sobre North Country)

Por: Tomás Redd™ Especial para Estruendomudo Cómodamente detrás de mi seudónimo puedo hablar sin tapujos sobre lo que me venga en gana. El anonimato parcial sirve de coartada para emplear el verbo en menesteres sensitivos y hacer denuncias, algunas importantes, otras casi irrelevantes. Hoy no me queda gasolina en el tanque para criticar estilizadamente. Lo que me atrae al teclado es la repulsión que siento. Luego de disfrutar de un filme desgarrador y hábilmente relatado como North Country, estoy convencido de que estamos jodidos. La cinta protagonizada por Sissy Spacek, Frances McDormand y Charlize Theron cuenta la historia de unas mujeres que decidieron laborar en las minas de Minnesota -en las postrimerías de los años ochenta- y las torturas que soportaron gracias a un código simple: “There are certain things and places that are not for women”. Gracias a este lema cavernícola simplón, las gigantescas zanjas desde donde se extraen metales se lograron convertir en un infierno gobernado por una cofradía de simios con el I.Q. de una lechuga. Un mundo donde no sólo se le extirpaba el plusvalor al obrero, sino en el que también se le robaba la dignidad y se “minaba” el orgullo de cualquiera que tuviese más estrógeno en el cuerpo. La genialidad de esta película no radica necesariamente en las actuaciones estelares ni en los parlamentos memorables. Más bien se puede ubicar en la capacidad para hacernos pensar en nuestra cotidianidad. En aquellos instantes cuando realizamos un comentario sexista, soltamos una carcajada ante un chiste misógeno o nos dejamos de preocupar por la violencia. El sayo nos cae a todos por igual pues reproducimos discursos y consentimos actos asquerosos con la ignorancia, el silencio o la aceptación tácita (sin mencionar a aquellos que levantan un puño o sueltan un insulto hiriente como práctica común). Como toda propuesta de cine mainstream, al final unos ganan y otros pierden. Sin embargo, en este caso, el personaje de Josey Aimes (Charlize Theron) elude el fácil desenlace pues aunque todas las cortes del mundo le den la razón, ella seguirá viviendo en carne propia las múltiples humillaciones a las que fue sometida y seguirá viendo en el espejo las cicatrices que no fueron denunciadas. Ciertamente, hay lugares donde la justicia no puede ser ejercida. Es este terreno donde debemos ejercer un arma posiblemente más efectiva: la indignación. Creo que más allá de la solidaridad blandengue con la que adoptamos causas, tenemos que empezar a demostrar disgusto con las eternas injusticias que presenciamos y avalamos. No se trata necesariamente de organizar una marcha al capitolio o abogar por la firma de una proclama; más allá de todo esto, tenemos que comenzar a pensar en nuestras contradicciones y las oportunidades para analizarlas. En vez de enfilar todos los cañones hacia el reggaetón y No te Duermas, es hora de no soportar los comentarios simples que se convierten en conatos de hostigamiento. Tenemos que empezar a indignarnos por lo más mínimo, pues lo más grande hace rato que pasó con ficha.
Tomás Redd™ es asiduo colaborador de Estruendomudo. Recientemente obtuvo el Ier premio Silverio Pérez por la Mejor Trova Ay Bendito Puertorriqueña. La ceremonia se condujo en forma secreta en el barrio Castañer, que aún aspira a ser municipio. Después de los actos formales, se le vio en el Nuyorrican Café bailando samba con Mick Jagger.

domingo, febrero 19

La transformista de vanguardia Nina Flowers: Cada sábado a las 2:30 a.m. en Eros The Club

Fotos de Nina Flowers por Juan Soto Meléndez Especial para Estruendomudo

sábado, febrero 18

Autorretrato con Gorda de Botero en ánimos de reconciliación en pleno centro de la ciudad de San Juan

De la Redacción de Estruendomudo Foto de Mara Pastor La mexicanidad se le exalta a uno al toparse con una gorda de Botero en plena calle borincana y uno se alegra de verla allí, de estar vivo, de podérsele sentar encima para conversar con ella a todas horas, cuando la cosa 'ta pretá o cuando la vaina está shilling. Desde el Banco Gubernamental de Fomento la ven las secretarias y se les escapa la sonricita de complicidad: ellas también se han destetado en playa viquense a tomar el sol al mediodía. La ve el conserje del Museo de Arte de Puerto Rico desde el tercer piso y se monda de felicidá. No hay dudas de lo que les haría -si el fantasma de Francisco Oller y el de Rodón lo dejaran- a las tetas de bronce más apetitosas de la comarca santurcina, Distrito de las Artes to be. Yo me alegro, coño, me alegro, puñeta, me alegro de que la gorda esté ahí 24-7, disponible siempre, incondicional, y paso por sus aposentos para tirarme a llorar a moco tendido cada vez que me deprimo o para conversar con ella borracho de amores sobre mis triunfos y mis adelantos de par de pasitos en la línea del progreso y el bienestar general. Me alegro y brindo por la gorda con un tequilita reposado que me echo por encima y le cae a ella en la melena que le baja por el sobaco. Me alegro y posteo este ejercicio narcisista y autobiográfico aquí en Estruendomudo, para que los lectores se animen y piensen que si la gorda puede tirarse despreocupada a disfrutar de la vida que le tocó a pesar del calor, es comprensible que nosostros de vez en cuando lo podamos hacer también. Que viva el arte en la ciudad de las sombras, carajo. Que viva la escultura más cavrona que tenemos en esta ciudad quejumbrosa buena-para-nada y sus proyecciones al futuro de los caminantes, al futuro de los que la saludan desde la avenida De Diego y le dicen adiós a la mierda cotidiana al decirle a ella adiós: mami, te lo repito y te lo voy a seguir repitiendo, qué golda y qué chula estás. En México se ahorrarían toda esta monserga, irían al grano: "¡A coger y a mamar, guey, hermano, mira que el mundo se va acabar!".

Versos para un artista que está en casa de cuidados primarios y yo le doy sopitas... pero que, en el fondo, sigue malito, malito

De la Redacción de Estruendomudo Recuerdo a quel perro que moría de sed y de hambre en un pasillo de un caserón de La Habana sarna tenía Lo mostraron en una película de televisión española grabada allí fuera de los estudios Salgo inmediatamente de mis recuerdos y comienzo a limpiar la casa Restrego los pisos con un paño lleno de Clorox Inhalo la sustancia blanqueadora y pienso en mis encías maltratadas es el tabaco con el alcohol únicas sustancias químicas que me permito para olvidarme de que no existe la calma Les saco brillo a las losetas y dentro de ese brillo descubro mi imagen dragueada Soy una diva de la disco que salgo a pasarela vestida de Cinderella Los rinestones van cayendo detrás de mí y en cada uno dejo una lágrima congelada La música House permite que vuele hacia los Estados Unidos de Norteamérica y piense desde allá en nuevas fórmulas de estatus político para mi patria Creo que soy bisexual, porque me conviene lo mejor de los dos mundos A veces me invento que soy monógamo y me tiro en exclusiva a Rubén Berríos máximo patriarca del movimiento independentista pero justo en ese momento en que lo tengo asaltado por el culo llegan cuatro agentes del F B I y me echan pepperspray en las bolas de los ojos Quisiera gritar desde la montaña más alta que soy estadista que mi sueño de verano es esquiar por las laderas del monte El Yunque quizás me vea divino en abrigo de invierno colorado paseando por las orillas del balneario de Luquillo Quizás me convenga más lanzar insultos en inglés y regresar a una etapa retropunka con el pelo teñido de verde en forma de mohauk Conspiro para enlazarme con los movimientos de la izquierda norteamericana porque no soporto ni a Chávez ni a Fidel ni a Evo Siempre he sido partidario de alianzas con la National Association for the Advancement of the Colored People De la American Civil Liberties Union ni se diga Redacto un manifiesto de los que se quedaron Artículo I Los perdedores del pueblo Artículo II Queremos sanar las heridas Artículo III Lamer las llagas Artículo IV Escapar permaneciendo atrapados Artículo V Haremos orgías báquicas con las uvas playeras de la Isla de Mona Artículo VII Cazaremos cabras salvajes Artículo VIII Mandaremos señales de humo en árabe para darles ánimo a los presos de Guantánamo Finalmente, estoy convencido, todo esto es un disparate Enchufo la laptop y comienzo darles send a varios emails Todos están vigilados Google ha pactado con el régimen chino y, desde entonces, Mao lee todos los correos los verdaderos y los falsos Me decido a dejar el paño descansar en un cubo con residuos de Clorox prendo el teléfono móvil y llamo a Emergencias Médicas grito ¡Fuego, fuego! ¡Carajo, no ven que me estoy quemando! Me enganchan El departamento de bomberos ha cogido libre la tarde para posar semidesnudo por una causa benéfica: El Club Cívico de Damas organiza una venta de calendarios. Tacho el día 14 de febrero del mío y calculo que la tachadura tiene que ver con el rechazo Unos amigos me enviaron un peluche, como muestra de afecto y en amistad celebratoria Lo devuelvo al remitente vía Federal Express Llega a las costas polinesias y ochocientos musulmanes conversos lo queman en la plaza mayor en muestra de sumisión mahometana Explican que los peluches made in Hong Kong ofenden al profeta Me inclino entonces a descongelar par de hot dogs kosher siempre me pasa en circunstancias como éstas Mientras descongelo, pienso en la capacidad de las ondas microondas para cocer el pellejo duro de los senadores del norte Pienso en mi necesidad de movimiento hacia el abismo Pienso en ti y en tu silencio Me sacudo la modorra y me viene al oído una canción de José José: "Espera un poco, un poquito más... para llevarte mi felicidad / me moriría si te vas". Y yo espero, espero ese poquitpo más como consumidor conspicuo de chatarras, espero más como colonizado acostrumbrado a varios sistemas de mantengo, espero más como artista subsidiado, espero más como lujurioso insaciable, espero más José José, quién lo diría, alcohólico canceroso que canta con sabiduría y me ayuda a mejorar. "Pido un aplauso / para el amor", berrea melodramático, y yo, tan cursi, me dispongo a hacerle caso sólo un poquito... un pooooquitooo más...

jueves, febrero 16

Aleluya: Ha nacido un nuevo blog

Boca de cangrejo: Manglaria

LOS BARDÓLATRAS NOS EXIGEN

de Noemas (inédito)

© 2006 Néstor Barreto
No sólo ser custodios de la memoria tradición, por que se podría terminar siendo guarda-poemitas en vez de concebidores de nuevos refraneros, nuevos tonos, nuevos extralímites.
Los deberes distinguen unas de otras a las gentes.
Ese machismo entre cuero y carne de los proxenetas (en su sentido original: favorecientes del extranjero) te da su fatiga, su colapso como cultura.
Platón nos expele, los celtas nos erigen en los rectores teocráticos los egipcios sacralizan nuestros signos, Moisés nos oculta, peor, nos intimida o recluta, la lista es innecesaria.
Excepto que hoy, totalmente desaforados, parapetados en la docencia, útiles en el simulacro ritual de las cortes monásticas de dónde evolucionaron, podrán seguir retratando el ganzfeld con precisión provenzal o le contestarán a pasado mañana, cuando aflorará su índice mistérico, símetrías y disforias de tiempos de guerra, dignidad bruta a costa de separación radical, alialtividad seductora en un océano cubierto completamente de fragatas ahogadas.
Déjalos que exijan. Si son bardólatras de verdad, no sabrán lo que hacen, ni lo que piden. Hay espacio para una tableta en blanco que otra hay luna de más a la que someterse, y, exigir es parte de adorar.
Para facturar hay que fracturar, tú no sabes eso, ¿qué sabes?
Yo creía que esta inseguridad se me iba a ir con la edad pero ¡qué va a ser!, si acaso me aumentó. Siempre he visto mis valores como copias que podían evolucionar pero que no necesariamente lo hacían. Si mi arte era un diálogo, era noticia primero. Se me había quitado (o nunca tuve) una obsesión por estar al tanto. Lo verdaderamente nuevo podía llegarme tarde.
Johannes Kepler dijo, La idea parece absurda pero no encuentro falta en ella. ¿No será una idea hermana, un wake up call, un mensaje Error resources? Logomante entre teófonos, imagino que podía haber sido peor. Está bien que la biografía del zahorí sea más interesante que su poesía. Es cierto que sin publicidad tu producto pierde identidad.
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Momentos provincianos con su preponderancia de lo finito pasaron. Igual el miedo al ostracismo pasó (¿lo sentíste alguna vez?). Muchas veces se teme sin saber por qué, muchas veces se siente culpabilidad de saber por qué. No se puede descartar nada porque el miedo no tenga una lógica que lo permita. Por lo finito, lo demás distrae.
El que en el crux mismo le dé el frío olímpico se pierde la sopa de genitalia, los quince minutos de fama obligados, el botín que ancla al arcoiris, la puesta en evidencia de defectos de raíz que son más fáciles de achacar al origen que al espécimen, el plan védico de contacto con el no sí, ese misterio para el que también se es misterio.
Le dedico la fina línea amarrada a la fina idea heredada y más que acogida, venerada. El ve lo que se avecina desde la verja ciclónica y jura y perjura que no lo franqueará. Francamente, tal es su ingenuidad, tal su fe, que piensa semejantes, gente tan disímil a su naturaleza como la noche al día. Pío, puro y presto a poner vida y hacienda a la disposición del héroe, no se detiene a pensar en el derecho a huir de tanta responsabilidad con la verdad, la verdad se le presenta como visión y como fetiche, aun sin dios te da cuenta de que lo importante es el fervor.
No se entiende derramar sangre por la sensación inmanencia.
Otros hablan en ayer, a veces en antes de ayer aunque alegan sentir en pasado mañana y han visto lo que ha pasado pero decidido no creerlo políticamente, a veces promueven el retroceso y efectivamente logran algo, moderar instintos, escamotear comparsas completas que afincadas en disfonías prenden los que no se atienen a ninguna consecuencia que no venga desatada, para los que la deriva no tiene carga negativa, y a Hamlet no lo sienten ni terriblemente danés ni terriblemente incomprensible.
Fronterizo sería no dejarse ir por miedo a que pensarán, los que siempre tratan de pensar localmente por los que piensan locamente, y hay muchos ejemplos.
En la foto "de Permutaciones de la rosa", ©2002 Néstor Barreto.

Mexica punk

Por Li Zompantli LA VANGUARDIA - 15/02/2006 En la foto, Nina Hagen desde México Todo sucumbió bajo la fuerte tormenta ácida que cubrió el asfalto de Tenochtitlán, el lugar donde silba la serpiente. ´El Aguarrás´ y compinches metieron la cabeza y luego todo el cuerpo en el centro del ombligo de la luna para salvarse del diluvio. Ya dentro, y lejos de la mirada de Quetzalcoatl (la gran serpiente emplumada), se quitaron las plumas y se pararon los pelos, emitiendo rayos de luz y fuerza; se cubrieron los esqueletos con cuero negro y se protegieron los pies con botas; se transformaron en punks, en soles de lluvia de fuego. En cosa de nada, llegaron más, y luego más y más fauna cotidiana de diversas especies huyendo de las montañas de basura, lodo y agajos. Todo ocurrió durante el día y la noche. Y también durante el dia y la noche fueron al lugar donde nada el pez. Se fueron caminando, sintiéndose los amos del cielo, se fueron bailando entre flamas de fuego intenso la danza cósmica, la danza macabra...

lunes, febrero 13

Otro Mar: XXIX al XXXIII Microrrelatos Eróticos Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Claudia Robiou Especial para Estruendomudo

Claudia Robiou es una artista plástica puertorriqueña. También es diseñadora gráfica. Estas cinco imágenes forman parte de su propuesta erótica "Otro mar", colección de microrrelatos eróticos que trabaja en estos momentos, luego de haber lanzado la anterior, también erótica, titulada "Entrañas".

Two Girls Sharing a Guy: XXVIII Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Santiago González Especial para Estruendomudo Llevo seis años casado. Sí, son seis, y ya empecé a fantasear con un FFM o, en buen castellano: threesome (¿6 ÷ 2 = 3?). Algunos de mis amigos dicen que es completamente normal, otros señalan como posible mala influencia mi obsesivo chateo diario con muchachas asiáticas y esas recurrentes terapias en grupo que suelo frecuentar, para aliviar un viejo mal del pecho. Incluso, hay quien atribuye cierta responsabilidad a mi excesivo merodeo por The Hun’s Yellow Pages y Tiava.com. ¿Qué pienso yo?, la verdad, no estoy muy seguro. No es tan sencillo, como verán, yo me considero un tipo normal: yo hago mis clases, pago mis cuentas, visito al dentista con regularidad, vigilo con suma disciplina mi nueva dieta. Lo cierto es que todo esto me resulta cada vez más adictivo que el ron con Coca Cola y la Panadol PM. Ellas se miran, se presienten, se rozan, se tantean, se calibran el tacto y el porciento de aliento en los espejos ciegos. Él las contempla y las contempla: las sigue contemplando… Ellas dejan caer, junto con sus prendas, el pudor y el recato. Él advierte su ropa interior, demasiado estrecha. Enajenadas del mundo, en su burbuja de saliva macerada, ellas multiplican sus lenguas, sus peces y sus manos. Un olor “a pan angelical” impregna todas las moléculas del aire, las cortinas rojas, la alfombra persa, las febriles sábanas. Él, ya no resiste más… “¡¿Pero qué carajos haces?! ¡¿Cómo es posible…?! ¡Eres un sucio… un jodío enfermo, un maldito hijo de puta degenerado!” Esa que salió corriendo, histérica y llorando, era mi esposa. Bueno, esto tomará algún tiempo y, como imaginarán, tendré yo que resolverlo, solo, por supuesto… ⌘Q.

Siete vidas II: XXVII Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Gloria Carrasquillo Padró Especial para Estruendomudo Esa tarde, la de un hermoso y tibio día de primavera, el Michu se acercó con paso sigiloso al cuarto con dos puertas ubicado en el mismo centro de la casa. Su mirar verde-jade acompasado se posó en una escena que era muy parecida a la de la pecera donde todavía navegaba el único pez beta. Allí, en el mismo centro de la alcoba matrimonial, dos cuerpos sudorosos se movían como en cámara lenta de película heteropornográfica. De fondo sonaba una música divina, Killing Me Softly, del Romantic Guitar Instrumental Collection, Best of Time Life, propiedad de la Señora. ¡Conque mi querida señora ahora es la protagonista de la película! Bien, bien, requetebien. ¡Si la viera el jodedor Señor en estos momentos! Ella está estupenda, vestida sólo con corta camiseta azul celeste, sin mangas. El, nada menos que el chofer de taxi que la ha acompañado últimamente. Cómo se revuelcan en el último y enorme matress que han dejado tirado en el piso de lozas rojas con vetitas blancas -de ésas que se usaron en las construcciones de cientos de las santurcinas casas urbanas- la carne morena de mi Señora ex-sufrida sobre la carne nívea del jovial y potente chofer. ¡Oh!, pero si el Señor de la casa la viera en estos momentos: sudorocita, encendidita como gata en celo y trepadita en el mismísimo central front de ese grandullón jinete blanco que le dice al oído: "Mami, qué rica estás; ¿qué quieres que te haga?..." Todo eso pregunta mientras tira de su larga y riza cabellera negra. Y ella..., sin desparpajo y muy melosa, le contesta: "¡Ay papi! Me aso, pero pásame esas manos por la espalda, que está como rocío mañanero sobre zinc de casa de campo y, otra cosa, papi, espérame, que estoy por derramarme como lava de volcán en errupción". El Michu, que no había pestañado ante la escena, se pasó la patita izquierda sobre sus largos y potentes bigotes y dijo para sus adentros: "Qué forma de despedirse de esta casa tiene mi condenada Señora. Bravo, bravísimo. ¡Valió la pena el desahucio!
Gloria Carrasquillo Padró reside en El Bronx, New York. En estos días decidió emprender la redacción de "Cuentos del exilio", una colección de relatos donde ficcionaliza sus observaciones sobre el movimiento absurdo y duro de los inmigrantes de la Babel de Hierro.

sábado, febrero 11

Identidades en reconstrucción: Las transformaciones de Nina Flowers y Eros The Club

Por Manuel Clavell Carrasquillo Especial para ZONAi SUELTAS LAS trabas del miedo, la ansiedad momentánea que produce la curiosidad y superados los chismes que se ventilan en la fila, el visitante primerizo se enfrenta al “bouncer” de la discoteca gay más famosa de Puerto Rico, Eros The Club, en la Parada 18 de Santurce. Debe pararse frente a él con los brazos extendidos y las piernas abiertas para ser registrado. No se permiten ni menores de edad ni armas en el principal centro de entretenimiento de la comunidad homosexual. Al avanzar hacia el recibidor, se topa con el chico que cobra la entrada, que puede llegar a costar $10.00 por persona los días más concurridos y hasta $20.00 en eventos especiales como Halloween y despedida de año. Inmediatamente, debe presentar su muñeca para que otro de los veintitantos empleados la marque con un sello de tinta fluorescente que le permitirá salir y regresar sin tener que volver a pagar. Terminados los trámites administrativos, el visitante tropieza con un primer pabellón presidido por una barra enorme, generalmente atendida por 4 personas. Mucha gente pide tragos y cervezas a gritos, una pareja se besa mientras espera que le sirvan, un travesti vestido de reina saluda con dos besos en las mejillas a varios admiradores y la música pesada se siente de los tímpanos al cerebro, órgano que le ordena al cuerpo expectante que se empiece a soltar. El humo de tantos cigarrillos nubla la vista, nadie está quieto, pocos callados, prácticamente ninguno sobrio del todo y se puede visualizar entre el juego de las luces de colores y las penumbras una pista de baile en el segundo pabellón, repleta, sobre la cual no hay muchos escrúpulos ni reglas rígidas que respetar. Ya sabe que, como es sábado en la noche, el espectáculo principal estará a cargo de la famosísima artista del travestismo nacional, Nina Flowers, una draga muy famosa cuya fama es conocida desde Mayagüez hasta Fajardo de la que el visitante habrá oído tal vez en alguna ocasión, pero que verá por primera vez cuando el reloj marque las dos y pico de la mañana. Lea la crónica completa en Zonai.

viernes, febrero 10

Francisco Font reseña en tiempos de contratiempos Las intermitencias de la Muerte, de José Saramago

Escribe y habla el crítico literario de Radio Universidad de Puerto Rico, Francisco Font Acevedo. Ojo: Que haya crítica literaria en la radio puertoriqueña, y buena, ya es todo un evento. Presione.

Ante la oscuridad del Estado Libre y Asociado, la luz de Fernando Savater

El franquismo, como todas las dictaduras -sea el dictador Franco, Pinochet o Castro, tanto da- son una cultura en sí mismas, una cultura de la unanimidad inocua, de la autocelebración, de la antimodernidad, del recelo ante la conspiración extranjera, del gregarismo patriótico, del puritanismo sexual, del entrometimiento estatal en lo que piensan, sueñan o desean los ciudadanos amordazados. Y esta cultura dictatorial nos sirve para dibujar al trasluz el perfil de la cultura libre: una cultura de la discordancia y aún de la cacofonía, crítica y autocrítica, defensora del presente y promotora del futuro, internacionalista e incluso extranjerizante (todo menos la tribu, todos menos lo castizo, todos menos las esencias), individualista, libertina, a la vez íntima y pública, pero nunca oficial. Yo añádiría por mi cuenta y riesgo un rasgo más: Democrática. Porque frente a la cultura de la dictadura no puede haber más que la cultura de la democracia, la democracia como máximo logro cultural. La precisión es importante puesto que, bajo Franco, había en el mundo semiclandestino de la cultura muchos antifranquistas, pero relativamente pocos demócratas; tras la muerte del dictador, bastantes antifranquistas comprendieron la importancia cultural de la democracia, pero otros se reciclaron en simples antigubernamentales... o en progubernamentales de la razón de Estado (aplicando éstos a una máxima izquierdista acrisolada: todo es puro si lo hace el puro en nombre del partido, aunque se manche las manos). Las consecuencias a la vista están. Por ello el empeño emancipador y en su caso follonero de la cultura sigue siendo tan importante hoy como ayer. Pero que nadie se confunda ni confunda a los demás: los males del hoy no son homologables con los males de ayer y la peor democracia es mejor -políticamente mejor, pero también culturalmente mejor- que la mejor dictadura. Quien lo probó, lo sabe. -Imagen de jellyfish.

jueves, febrero 9

Tanta pureza conmueve, tanta pureza

De la Redacción de Estruendomudo

Queremos al dócil y sus aplausos de final de naranjamecánica, sedado, al autómata de los sentimientos en regla antisátira. Lo amamos, al imbécil estación repetidora, que lucha por quedar bien con todos los demás. Al dependiente del criterio sello de goma para documentos registrables, a ese adoramos. Al todo-todo razón, recto, bienhechor de anuncios clasificados, a ese queremos imitar. Son los esbirros del yo no fui y la no confrontación. Son los retóricos del gobierno compartido, el civismo enaltecedor y la hipocresía mancomunada. Al retranca ideológica, a ese aplaudimos. Al defensor de los pedazos pequeños de tierras natales llevamos a la mesa presidencial. Al obtuso y su estrechez, junto con sus sudores en frío por el exceso de secreción corporal, ése es el que es. Hombres y mujeres de bien, cooperadores, que vayan en fila a hacer los mandaos. Hombres y mujeres patrón de recoger la basura a tiempo, de beberse ocho vasos de agua al día, de chichar en posición misionera, si chichan, así nada más.

Pienso en la Solución Final para las bestias rumiantes y la descarto por el costo político que ello supone según el electorado mundial, por supuesto incluyendo al haitiano, que es el más libre y el más juicioso del Caribe. El arte está plenamente censurado, las drogas son ilegales, me voy a meter a alguna religión, a otra y a otra y a otra y viajaré, viajaré lejos de esta isla de mierda predicando la segunda venida de Cristo, literalmente la segunda venida mormona, que es la que más interesa para efectos de exención contributiva del Internal Revenue Service.

Borraré mi nombre de los sobrecitos que mandé a hacer con mis señas a la imprenta, mojaré el sello y lo dejaré todo a cargo del cartero. Luego me voy a pegar un grito que se oiga desde San Juan de mierda hasta la gruta de Lourdes y voy a hacer otra buena obra para que mi lápida no se ennegrezca más. Pero esa lápida la voy a picar en cuatro cantos y cada canto lo voy a lanzar por un barranco lisboeta, de cara al Mediterráneo, hundiendo el culo siete veces detrás de la Mecca, enseñando mi verga erecta y viniéndome en los rostros de los tigrecitos blancos del zoológico de Beijing que han adoptado por cuestiones solidarias las monjitas de la caridad. Después un tiro en la cien, y otro, y otro, y otro, hasta suspender el deseo de cantazo repetitivo y desaparecer.

lunes, febrero 6

Especial sobre el amor homosexual en Zonai.com

El portal cibernético Zonai se dedica esta semana a una serie de reportajes sobre el amor homosexual. Tienen una mesa redonda sobre los 7 mitos más difundidos sobre la homosexualidad que hay que leer para tomarle el pulso al debate en Puerto Rico. La Redacción de Estruendomudo los invita a pasar.

Adicción: XXVI Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por j. a. bonilla Especial para Estruendomudo

Duele la lucidez sexual en estos precarios tiempos de carnes opacadas, el llamado de las chicas sangrantes y la tendencia al desvío. Samuel dice que soy un pedófilo de clóset, pero qué hacer con la pulsión y la sed, qué hacer con el deseo por la sangre fresca y joven. El compañero está ahí instalado en la casa, apacible como un manatí satisfecho, esperándome en la cama tibia del cuarto tenuemente iluminado. Pero yo me paseo a media tarde por los colegios para acechar a las niñas menstruantes de sonrisas leves, instaladas en los muros de las salidas o recostadas en las paredes de edificios mugrosos. Veo sus faldas cortas y sus piernas lisas e imagino el sexo tierno de su agresividad contenida. A esa hora el sol les golpea el perfil de sus rostros a la expectativa y derraman chorros de sombras sobre el asfalto herido por el tiempo. Pueriles y aburridas casi uno piensa que están deseando que te las comas, o mejor que te las bebas, agazapadas en el tedio sin conciencia se escurren por tu mirada con la palpitante añoranza de que les metas la lengua en los labios ensangrentados.

Yo sólo espero. Espero con la seguridad de que el ansia cultivada se verterá sobre el cuerpo blando, de que mis dedos recorrerán los filos leves de sus incipientes caderas y de que mis labios beberán su sangre joven. He aprendido a reconocerlas; once, doce, trece, o catorce años, pero, de acuerdo con mi experiencia, a los trece años les llega la primera menstruación: acre, espesa, a veces oscura a veces no tanto, con hilos blanquecinos y ocasionales coágulos pequeños y negros, la viscosidad y la apariencia pueden variar pero el sabor siempre será delicioso. Las observo por varios meses hasta que descubro el cambio de ánimo, la manera particular de andar, la gestualidad con los chamacos y el endurecimiento gregario con sus amigas. Yo reconozco los signos y permito que vayan ganando confianza conmigo.

Nunca ha sido difícil. Dos o tres frases, dos o tres CD, dos o tres mantecados y alguna mentira estimulante como la de ser representante artístico de modelos para videos de reguetón. La curiosidad nos envuelve y al poco tiempo se van a la playa conmigo, o yo me voy a la playa con ellas. Las subo al bonete del carro, ellas se suben la falda y yo les bajo el panty que tiene pegada la toalla sanitaria. Lamo el clítoris, que con frecuencia la coagulación ligera ha pegado a uno de sus labios, y voy saboreando la sangre fresca que va despertando en mi boca. Cuando mi saliva la humedece la sangre se licua, sirve de lubricación y entonces puedo meter la lengua en su vagina, paso mis brazos por su espalda baja, la columpio hacia adelante y me arrodillo en la arena para poder succionar mejor a la niña. Ellas con frecuencia se apoyan en el tronco de una palma y me dejan beber su sangre. Meto la lengua lo más adentro que puedo y le voy dando vueltas para beber la mayor cantidad posible, al fin y al cabo, y muy a pesar de mis deseos, ninguna mujer sangra demasiado, así que hay que aprovechar hasta la última gota. Paula, que ha sido la treceañera más sorprendente, imaginativa y voraz con la que he estado (para nada virgen, aunque esto es una preocupación de mi marido –el manatí en reposo- que me permite estas escapadas con la única condición de que sean vírgenes, ¡qué ingenuo, qué lejos está de mi placer!, ¡la sangre de las que ya no son vírgenes, pero todavía son tiernas, es exquisita!), me sacó el pene, me lo mordió hasta que lo hizo sangrar y luego se lo metió hasta la base. La gravedad, el día justo de sus fluidos y la presión con que se lo metió hicieron que el pene saliera completamente ensangrentado. Paula pasó la lengua alrededor de todo el tronco, por el pellejo estirado del prepucio en donde se acumularon diminutos rastros de sangre, le dio la vuelta al glande y metió la punta de su lengua dentro del orificio, mientras de alguna forma misteriosa y magistral acumulaba toda la sangre colectada debajo de su lengua y en las rendijas ocultas de su boca. Subió a la mía y me dio un ensangrentado beso apasionado mientras volvía a introducirse el pene dentro de ella. De las bocas fundidas goteaban nuestras sangres y eyaculé un blanco chorro tibio dentro de su roja caverna tibia.
j.a. bonilla es asiduo colaborador de Estruendomudo, poeta puertorriqueño, narrador, editor y crítico literario. Se le puede ver los jueves -Medalla y pincho en mano- en la placita de Santurce. La mayor parte de su obra aún es inédita.

Pedro López Pagán diserta sobre la literatura y los blogs

Artículo en la Revista Letras, periódico El Nuevo Día, San Juan, Puerto Rico.

domingo, febrero 5

Retrato de Pussy: La más infiel / XXV Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Juan Carlos Quiñones Especial para Estruendomudo

Coño. Digo coño y digo su coño, como dicen los españoles, su vulva salibante, silvante, fluida, infinita, dentada, muscular, peluda, viscosa, alucinogénica, enloquecedora, morbosa, dulce, olorosa, caracola. Letal. Me costó la vida, que se sepa. Coño que se fue, al menos hasta hoy, y yo no sé. Que me las pegue pero que no me deje. Canción terrible. El venao. Cancion letal como el coño coño antes descrito. Porque se fué con otro, o con los otros, los que no soy yo.

No más.

¿Quién es el más cabrón de esta película? ¿El o yo? Yo te resuelvo esto rapidito. Un sablazo ¡zas¡ y mira la cabeza volando tibia todavía, y ¡splash, splash! Esos chorros de sangre manchando todo el lugar. Ahora es fácil, ahora corto la genitalia (es más facil de lo que suena) y me alimento. Después, voy y me busco una puta de verdad con la que le pego cuernos a Pussy, la mas infiel. Esta se llama Bollo.

Coño. Descubro que esta también tiene un coño. ¿Me las pega esta también?

¿Empezamos otra vez?

El autor, puertorriqueño y colaborador de la página Trasmano del semanario Claridad, publicó los relatos del "Breviario" con Isla Negra Editores. Además, sus libros para chicos "La pandilla bajo el árbol" y "La pandilla y el libro más grande del mundo" forman parte de la colección bibliográfica de Ediciones Santillana: Alfaguara Literatura Infantil y Juvenil. Su primera novela, un texto delirante titulado "Todos los nombres el nombre", aparecerá pronto.

La última historia de amor y En el baño: XXIII y XXIV Microrrelatos Eróticos Nuestra Senora de las Infidelidades

Por SetarcoS Especial para Estruendomudo Escancia delicado, reteniendo el momento…, el té tibio sobre su cuerpo femenino, desnudo. En su rostro, el líquido se distribuye, acomodándose a recovecos, haciendo un molde a la belleza: los ojos azules, metálicos, los labios morados, ingrávidos… Al llegar parsimonioso a los versátiles pezones, éstos, aflorando, se caramelizan instantáneamente junto con las aureolas, reinventando el azúcar. El río desciende luminoso con la claridad del hielo, buscando el valle más hermoso; el cabello rubicundo del pubis…, oyendo venir el agua transformada, se mece augurando bienvenidas. Aun temblándole sus lágrimas danzarinas…, el amante entra suave. El té está tibio, ella está fría.

EN EL BAÑO

Me llamo Alicia Martínez y esto que cuento aunque no lo crean me pasó en el baño. Estaba sola en casa y sin perspectivas de compañía familiar en la próxima hora: sin niños, colgando los problemas del trabajo en una percha como si fueran un albornoz. Decidí darme una autosatisfacción relajante que me hiciera olvidar del mundo. Había preparado la bañera con agua tibia y un cocktail de sales de baño con olor a maracuyá, a banana, a kiwi, a bauxita. Encendí una varita de sándalo y dos cirios color sepia, apagando los escrutadores ojos de buey. Me desprendí del sujetador ahuecando el estómago. Dejé que mis voluptuosos senos se desplegasen en libertad. Deslicé las braguitas por mis muslos con suavidad y ternura, resbalándose como por un tobogán. Corrí la cortina exterior de hilo con motivos burgueses del Neoclásico al mismo tiempo que la cortina interior de plástico blanco, monótono y aséptico. El vapor, como una bata, me envolvió el cuerpo desnudo. Miré la bañera y en la superficie del agua vi unas ondas concéntricas que me desconcertaron. Introduje la mano hasta el codo y removí con la excusa de la inquietud las sales para recobrar la confianza. Me introduje en la bañera de porcelana recostándome con serenidad. El olor del sándalo y la penumbra de los cirios me adormecían. En medio de la paz el líquido se arremolinó con olas espumosas hasta perfilarse en una transparente forma humana. Un hombre de agua me abrazó con ternura; sus manos de agua me acariciaron las mejillas, los galardones de mis hombros y los costados de mi pecho; y sus labios de agua me besaron siendo correspondidos por los míos. Sentí un cosquilleo en el pubis rojizo. Luego, con una dulzura infinita, se introdujo dentro de mí un fuego acuoso, un pene de agua y fuego, amable, denso, una delicia de Afrodita. Salí de la bañera indignada, sorprendida por mi displicencia, asustada por mi micro infidelidad, preocupada por mi veleidad. Encendí los ojos de buey clavándose su luz en mi cuerpo, ya desértico; sin apagar las velas vi como un pie de agua se perdía por el sumidero que yo no había destapado. Me llamo Alicia Martínez y esto que cuento aunque no lo crean me pasó en el baño.

sábado, febrero 4

La hora del turbado: XXII Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Paco Gerte Especial para Estruendomudo

Sado, a quien llamaban El Griego precisamente porque era griego, era un empleado modelo. Eficiente, disciplinado, atento, el primero en llegar y el último en irse. En fin, una joya para la empresa. Pero Sado padecía de un problema, una situación embarazosa que hasta el momento no había embarazado, afortunadamente, a ninguna empleada: tenía una erección diaria. Firme, rotunda, contundente, la masa que tenía entre sus piernas se erguía una hora despues del almuerzo, exactamente a las dos de la tarde. La única forma de combatir al guerrero era, lo sabemos, acariciarlo para dominarlo; de modo que Sado llevaba su mano izquierda debajo del escritorio, bajaba su cremallera mientras fijaba la vista en la pantalla de la computadora simulando la atención extrema al trabajo que todos le reconocían, y comenzaba el asalto al monstruo. Con los años, Sado convirtió la masturbación diaria en la oficina en un arte, en una estética cotidiana que lo hacía sonreir cuando la humedad se convertía en torrente. Hasta aquella fatídica tarde de agosto. El jefe lo llamó en un solo grito desde la puerta de su escritorio. ¡Sado! y Sado, justo en el momento en que comenzaba su tarea clandestina, dio un salto con esa inconsciencia del acto reflejo, ese en el que un par de segundos son vitales para no equivocarse. Allí estaba Sado de pie, con el voluminoso socotroco en su mano izquierda, frente a todos y todas que lo miraron brevemente azorados a la cara para inmediatamente fijar sus ojos, jefe incluido, en el gigantesco chipote. Como un relámpago, Sado recuperó los segundos perdidos, y con su mano derecha aplicó dos, tres, varias bofetadas en la cabeza del gigante mientras gritaba: ¡Que sea la última vez que te paras sin mi permiso!
El autor es un ex militante de los grafittis en los baños públicos.

Probeta: XXI Microrrelato Erótico Nuestra Señora de las Infidelidades

Por Mara Pastor Especial para Estruendomudo
The fox condemns the trap, not himself -The Marriage of Heaven and Hell, William Blake

Su nombre era común. Trabajaba en una oficina de ventas que recibía a menudo promociones de distintas compañías. En una ocasión, recibió un regalo de parte de una farmacéutica del área noroeste de la Isla. Era una probeta gigante llena de dulces. Muy original, pensó su jefe. La probeta no tenía otra función que no fuera la de promocionar a la farmacéutica y comerle los dulces que llevaba dentro. Era una probeta de cristal transparente. Ella se la llevó para su casa. Una noche junto a su amante dormido, pensó en la probeta, en el grosor del cristal que le daba la forma de probeta, pensó que la probeta podía cambiar de temparatura con facilidad, y que podía hacer experimentos con ella, después de todo, era una probeta. Se levantó de la cama, fue a la cocina y rellenó la probeta con agua caliente. El vidrio de la probeta se calentó, como era de suponer. ¿Qué es eso? Una probeta de cristal gigante. La llené con agua caliente.Y le pegó la probeta a su amante en la espalda para que corroborara la temperatura. Estaba tibia. Ambos se miraron. Ella besó la superficie de la probeta y sintió la textura lisa del cristal y la superficie cálida en sus labios. Él la imitó. Se volvió una costubre tibia besar juntos la probeta, su superficie. A veces, mientras ella yacía bocabajo y el la cabalgaba, éste le murmaraba al oído, “Invita a la probeta”. Ella abría la mesita de noche, y ahí estaba, transparente y firme. Les gustaba besarse con la probeta en medio, porque podían verse los rostros a través del cristal, maximizados. Una tarde, mientras ella se duchaba, él tuvo curiosidad y quizo besar la probeta a solas. Abrió la mesita de noche, y ahí estaba, un poco opaca, porque la noche anterior a él se le había ocurrido que en vez de agua la rellenaran con té verde, para dormir mejor. La tomó entre sus manos y la llevó hasta la cocina, la sumergió en agua tibia y la lavó por dentro y por fuera. Cogió el detergente para limpiar cristales y la brilló con el papel toalla. Ella había salido de la ducha. De repente, él sintió que si llevaba la probeta al cuarto y ella descubría que la había limpiado él a solas podían discutir. Después de todo, la idea de incluir la probeta en sus vidas había sido de ella. Así que se metió la probeta firme y con la superficie aún cálida por dentro del pantalón. Mientras ella se vestía, él aprovechó y delicadamente volvió a poner la probeta dentro de la mesita de noche. Así pasaron los días, haciendo el amor, besando la probeta, trabajando, caléntandose las mejillas al contacto con la probeta llena de agua caliente, probando la temperatura de la probeta. El desarrolló una dinámica especial con la probeta. A diario mientras su amante trabajaba en la oficina de promociones, él pasaba tiempo a solas con la probeta, la rellenaba de distintas sustancias, café, té de manzanilla, gelatina, y la besaba a solas. Había descubierto que un kit especial para limpiar lentes de fotografía era lo mejor para mantener la probeta en óptimas condiciones. Siempre mientras ella no estaba. Un día, él llegó a la casa con unas ganas tremendas de limpiar la probeta y volver con ella entre los pantalones hasta el cuarto. Al llegar a la habitación y abrir la gaveta de la mesita de noche, no la encontró. Pensó que quizá se había quedado entre las sábanas la noche antes y verificó con cuidado, para no tirarla y que se quebrase por un descuido, pero nada. Al abrir el clóset, notó que faltaban varias piezas del guardarropa de ella. Corrió hasta la cocina, abrió la gaveta en la que guardaba el kit de limpieza de la probeta y encontró una nota. Me voy. No lo soporto más. Me llevé a la probeta.

Mara Pastor, mejor conocida como la Diva Estructuralista, acaba de publicar su primer poemario, "Alabalacera", con Ediciones Terranova. Su segundo poemario, "Oxido", espera ver la luz muy pronto. La prosa de la diva puede ser leída una vez al mes en el semanario del nacionalismo puertorriqueño: Claridad.